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miércoles, 19 de octubre de 2011

Managing XXI en Barcelona


Tras la experiencia en Chile, volvemos a editar la acción de formación Managing XXI, esta vez en Barcelona, para AGBAR.

A partir de ahí, abriremos el programa para que cualquier directivo/a de organizaciones públicas o privadas, pueda compartir con nosotros, un proceso de aprendizaje a cerca de cómo manejarse en este complejo momento socio-económico en el que estamos inmersos.
Esa experiencia, que vivimos ya con 150 directivos en Santiago de Chile, se nutre de contenidos sobre la sociedad red y la economía del conocimiento, contenidos que imparten diversas voces que van entrando en el aula a desarrollar sus saberes, sus investigaciones, sus experiencias, sus dudas... pero se nutre sobretodo del intercambio de ideas y propuestas… de los alumnos, entre ellos y con el equipo docente.

Encontrar las claves para la gestión y el liderazgo en este mundo y en estos momentos, requiere sobretodo sentido común, capacidad reflexiva, humildad, cierta perspectiva histórica y al menos, curiosidad por todo lo relacionado con Internet, lo digital y sus dinámicas socio-económicas.
Todo eso lo encontramos en las gentes de Santiago. Fue un regalo, en lo profesional y en lo personal. No diré que una sorpresa, pero sí una lección: Hay aún una tendencia a la mirada “eurocéntrica”, que choca con una realidad esperanzadora al otro lado del atlántico: personas bien formadas (sí, ya, las que han tenido acceso al conocimiento, lejos de las democráticas oportunidades en esta -aún- social Europa), ávidas de aprender (con más humildad que en la cínica Europa), con estructuras (empresariales, institucionales) quizás aún no tan solidificadas (como en la antigua Europa), con una cosmovisión del mundo envidiable

La semana que viene levantamos de nuevo el telón. No será lo mismo, sencillamente distinto. No cambia la ilusión con la que lo preparamos y nos enfrentamos al proyecto. No cambia el respeto por la audiencia y el comprimiso con sus expectativas. Cambia la logística del aula: la cercanía física permitirá la participación directa de colegas como Ismael, Janquim, Julen, JM Bolívar, Francesca, Ana y Miquel (que sí estuvo en la aventura andina), aunque no renunciaremos al material audiovisual que nos preparó Jon. No cambiará el enfoque: participativo, alineando el proyecto de compañía con ejercicios y debates adaptados a su realidad corporativa, con soporte online para la gestión de contenidos y la participación extra-aula.

Esto último nos permitirá (a ver cómo nos sale) conectar a los grupos de ex-alumnos de Chile con los de Barcelona en una única red global de intercambio de impresiones y materiales en relación a los temas tratados en el curso.

Son días locos estos previos, pero una sensación de robusta seguridad se impone gracias a un “equipo A” formado por Marian, Álvaro y Mónica. Sois la bomba! :)

Os dejo aquí el programa.

Seguiremos relatando en The Project y en la web de Managing XXI.


domingo, 22 de mayo de 2011

The Project

Hace casi dos años y medio que me dedico a la consultoría como profesional independiente. Desde el primer año ya entendí que esto va de redes. El segundo las conexiones empezaron a cristalizar y en este tercero, abro la persiana!.


Nace The Project, bueno, no nace exactamente, pero sí la vestimos de fiesta y la presentamos en sociedad. Lo que encontraréis allí es la materialización de una filosofía de trabajo y de una forma de entender las relaciones profesionales, en la que muchos creemos y reivindicamos desde distintos puntos de esta red que nos permite ser, como nunca antes había sido posible, emancipados propietarios de nuestras herramientas de producción.

Existen muchos tipos de redes que persiguen objetivos diversos: la socialización, el intercambio de conocimiento, la promoción de unos valores comunes (causas). The Project es una empresa nodal cuyo objetivo principal es la realización de Proyectos.
  • Canalizar demanda que por tiempo o competencias no podemos asumir.
  • Poder ofrecer a nuestros clientes mejor soporte, al contar con otros colegas que complementan nuestra oferta.
  • Intercambiar conocimiento y buenas prácticas.
  • Identificar oportunidades de trabajo interesantes para otros, sabiendo que otros también piensan en ti cuando aparece algo que compartir o traspasar
  • Poder ofrecer ayuda a gente joven (o re-joven), que empieza (o se recicla) y que no quiere irse a una empresa tradicional, pero que tampoco tiene una red consolidada para ejercer su profesión por libre.
  • Jugar a todo: a veces a la individualidad, a veces a la marca colectiva, que pueda agregar capacidad comercial a la hora de aspirar a proyectos de cierta envergadura o complejidad.
  • Asociarse para acceder a proyectos directamente, sin complejos ni intