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lunes, 14 de marzo de 2011

Talent on Air

Hace días, hablando con un colega sobre su salida de una empresa y su futura relación profesional con la misma, cristalizó una imagen que ya hace tiempo que se intuye y que se repite una y otra vez en muchas situaciones que vivo últimamente.

“Las empresas, para crecer, tendrán que hacerse más pequeñas”.

Nada nuevo, pero lo que parece que está cambiando es la decisión de lo que queda dentro y de lo que queda fuera, en esa dieta para perder el volumen inadecuado a los tiempos que corren.


La lógica parece decir que te quedes con el “core de negocio” y externalices lo superfluo, lo accesorio, los procesos “commodity”. Las políticas de outsourcing, offshoring ..etc de los últimos años respondían a esta lógica. Te quedas con el talento, externalizas “mano de obra”.


Creo que ahora ocurre al revés:
El talento resiste cada vez menos el corsé de las empresas. Los buenos se van. Han descubierto que solos, organizándose con otros de forma temporal, ya no necesitan a la empresa para ganarse la vida, ni siquiera para conseguir posicionamiento e incluso relevancia en un determinado mercado.
Es más, conozco cada vez más casos de gente que “florece” precisamente cuando sale del paraguas empresarial. De clientes que se acercan a ellos ahora que saben que la relación va a ser más directa con el profesional al que valoran y quieren contratar, seguros de que colaborarán con la persona y de que pagarán exactamente por quien es, por lo que hace y por cómo lo hace. Profesionales con identidad propia, más allá de marcas comerciales basadas en valores abstractos.


El talento se escapa de las organizaciones precisamente cuando estas más necesitan reformular su oferta y acelerar los procesos de innovación.

Pero en realidad no se van. No es como antes. No se van a otra empresa para favorecer a la competencia (aaahh o conmigo o contra mi!).

Sencillamente, se van y se quedan como agentes libres, "flotando en el aire", con una capacidad de conectividad (también con la empresa que dejaron!) impensable desde dentro de los muros corporativos; con una capacidad de generar conocimiento y valor difícilmente financiable por las estructuras de costes cortoplacistas tan habituales en nuestro ecosistema empresarial. Están ahí, asumiendo riesgos (tan necesarios para la innovación) que no se toleran en las organizaciones tradicionales.
Están ahí, en definitiva para devolver (si el sistema es hábil y reacciona), mucho más valor del que les exprimía por una nómina.


Son los nuevos departamentos (externalizados) de I+D.


Se invierte la pirámide de la gestión del talento: Se externalizará aquello valioso, y desde la empresa se gestionarán Redes externas de innovación que "enchufen" propuestas a las estructuras rígidas que las penalizaban. Y se mantendrá en nómina aquellos profesionales cuyo ciclo de renovación del conocimiento sea más lento, más estable, más estándar.


Habrá que trabajar sobre las nuevas reglas del juego, porque las relaciones de interdependencia están cambiando.

El caso es que deberías indentificar talento dentro de tu empresa, y cuando lo encuentres..."despídelo".

lunes, 6 de diciembre de 2010

Ecos de México

…Y desde Cuernavaca hasta estos días ha sido una carrera de fondo sin apenas descansos. Allí, aún en Mexico los días se atropellaron entre capítulos y revisiones de un libro que espero que algún día vea la luz. Los del lugar nos despidieron entre lágrimas y bromas por la irracional forma, a su parecer, de trabajar tanto en un lugar tan lindo. Y una vez aquí la planificación se desbordó y apenas ha dejado tiempo ni para ordenar las fotos. Como anécdota personal (excesivamente?) tardé varias semanas en deshacer al maleta por completo, no sé si por añoranza, dejadez o estrés. En cualquier caso, los ciclos se alternan y estos días de cierto sosiego, me apetecía volver a escribir.

Aterrizar en Frankfut después de dos meses en Mexico, produce un impacto sensorial de lo más desconertante. Todo tan limpio, tan previsible, tan procedimentado, tan aséptico, tan plastificado. De alguna forma así somos todos ya en esta vieja Europa. Alejados de nuestros instintos en beneficio de la paz común; desinfectados de parásitos biológicos pero inmunes a sus nuevas formas (sociales, políticas, culturales); domesticados a golpe de “progreso”, bienestar y una falsa seguridad (estos días nos sobran evidencias) paralizante.

En México –el país de las máscaras-, en cambio, la fragilidad no se enmascara. Desde que llegas te sientes un bebé en una selva. Todo sube de volumen, el amor, el odio, la generosidad, la picaresca, los colores, la música, el sabor de la comida, la pobreza, el lujo, la violencia, la verdad, la mentira, la vida y la muerte.

En México, aún tienes la sensación de que todo es posible, lo mejor y lo peor claro. Es realidad en estado puro, sin matices, salvaje. Un devenir de acontencimientos que te obliga (y cuesta acostumbrarse) a cambiar tu aprendido control sobre el entorno. No hay nada que puedas hacer. Allí las cosas te pasan y tú puedes hacer bien poco por prevenirlas o controlarlas. Solo te queda dejarte llevar, olvidarte de lo que planificaste, disfrutar del nuevo rumbo del día y no bajar nunca la guardia.

Estoy en deuda desde que volví, con Jaione . Fue nuestra Cicerone en tierras mexicanas. Nos ayudó a organizar el viaje y la estancia, y una vez allí nos aconsejó sobre cómo movernos, qué evitar, a quien conocer y como disfrutar. Nos regaló hospitalidad, sabiduría y una red de contactos que ya quisieran muchos diplomáticos. El teléfono de esa mujer vale muchos pesos y sus jugadas magistrales dieron lugar a carambolas que aún resuenan. Es el alma de la plataforma VascosMexico y ejerce de embajadora oficiosa promoviendo proyectos y facilitando relaciones personales y profesionales, que buscan conexiones fructíferas a ambos lados del océano. Queda aquí mi humilde tributo a esta mujer tierra, creadora y emprendedora en la que se da lo mejor de las dos culturas que corren por sus venas.

El año se termina, y como en todas las vidas, hay momentos duros, aprendizajes y alegrías, pero seguramente este viaje ha sido una de las cosas más importantes que me han pasado, de esas experiencias que te colocan un poco más allá de dónde estabas, que te enseñan cosas sobre este mundo y sobre ti misma, que te sacuden el alma y que te hacen más humilde y (espero) mejor persona.

Por si os queréis dar un paseo aquí os dejo algunas migajas


San Miguel de Allende
Querétaro
Ciudad de México
Murales Diego Rivera
Teotihuacán
Cuernavaca
Oaxaca

lunes, 3 de mayo de 2010

San Francisco Dreaming

Todo empezó con un reenvío de correo: Mira!.
Vamos!?? . Buff: SanFrancisco, mayo, proyectos, compromisos, pasta…complicado.
Vamos!!! Insistió.


Y allí estamos!, en la Web 2.0 Expo de San Francisco.
No estamos todas, pero hemos encontrado una forma de convertirlo en una experiencia colectiva, viable y útil.

“Todas” somos un grupo de 4 cuatro personas organizadas en torno a un pequeño proyecto de expedición a la conferencia: Ikuska Sanz, Marta Padilla, Virgili Delgado (que me disculpa el femenino utilizado hasta ahora), y yo misma.
Unos hemos puesto “la pasta”; otros el tiempo, el esfuerzo y la posibilidad de viajar; y todos, el criterio para analizar los temas de las exposiciones, priorizar intereses, hacer y recibir encargos, y cruzar temas con proyectos presentes y futuros, para rentabilizar (no sólo económicamente, pero también) la aventura.

Y allí están ya, Ikuska y Marta, a estas horas, supongo que gestionando las inscripciones y tanteando el terreno. La maratón empieza mañana.

La consigna: aprender, conectar y divertirse.
Y volver con algo más que contenidos (la información es accesible, no hace falta irse a San Francisco a buscarla): volver con una propuesta eficaz, estimulante e innovadora de transferencia de conocimiento, algo que nos permita a los de “aquí “ casi casi tener una experiencia vital, no sólo educativa, del viaje de nuestras colegas.

No sé, a ver qué sale.
Si sale, organizaremos alguna Jam-session para público variopinto. Ya avisaremos.

De momento dejo aquí los temas que más nos han interesado y que atenderemos con más atención:


1. Blurring the Lines: From Human Centered Design to Customer Driven Development
Alon Salant
(Carbon Five), Jef Cunningham (IDEO), Rob Spiro (Aardvark), Maria Giudice (Hot Studio, Inc. ), Moira Gunn (TechNation and BioTechNation)

2. By the Book: Examining the Art of Building Great User Experiences in Softwar
John McRee (EffectiveUI)

3. Designing Social Interfaces
Erin Malone (Tangible UX), Christian Crumlish (Yahoo!)

4. Designing Reputation Systems

F. Randall Farmer
(MSB Associates), Bryce Glass (Manta Media, Inc.)

5. Hit It (Hard) with the Pretty Stick

Jenny Lam
(Jackson Fish Market)

6. The UX-Driven Startup: Crafting an Effective Experience Vision

Alexa Andrzejewski (Adaptive Path)


7. Web Fonts: The Time Has Come

Jeff Veen
(Typekit)

8. Creating a Culture of Sharing
Josh Crandall (Netpop Research, LLC), Jack Herrick (wikiHow), Mike Linksvayer (Creative Commons), Emily Richards

(ArtisTech Media) Moderated by: Josh Crandal


9.Top 10 Pitfalls to Avoid in RIA Development

Anthony Franco (EffectiveUI)


10.Designing Social Applications for the Next Phase of Web2.0: Data

Jamie Taylor (Metaweb)


11.RIA Problems You Never Knew Existed

Kevin Hoyt (Adobe Systems, Inc.)


12.Content Strategy for the Real World

Kristina Halvorson (Brain Traffic


13. Starting from Zero: Building Trust & Enthusiasm for an Unknown Brand

Rebecca Thorman (Alice.com)


14.Better Bottom Lines Through Open APIs)

Sam Ramji (Sonoa Systems)


15.Open Leadership: How Social Technology Can Transform The Way You Lean


16.
Social Media: A Cautionary Tale
Mike Gotta (Burton Group), Alice Wang (Burton Group)


Good dreaming ladies!

viernes, 16 de abril de 2010

P2P: Complejidad,Confianza, Economía y Cambio

Estos días he terminado de leer un libro fascinante “La consciència que crema” de Eudald Carbonell, dónde con la mirada antropológica que permite la perspectiva de especie, analiza el punto evolutivo en el que nos encontramos y lo describe como aquel de inflexión hacia la completa “humanización” : “L’atzar ens fa hominids, i la lògica, mitjançant el mètode científic i la seva aplicació social ens ha de fer humans"

Habla de redes, y de las tranformaciones en las estructuras sociales que está provocando la socialización de la tecnología de que disponemos. Y habla de complejidad. Y alerta sobre sobre sus riesgos.

Ayer Michel Bauwens inició su ponencia hablando entre otras cosas, de Complejidad. “No se pueden sostener grupos de más de 500 personas sin jerarquías. Las jerarquías vienen a disminuir la complejidad de las transacciones relacionales. Pero la tecnología disminuye los costes de esas transacciones…” 

Aumenta entonces el número de personas que pueden relacionarse sin colapsar, sin jerarquía?.  

Bauwens pronosticaba, o constataba, que avanzamos hacia una coordinación global de pequeños grupos autoorganizados. Grupos cercanos, que se organizan en torno a objetivos comunes y cuya fortaleza es la Confianza. Otra palabra mágica que me recuerda, ahora mismo (me disperso:)  el libro de Koldo Saratxaga i Jabi Salcedo “El éxito fue la confianza”

Saratxaga es ese tipo que dice cosas como “La empresa es uno de los raros reductos de dictadura que quedan en las sociedades democráticas y está pidiendo a gritos transformarse en espacio de libertad y de bienestar”

Me centro:

El caso es que ayer Bauwens también hablaba de las empresas [aviso a navegantes para no agotarnos con el debate: la empresa como concepto, como sistema de organización, no todas las instancias del concepto empresa] son una evolución más o menos sofisticada de la primera revolución productiva: la esclavitud.

Para Bauwens estamos en una tercera fase en eso de organizarnos para producir cosas: las relaciones P2P.

Relaciones basadas en tres “drivers” que diríamos en consultoria empresarial:

1. Crowdsourcing. 2. Sharing economy 3. Common Oriented

Pero tardaremos en verlo. Verlo de manera generalizada, organizada y sostenible económicamente para los individuos que operan en esas redes. Y apelaba a la paciencia. Tambien con cierta perspectiva histórica comparaba los 200 años que necesitó la estructura feudal para evolucionar hacia el capitalimo

Pero es la colaboración entre iguales un modelo productivo y económico alternativo al sistema capitalista y al modelo de producción basado en la concentración empresarial? pues no está claro, entre otras cosas porque seguimos necesitando "nutrirnos" del sistema imperante. No está claro por ejemplo, como conseguir esa "renta básica" que permita que, aunque el sistema en su globalidad sea "rico" (Wikipedia), los individuos contribuyentes a esa riqueza colectiva,puedan sobrevivir en él económicamente. No está claro, porque nos falta un ecosistema: social, laboral, legal, financiero que responda a nuevas lógicas. No está claro tampoco que se puedan integrar plataformas de colaboración P2P con lógicas de mercado. Porque si no tenemos un mercado nos queda el voluntarismo, la pasión y los ideales y no basta. Necesitamos Redes y modelos de negocio que se ajusten a ellas...

Pero están claras algunas cosas

  1. Un sistema basado en el crecimiento infinito en un entorno de recursos finitos,es insostenible
  2. Un sistema que en el proceso de “humanización” que nos explica Carbonell, no persiga la justicia social, es inadmisible
  3. No aspirar a la emancipación del ser humano, cuando somos ya propietarios de nuestras herramientas de producción, es imperdonable
  4. No luchar contra un sistema que genera mecanismos artificiales de escasez sobre algo como el conocimiento y la cultura, es irresponsable
  5. No pensar y pensar en modelos que nos ayuden a construir las estructuras sociales más acordes con el mundo en el que estamos, pues un lujo. Y yo le agradezco a Michel Bauwens y los suyos que piensen tanto.

 

Dijo hacia el final que todo esto no lo va a cambiar ninguna agenda política. Que históricamente, son las masas de fuerza productiva las que han provocado las transformaciones hacia sistemas con más sentido en los nuevos contextos.

Bueno, pues somos la masa de fuerza productiva.

Suerte!

 

lunes, 15 de febrero de 2010

crecer o Crecer?

Se podría decir que he cerrado año ahora, esta última semana: “Coleaban” algunos proyectos; había que pararse y pensar el nuevo año; buscar ayuda; preparar propuestas; encontrar los equilibrios económicos, intelectuales, emocionales; decidir con quien refuerzas vínculos, de quien te alejas; despejar lo esencial de lo superfluo en lo que haces; saber dónde tú misma eres esencial o superflua.

Mes y medio, no diré que ha sido fácil (a veces uno debe enfrentarse a sus propios fantasmas para seguir sin autoengaños…o con los mínimos), no sé si suficiente (en esta vida frenética, no hay mucho más tiempo para treguas), pero desde luego fructífero a juzgar por cómo me siento. Me siento bien :)

Dice mi financiera (bueno, no es mía, pero ella sí cree que yo lo soy) que este año creceré y yo me miro hacia abajo y le digo que a esta edad, lo dudo mucho. No, no creceré, no en los términos en que ella imagina. Crecerá “mi” red, crecerá por ello el valor que aporto a mis clientes, creceré en seguridad, en conocimientos, en libertad, sí quizás gano más de dinero, pero esto último no es crecer o no es el único parámetro a considerar.


El único plan de negocio que estoy dispuesta a hacer es el dibujado es ese complejo laberinto de posibilidades y equilibrios por el que he transitado las últimas semanas. Creo que no encajaría en ninguna métrica estándar: Con algunos clientes ni siquiera tengo una relación contractual formal, intercambiamos conocimiento, ellos me ayudan en mi proyecto yo en el suyo, quizás en algún momento tenemos la “excusa” de vincularnos de una forma dónde tenga sentido la transacción económica pero no por ello, son menos clientes o requieren menos dedicación.
En otros se da el efecto Mary Poppins (el concepto se lo debo a una colaboración de hace ya unos años): llegas, observas, analizas, propones, te quedas un tiempo para asegurar que todo está en orden y sin que se den cuenta, levantas el paraguas y te alejas sin hacer ruido, satisfecha por haber dejado una semilla que hará que las cosas vayan algo mejor, pero sin quedarte ni menos ni más de la cuenta.


Quiero atesorar experiencia y experiencias, pero no clientes. Quiero atesorar relaciones pero no capitalizarlas.

No quiero “contactos” prefiero el prestigio (no es lo mismo). Ambiciosa? Sí, pero no por afán de poder si no por voluntad de influencia. Influencia en mi entorno, en la sociedad, en las organizaciones con las que colaboro, en la capacidad para “hacer que las cosas pasen”, en la distribución saludable de mi energía, en eficacia.


Ayer, en un emotivo chat con mi padre, me encontré con una imagen reveladora: Hace tiempo que un ex-colega suyo le invita a visitar su taller (mi padre se prejubiló hace años para cuidar de mi madre), pero él hace tiempo que rechaza la invitación. Ayer, charlando, me dijo que no puede ir. Que le da envidia ir al taller de otro!. Que añora tanto el ejercicio de su profesión que prefiere no acercarse.
Tuve una sensación de tristeza y orgullo. Y una alerta en forma duda: A cuántos de nosotros nos pasa o nos pasará lo mismo?.


La intensidad de esa nostalgia podría ser un buen indicador en cualquier plan empresarial que se precie, no creéis?

jueves, 31 de diciembre de 2009

Un año de trayecto

Hace justo un año que me dedico a la consultoria desde la independencia y la autonomía de no pertenecer a ninguna organización y ofrecer mis servicios, digamos…a mi manera.

Este blog ya es una especie de diario profesional (y personal, claro) así que de alguna forma he ido relatando el año, por vocación literaria; por sentirme acompañada en las historias fascinantes, pero también en las dudas y en las tristezas; por promoción y proyección de una actividad que de otra forma quedaría restringida a un ámbito mucho más limitado de clientes y colaboradores directos; y por ayudar, inspirar, sugerir, encender a/en otros, ideas que les puedan ser útiles en una búsqueda, siempre personal, de lo que cada uno ha venido a hacer aquí.

Esto último puede parecer pretencioso “Quien soy yo para…” que solemos decir en algunas tertulias. Pues nadie, no soy nadie, ni pretendo servir de ejemplo, ni levantar banderas, ni aconsejar en vano, pero que queréis que os diga, cuando alguien me dice, que lo que escribo le hace pensar o le ayuda a imaginarse una situación profesional mejor, o que ha tenido una idea sobre algo aquí expuesto, o que no está de acuerdo con lo que he dicho…cuando pasan esas cosas, pues una piensa que vale la pena seguir contando chismes.

Ha sido un año tremendo. Sin apenas espacios entre un proyecto y otro, sin tiempo para procesar la experiencia, para reflexionar sobre (casi) nada, sin dar (con independencia del grado de satisfacción de los clientes) la calidad que yo quería. Fue como subirme a un caballo salvaje y cabalgar de forma desbocada durante 12 meses. Sin caerme, pero sin control. Si tengo algún propósito para el nuevo año es convertirme en una amazona elegante y serena con algo más de conciencia sobre los caminos que decide transitar.

Estos días eran los esperados para la reflexión y las conclusiones, pero el formato no ha sido el encierro y el pensamiento solitario, si no más bien conversaciones imprevistas, informales, relajadas; preguntas sobre las que he improvisado respuestas; propuestas que conducían a un diálogo sobre todo lo que aquí expongo. Un puzle de experiencias e ideas que tenían ganas de tomar forma de relato y que quizás sirvan a otros en sus planes presentes y futuros.

Lo primero que hice fue conceptualizar mi propio proyecto profesional. Necesitaba un discurso que me explicara, una historia que contar, un esquema que ayudara a clientes y colaboradores a entender cómo podíamos ayudarnos, qué podía ofrecerles, cómo colaborar, qué sé hacer, qué puedo aprender a hacer, qué me interesa, por qué…. Está escrito en prural, como si fuésemos muchos, como una premonición de que sola no haría nada, o nada interesante. Compartí el documento con algunos amigos, colegas, futuros clientes, lo colgué en la red y sinceramente, no lo usé jamás (en formato presentación comercial), pero a mi me sirvió para ordenar el mundo. Mi mundo.

Algo importante (esencial) es decidir con quién vas. Buscar cómplices, compañeros de viajes, socios, identificar quien son tus perfiles complementarios, de quién aprendes, a quién ayudas, y cual es la forma de vincularte a esas personas. Según lo que quieras hacer podrás ir en solitario, o necesitarás organizar equipos.
Yo imagino proyectos, y necesariamente ese modelo necesita equipos.
Y según como entiendas esto de las relaciones profesionales, irás de “freelance”, crearás una sociedad, o te irá aquello de las Empresas a lo Hollywood


Cuando se trata de trabajar con el conocimiento como materia prima, yo entiendo mejor las redes que las empresas. Redes de colaboración creadas para aportar valor, aunar esfuerzos y pasarlo bien. Tenía un sueño

Cuando empecé hace un año, pensaba que conocía a mucha gente. Así era, después de 20 años de profesión(no es que sea muy mayor es que empecé escandalosamente joven). Pero nada comparable con la explosión viral que he vivido este año. Creo que hay análisis sobre aquello de cuantas relaciones somos capaces de manejar los seres humanos. No recuerdo ni me importa mucho la verdad, sólo resaltar como un elemento clave de este año la cantidad y diversidad de personas que me he encontrado por el camino, para mi sorpresa y placer.

Me gustó conocer a la gente Alius Modus a dónde llegué gracias a Virgili Delgado al que siempre agradeceré sus sabios consejos al inicio de todo y contínuamente.

Elena Sanz fue clave para facilitar un encuentro que dio como fruto uno de los proyectos que más estabilidad económica y satisfacción intelectual me han dado este año : El plan estratégico de gestión del conocimiento de AGBAR.

Con Marc, Gemma, Ricard y Javi nos embarcamos en aventuras trasatlánticas. Con ellos fundamos NuestraCausa y organizamos, junto con
otros que se unieron a la banda, la conferencia Personal Democracy Forum en Europa.

En primavera, un grupo de Artesanos nos fuimos a Segovia a ver que forma tenía la tela de araña que tejía nuestros sueños. De ellos aprendo todos los días, algunos me ayudaron, más de lo que seguramente saben, a confiar en que esta andadura era viable. Ahí seguimos, condenadamente enredados ☺

Le agradezo a José Carlos Amo un curso que me pasó sobre Gestión de proyectos y que supuso mi primera factura. Os parecerá infantil, pero me pareció mágica la transformación directa en ingresos, de ideas, papeles y tiempo.

Una de las ideas para este año es mezclar el rigor de la materia de ese curso con otros que también han ido apareciendo sobre herramientas 2.0. Creo que es un cruce prometedor.

HE trabajado con INCAVI de la mano de Gemma Urgell y en colaboración con Marc López, en la implantación de un ecosistema de comunidades de práctica para conseguir los objetivos implícitos en Debatdeví: El desarrollo del sector del vino en Cataluña, gracias a una gestión eficiente del conocimiento de los distintos agentes.

Las metodologías en la gestión de proyectos, las dinámicas del trabajo en comunidades y las herramientas colaborativas, me han llevado también a colaborar con otros proyectos impulsados desde el Centre d’estudis jurídics de la Generalitat de Catalunya y la Dirección General de atenció ciutadana.

El otro día, alguien me preguntaba, pero cómo buscas a los clientes?. Me quedé pensando. No recordaba haberlo hecho de la forma deliberada y estratégica por la que me preguntaba. Supongo que nos hemos ido encontrando de la misma forma que lo hemos hecho las personas de las que he hablado anteriormente.
Obviamente, este espacio ha ayudado enormemente a la interacción necesaria para crear esas redes de fronteras difusas entre los que estamos a un lado y a otro de los contratos.

Y por último, y esto sí que tiene forma de consejo directo, cuando alguien me comenta que va a dejar la empresa y salir al mercado libre, le pregunto cuánto tiempo subsiste sin cobrar. Porque el idealismo y la ilusión se enfrentan enseguida a una realidad que se impone y es que necesitamos dinero para hacer frente a unos gastos que , aunque tenemos en general mucho margen para reducir, pueden asfixiar en forma de angustia, toda la creatividad y el entusiasmo que pongamos en el proyecto.
Supongo que esto es muy personal. Cada uno sabe lo que necesita y los recursos que tiene para conseguirlo, pero el tiempo que transcurre desde propones un servicio, se contrata, se ejecuta, se factura y vence la factura, debe estar cubierto, al menos al principio por un “colchón” más o menos confortable, en función de la tolerancia al riesgo de cada uno.
Yo no acabo de entender eso de que el hambre agudiza el ingenio. El hambre da dolor de estómago y para trabajar hay que estar sano, sereno y feliz.


Y hasta aquí esta crónica imposible de un año importante para mi. En el que he dado mucho pero he recibido muchísimo más, he aprendido de forma diabólica, he conocido ha personas geniales y me he conocido yo un poco más, he sufrido, he tenido miedo, me he emocionado, me he reído (muchísimo). Pero sobretodo tengo la sensación de que lo que hago tiene sentido, propósito y coherencia.

Gracias muy muy especiales a todos los que os pasáis regular o esporádicamente por aquí, con vuestros comentarios, formáis parte de una conversación imprescindible para seguir avanzando.


PD: y ya me perdonáis las excesivas autoreferncias del post…es que hablaba de mi ☺

sábado, 19 de diciembre de 2009

Mein Berlín

La entrada a Berlín suelo hacerla por la estación de tren de Alexander Platz, a donde llegan los vagones desde el aeropuerto de Schoenefeld.

El aire gélido está impregnado de los olores de esta ciudad (se podría escribir un libro de viajes recurriendo únicamente a este sentido), una impactante mezcla de coles y cebolla hervidas, vino dulce, frutos secos caramelizados, pimienta y mostaza, dan la bienvenida a la liberada “Capital Mundial Germania"


Aspiro profundame
nte frente a la omnipresente torre de TV y Berlín empieza a apoderarse, como un mal virus, del resto de los sentidos, a acomodarse en el espíritu, a expulsar las sensaciones importadas, a hacerse sitio casi con una violenta sacudida.
El mismo proceso una y otra vez, va ganando eficiencia con cada viaje de vuelta a esta ciudad.
Antes de terminar de recorrer la inmensa plaza, el impacto del reencuentro se ha apaciguado y soy quien soy aquí, casi sin darme cuenta.


Me trajo a Berlín un proyecto allá por el 2004. La multinacional en la que trabajaba quería unificar las metodologías de Gestión de Proyectos, aprovechando las buenas prácticas de cada país y desechando las “imperfecciones” de cada cultura.

Durante un año y de forma intensiva los 6 primeros meses, convivimos unos 20 representantes de cada país (nos alojaron juntos en un bloque de apartamentos al más puro estilo MelRose Place), el equipo de dirección alemán y dos psicólogos dedicados pl
enamente a asistirnos no sólo en las sesiones de trabajo, si no también en el tiempo y actividades de ocio, para identificar y resolver conflictos culturales.
Los hubo, vaya si los hubo, como en cualquier convivencia forzosa, pero también, y por la misma razón, grandes dosis de fraternidad y apasionadas complicidades.

Llegamos en pleno invierno y a mi me costó meses encontrarle la gracia a este inmenso bloque gris cubierto de hielo y nieve. Los primeros días los sureños pegábamos la nariz a las ventanas de la oficina extasiados ante las tormentas de nieve, pero la euforia fue cediendo paso a la tristeza, y al cabo de unas semanas estábamos terriblemente deprimidos, mientras nuestros compañeros nórdicos trabajaban con eficacia sin inmutarse.

Como en un gesto de rebeldía, me compré una bici y cada mañana sin pensarlo (porque si lo pensabas un minuto desistías) renunciaba al grupo de taxis que venían a recogernos a “MelRose Place” y pedaleaba insegura al principio y orgullosa siempre, hasta la oficina.

Pero a parte de ese triunfo de la voluntad y del hecho que el proyecto era una de las mejores experiencias profesionales que he vivido, a mi Berlin, me seguía pareciendo inaccesible y hostil.

Hasta que llegó la primavera.
Bueno, aquí la primavera no llega, explota!. Los almendros florecen con rabia vengativa, los parques se vuelven bosques exuberantes, las terrazas se llenan de gente envuelta en mantas bajo las estufas exteriores y los primeros rayos de sol relevan los colores hasta entonces imperceptibles.


El grupo, empezamos a su
stituir las cenas en casas y las tertulias en cafés de mesas de madera y bancos cubiertos de piel envejecida por excursiones domingueras en bici desde Schmargendorf a Prenzlauer Berg para desayunar hasta bien entrada la tarde (me decían que eso era el “Brunch” ;-), y cuando el tiempo ya se estabilizó, por paseos por el Tiergarden y tumbadas en alguna de las playas artificiales a orillas del Spree, un cruce entre ambiente caribeño y chill out de lo más desconcertante.

Conseguimos, con tiempo, esfuerzo y mucha “psicología” consolidar una metodolo
gía común. Nunca se implantó. Al volver a nuestros países de origen y en pleno “Roll-out” nos compró otra empresa, y obviamente impuso la suya. Cosas de la geopolítica corporativa.

Pero de aquello queda un ingente fondo documental, un grupo de amigos esparcidos por todo el mundo y un vínculo eterno con esta ciudad, como con un amor de esos que empiezan con disgusto y acaban atrapándote para siempre.


He vuelto varias veces a Berlín, a reencontrarme con los amigos que viven aquí y con una cuidad que me hace sentir una extraña combinación de libertad y seguridad (tan aparentemente confrontadas) como en ningún otro lugar en el que haya estado.

Ya no me asustan ni entris
tecen el frío, la oscuridad, el hielo y la nieve, es pura fachada que apenas protege lo que encuentras (recuerdas), lo que esconden: belleza, contrastes, ingenio y pasión, caramelizados con una ternura casi infantil y un saludable sentido del humor.

Actualización :):
Mi bici extraída de la memoria (digital) de Pere


lunes, 6 de julio de 2009

¿Cada uno de vosotras, qué puede llegar a ser?

Dicen que somos muchas cosas y que en ese calidoscopio descriptivo, se enfrentan lo que realmente somos, lo que creemos que somos y lo que los demás perciben que somos. Y para hacer la vida un poco más excitante, resulta que a menudo, las identificaciones no coinciden.

Acopio de coraje para vencer el pudor y el riesgo que supone autodescribirse en público y responder agradecida a la invitación de tres colegas y amigos a participar en el último meme del barrio: Peloteo Geek que invita a reflexionar sobre nuestra utilidad en a la vida (en la vida Geek, interpreto) “¿Cada uno de vosotras, qué puede llegar a ser?”.

Empezó a enchufar cables el Hub Alorza y la primera invitación me llega de Miquel un “terrible enfant sismógrafo liante maestro prescriptor de la moraleja hibridante” que quiere saber cómo sale de esta “la pulida” Odilas.

Después, Carlos el explorador me enlaza sabiendo (lo que hacen unos cuantos proyectos juntos) que pensaré y repensaré antes de escribir.

Y hoy Jordi, inspirado por la subida al Pedraforca me vuelve a nominar.


Así que ante tanta deliciosa presión voy a intentarlo:


Pues creo que soy una soñadora, una creadora de mundos (así expresado se lo debo a Manel, que ya se puede dar por nominado). Invento historias y a veces, alguna de ellas, se convierten en realidad.


Para poder vivir de ello, yo lo llamo Proyectos ;-)


Soy idealista (me dijo Eva en la cena –por cierto Geek- de hace unas semanas. Date por nominada también) pero no ilusa y como crear mundo cuesta muchísimo y yo soy muy cabezota, suelo pasar entre los grupos por “la que pone orden”, determinación, método sistemática, rigor y esas cosas aparentemente aburridas.


Los mundos existen porque pueden ser explicados así que suelo ser también la narradora, la contadora de la historia. El lenguaje es variado, la escritura o la fotografía son buenos compañeros para construir un relato.


Soy una enredadora, pero quien no lo es por estas tierras, imprescindible conectar ideas con ideas, personas con ideas y personas entre sí (muchos conocéis esa satisfacción de ver florecer una relación que habéis propiciado vosotros –no tiene precio-)


Pero no todo es bueno, también puedo llegar a ser irritante. Ir por la vida de perfeccionista (que no de perfecta) tiene su precio. Con los años he aceptado el hecho de que en ocasiones no puedo evitar causar en los demás esa sensación de molestia. Es en los mediocres dicen los que me quieren, pero no importa. Mediocres o no, me gustaría controlar esa percepción, no molestar, no ofender.
Creo que se debe también a una felicidad que no expongo pero que tampoco escondo. Una alegría ganada a base de pequeñas conquistas cotidianas. Pocos conocen las heridas y algunos envidian el triunfo.


Y cierro aquí, que me desvío por senderos estrechos.

Lo "que podría llegar a ser" es feliz, creando mundos dónde otros también lo sean, pasando por aquí con la sensación de haber intentado mejorar la realidad que nos encontramos y disfrutando juntos de una buena historia que contarnos.

Espero que también nos cuente la suya Idoia y Virgili, tan lejos el uno del otro pero tan cercanos para mi. Y muchos otros más pero esperaremos al próximo juego.

martes, 30 de junio de 2009

Chelsea nights

Tantas cosas que contar, que me callo y os dejo con esto:




Kisses from NYC

sábado, 20 de junio de 2009

Veinte poemas de amor y una canción desesperada

Para los que os pasáis por aquí de vez en cuando
Para los que habéis amado y habéis perdido
Para los que me han querido y ya se han ido
Para los que siempre estáis al lado mio



Vía Mikel Aguirregabiria.

jueves, 7 de mayo de 2009

Lila Downs

Ayer El Periódico de Cataluña hacía una entrevista a Lila Downs . Una fiera.

Si llego a tiempo a Barcelona, iré a verla al concierto que da esta noche en el Auditori, si no, nos conformaremos con la reproducciones, incapaces de transmitir la energía y la belleza de esta mujer.

Encuentro este video. Es una de mis canciones favoritas.
No os la perdáis



jueves, 23 de abril de 2009

Feliç Sant Jordi

LA DIADA DE SANT JORDI


La diada de Sant Jordi

és diada assenyalada

per les flors que hi ha al mercat

i l'olor que en fan els aires,

i les veus que van pel vent:

"Sant Jordi mata l'aranya".

L'aranya que ell va matar

tenia molt mala bava,

terenyinava les flors

i se'n xuclava la flaire,

i el mes d'abril era trist

i els nens i nenes ploraven



Quan el Sant hagué passat

tot jardí se retornava:

perxò cada any per Sant Jordi

és diada assenyalada

per les flors que hi ha al mercat

i l'olor que en fan els aires.


Joan Maragall (1860-1911)

sábado, 11 de abril de 2009

Santa Semana

Son días de fiesta, la actividad profesional se ralentiza, nadie espera que estés disponible, no hay correos urgentes que contestar ni problemas que esperen tu reacción. En esta sociedad de la inmediatez, la prisa y la accesibilidad extrema, estos días son una concesión al sosiego, a la reflexión, a las charlas sin prisas, a las sobremesas largas, a las siestas sin culpabilidad, a los insomnios sin angustia.

No puedo decir que esté de vacaciones, ni todo lo contrario. Ya hace tiempo que no distingo ocio de trabajo y que las fronteras mentales y físicas entre el espacio personal y profesional se difuminaron, me temo (celebro) que para siempre. Aprovecho estos días, para leer, documentar, pensar, crear…verbos que se incluyen en unos servicios profesionales cuantificables en tiempo y dinero, pero que requieren de momentos de calma no financiables (directamente) por la economía de mercado.

Quizás es que aún no he aprendido a manejarme en mi pequeño nuevo mundo, pero lo cierto es que necesito tener la sensación del que el mundo se detiene ahí fuera, para encontrar el silencio que permite la cocina a fuego lento de ideas y proyectos.

De niña, mis semanas santas estaban marcadas por la tradición religiosa. Mi familia paterna, aunque no muy ortodoxa, es del sur, de Jaén, (allí, con ellos, entendí que la tradición supera lo estrictamente religioso); mi abuela, matriarca y guía espiritual del clan, católica practicante, aunque crítica y lúcida; y las monjas del colegio, conformaron mi entorno ideológico de aquellos años.

Recuerdo organizar procesiones caseras por los alrededores de una Masía que mi familia tenía en Tordera y dónde coincidía con mis 18 primos todos los fines de semana, festivos y veranos. Hacíamos cruces con ramas y montábamos altares con piedras. Para ellos, todos más pequeños que yo, supongo que era un juego más, pero yo recuerdo aquellos rituales infantiles, con fervor, fe y pasión.

Ya de adolescente, la Semana Santa cambio su significado, cada vez más asociado a la libertad, viajes, acampadas, música, deporte, amigos, amores, drogas (suaves) y una progresiva transición de la espiritualidad impuesta a una concepción más persona y natural de rituales y creencias.

La de este año, como las de los recientes es introspectiva y silenciosa, adorando al dios google (broma fácil y frívola) y dejándome acompañar y querer por los amigos que han perdurado, bendiciendo a los amores que se fueron, y durmiendo (sin drogas) el cansancio de los últimos meses, antes de llegue la resurrección de la ciudad.

lunes, 30 de marzo de 2009

Najwa Karam y una historia sin fin

Hace unos días, cogí un taxi para ir a casa de amiga. Los taxis son espacios mágicos.
En este caso, lo conducía una mujer rubia y rosada, que al entrar me saludó muy amable con un fuerte acento inglés.

Íbamos hablando sobre barcelona, las eternas obras de algunas plazas malditas, y otras trivialidades, mientras yo imaginaba la historia de esa mujer extranjera que pasaba las hojas del callejero a velocidad tecnológica.

Imaginé su historia y proyecté una propia, imaginándome en ciudades lejanas y desconocidas, optando por trabajar de taxista como una forma salvaje y definitiva de conocer el lugar y sus gentes.

¿De dónde eres? pregunté al fin. Nueva York.
Ah!, he estado allí hace poco. Mi interés creció y nos enrolamos en una conversación que podría haber durado horas.

Sonaba en el taxi una música increíble y le pregunté si era la radio o un CD.
Es un CD de mi marido. Es tunecino. Esta es su música favorita y me los graba para el taxi. Mi imaginación y mi curiosidad volvieron a dispararse, pero el trayecto llegaba a su fin.

La cantante es Najwa Karam. Me ayudó a escribirlo en un semáforo.

Aquí os dejo un par de videos
y una historia sin fin en la que me hubiera gustado detenerme un trocito de vida.






miércoles, 21 de enero de 2009

Proyectando

Hace muchos años que me dedico a la dirección de proyectos. Y lo seguiré haciendo. El principal motivo, porque me encanta.

Los proyectos te obligan a varias cosas:

1. Entender una realidad, un problema, su contexto, su origen. Leer entre líneas durante eso que llamamos la toma de requerimientos. Imaginar futuros escenarios, de nuevo contextualizarlos, documentarse, investigar, conectar ideas. Transformar. Quizás esa es la magia de un proyecto. El espacio donde ocurre ya no es el mismo que en origen. Satisface esa necesidad humana de influir en tu entorno, de transformar realidades, de convertir ideas en acción, de provocar cambios.


2. Un proyecto te obliga también a la convivencia entre personas y a la gestión de esas relaciones. Pocas cosas cohesionan más que trabajar con un objetivo común pero a la vez, la presión de unos plazos y unos recursos finitos, tensa e intensifica esas relaciones hasta provocar momentos de lo más gloriosos o de los más conflictivos. Pero el conflicto, no es malo, creo, creemos muchos, que ayuda a progresar y a conocernos a nosotros mismos y a los demás. Los proyectos son familias provisionales, ecosistemas sociales donde estamos condenados a entendernos para obtener resultados. Y no hay metodología que nos asista ante semejante desafío.


3. Una tercera cosa (supongo que la lista podría seguir) a la que obliga un proyecto es a salir. La diferencia entre una actividad continua y un proyecto es el carácter finito de este último. Un proyecto tiene un principio y un fin. Saber cerrar un proyecto es un acto de maestría que he visto muy pocas veces.
Hay una cita de Richard Templar que dice : "El primer 90% de un proyecto se toma el 90% del tiempo...el último 10% se toma el otro 90% del tiempo".
Y Tom Peters, ante esto recomienda que busquemos lo que él llama “El tipo último 2%”: Aquel incansable, meticuloso y tenaz que es capaz de rematar la faena.
Pero hay más: Cuando el proyecto termina, has de abandonarlo. Abandonarlo emocionalmente. Hay que hacer el esfuerzo de desvincularse y dejar que otros lo mantengan, lo hagan evolucionar o lo destrocen, pero hay que salir. Por higiene mental, por rendimiento personal y por respeto a los que vienen detrás tuyo. Reconozco que esta parte es la que más me cuesta, pero siempre hay alguien cerca que con cariño y determinación me mira y me dice algo así como “se acabó”, “descansa”, “gracias”, “todo está en orden”, “ya no te necesitamos” ;-)


Me dedicaré a proyectos que estén vinculados a motivaciones personales. Cuando trabajas para un tercero (en una empresa) esto es más difícil, pero desde la independencia (la artesanía), quiero vincular la pasión por el formato con la pasión por el objetivo. Ahora que escribo esto, creo que siempre he hecho mío el objetivo de los otros (los otros son los clientes), me cuesta recordar haber hecho algo por pura mecánica o disciplina, aunque supongo que ha sido una fórmula ocasionalmente necesaria y autoimpuesta para pasarlo bien y conseguir comprometerme. El caso es que puestos a dejarse la piel, intentaré, en la medida de lo posible, escoger las causas a las que entrego mi energía.


Curioso, he empezado a escribir con la intención de definir las fases de un proyecto, y al final ha salido esto. Otro día entramos en materia.

martes, 23 de diciembre de 2008

Sabias ignorancias

Un ciudadano vendía bocadillos.

No veía la televisión, ni oía la radio, ni leía la prensa, pero vendía unos bocadillos que tenían gran aceptación en el vecindario.

El éxito de su producto le llevó a alquilar un terreno sobre el que construyó un pequeño local con un gran letrero en el que se decía “Compre y disfrute del mejor bocadillo”.


Anunciaba con gran entusiasmo e ilusión su producto.


La popularidad le animó a ampliar el negocio.


El incremento de la demanda le impedía atender él solo a todo el mundo por lo que le pidió a su hijo que abandonara la universidad donde estudiaba fuera de la ciudad y regresara para ocuparse del negocio familiar.

A la vuelta el hijo le dijo:


- Padre ¿no escuchas la radio ni lees los periódicos?. El país está sumido en una profunda crisis

El padre pensó entonces:


- Mi hijo estudia en la universidad, saca buenas notas debe saber de lo que habla. Además lee la prensa, escucha la radio y ve la televisión. No puede equivocarse.


El padre empezó a comprar menos pan y menos carne, quitó el enorme letrero que daba la bienvenida a los clientes con el lema “Compre y disfrute del mejor bocadillo”, canceló el alquiler del terreno y dejó de anunciarse.


Las ventas comenzaron entonces a caer y un día le dijo a su hijo:


- Tenías razón hijo mío, las cosas están realmente mal. Estamos inmersos en una auténtica crisis.


Leído en “Patologías de las Organizaciones” de Javier Fernández Aguado, Marcos Urarte y Francisco Alcalde.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Mariza

Vuelvo del concierto de Mariza. Entiendo los fados desde que la escuché por primera vez.

Si mañana leo en los periódicos que Mariza se va a morir y que sabía que este era su último concierto, entendería lo del concierto de hoy en el Palau de la Música.


Uno ya lleva el corazón preparado cuando va a escuchar "saudades" pero hoy las lágrimas (colectivas) no eran por las letras, los recuerdos o los acordes desgarrados de la guitarra. la emoción era por pura rendición a la belleza. La belleza, cuando es extrema, duele.


Y hoy Mariza…su persona, su voz, su puesta en escena, la relación con el público, con los músicos, sus historias entre tema y tema, todo era armónico y preciso.
Cada gesto, hasta una casi imperceptible caída de ojos cuando el piano lo marcaba, o un sutil golpe de cadera cuando la percusión cerraba una canción..., todo parecía estéticamente diseñado para causar un efecto hipnótico.


Se deslizaba como un suspiro, con su cuerpo aparentemente frágil, por el escenario, como una ninfa, como si no fuera real.


En un momento se ha callado, en unas butacas de platea cerca del escenario había revuelo. Me he levantado a mirar, había un grupo de personas alrededor de una mujer que al parecer se había mareado. Alguien traía una silla de ruedas.
Mariza arrodillada al borde del escenario, dirigía la escena, como si se hubiera olvidado de su concierto. La mujer se quería quedar en la sala, pero Mariza, con dulzura y determinación le decía que no, “mejor descansa, yo te canto otro día”. Se han despedido con un abrazo.
Y todos, entre divertidos y emocionados nos hemos vuelto a entregar a la música.

Entre ritmos folclóricos frenéticos, canciones que eran susurros, y conmovedores gritos a la vida, a la tierra y al amor, se ha desarrollado el concierto hasta llegar a un final donde la artista ha cantado un extraño en su voz “you are so beautifull”, mientras recorría lentamente, con altivez cálida, el patio de butacas, agarrando manos, dirigiendo sus brazos hasta el más recóndito de los gallineros del teatro, y respirando cada suspiro de un público conmovido y entregado.

You missed it my love.


Obrigado Mariza.

martes, 4 de noviembre de 2008

Elecciones USA 2008

Buenas noches y buena suerte



From neoratón

viernes, 5 de septiembre de 2008

Risas y lágrimas

La experiencia es un grado, algo que, aunque convertido en tópico, nunca me deja indiferente comprobar. Y no tanto por la técnica conseguida, la calidad, “las tablas” que se dice; si no más bien por la capacidad de relajarte y disfrutar con lo que haces; por la osadía de jugar, de dejar de aferrarte al rigor (a las metodologías!); por la valentía de quitarte las máscaras y ser tú mismo; de romper el guión, aunque lo escribieras tú.

Hoy Mayte Martín rompía su propio guión, se reía de si misma y de todo, como si hubiera vivido en carnes propias, una y otra vez, la tragicomedia de los amores que nos cantaba, y ya estuviera de vuelta de todo, sobrevivida, desenfadada, ligera, casi cínica.

“Que suelta que estoy hoy”- decía al final de una de las muchas bromas con las que relajaba la tensión emocional, entre tema y tema-

 Ya me quedan muy pocos caminos

y aunque pueda parecerte un desatino

no quisiera yo morirme sin tener algo contigo

Curiosamente (no es propio ni de ella ni de una sesión de boleros –donde todos vamos a que nos canten nuestras propias glorias y miserias) hoy, Mayte nos ha hecho reír más que llorar.

Aunque Olvido Lanza se encargaba de borrarnos la sonrisa a golpe de violín. Un solo en “20 años” ponía a prueba nuestra sensibilidad.

Con qué tristeza miramos

un amor que se nos va,

es un pedazo del alma

que se arranca sin piedad

De nuevo Mayte, con una sonrisa pícara que le quitaba todo el dramatismo al asunto, nos daba a entender que ella sí entendía al “corazón loco”

Yo no puedo comprender


como se pueden querer
dos mujeres a la vez


y no estar loco

Para los grandes clásicos, la banda de músicos eclipsaba el intimismo de Mayte con la pianista, para explotar en un festival de ritmo y luz. Un gran descubrimiento: Chico Fargas…La Percusión.

Pero si un atardecer


las gardenias de mi amor se mueren


es porque han adivinado


que tu amor se ha marchitado


porque existe otro querer.

“tengo músicos” decía provocando las risas ante la obviedad. “No, no. No todo el mundo que sube a un escenario con gente, puede decir que tiene músicos”

En una de sus naturales conversaciones con el público (de verdad que daba la sensación de estar en el comedor de su casa), alguien ha hecho alguna alusión a Madonna (me ha parecido que para criticarla), a lo que Mayte ha confesado su devoción carnal por la reina del pop

Pero aquello que un día nos hizo

temblar de alegría,

es mentira que hoy pueda olvidarse

con un nuevo amor

Llegados al final, Mayte ha pactado con el público evitarse la parafernalia de salir y volver. “tenemos bises preparados así que ya nos quedamos y los tocamos, no?”

Un “Me importas tú” a toda marcha y un emocionante (para mi uno de los mejores boleros de la historia)“Encadenados”, han dado por finalizado un concierto en familia.

El sábado repiten…

No se tú!,

pero yo,

quisiera repetir.

jueves, 10 de julio de 2008

Un artista camuflado

Voy en el metro, ensimismada en mis pensamientos. Detrás de mi alguien toca la guitarra y canta, pero no le escucho, apenas presto atención a una más de las muchas personas que intentan ganarse unos duros recurriendo a la caridad a cambio de ofrecer algún producto o mostrando alguna habilidad. De tanto verlos y oírlos se vuelven transparentes, forman parte del mobiliario urbano, una pieza más mimetizada, de la gran ciudad.

De repente, sus gritos me sobresaltan:

- Eeeeh, un aplauso no?, soy un artista, necesito aplausos!!

Lo dijo con tanta gracia que todo el vagón estalló en una gran ovación. Aquello rompe el ambiente amodorrado de pasajeros autistas y el tío consigue dar un concierto de verdad. Era un artista.

Esta vez le escucho (ya era imposible no hacerlo), la gente sigue el ritmo con la cabeza, sonríen, en el estribillo tararean (yo no me conocía la canción) y suenan algunas palmas.

No es mi estilo, pero suena bien, sonrío, me relajo y disfruto de un momento casi surrealista.

Toca varias canciones mientras yo me acerco a mi destino. Busco en el bolso dinero para agradecerle el momento. Esto no es caridad, le hubiera pagado por un concierto de diez minutos (creo que todo el vagón hubiera estado dispuesto a hacerlo), pero cuando me giro para buscarle, veo que enfunda su guitarra y se sienta a seguir charlando con sus amigos.

Por un momento me siento estúpida. Él no quiere mi caridad, no pedía dinero. Él sólo quería hacer aquello que le gustaba y hacer disfrutar a otros con ello. Desconozco cómo se gana la vida, pero entonces pienso que haga lo que haga, si lo hace con la misma actitud, nunca le faltará de nada. Pienso que este hombre entiende aquello de profesionalizar la pasión.

Él baja en la misma parada que yo, me lo tropiezo bajando del vagón. Me giro y le doy las gracias. Él me devuelve una sonrisa impagable.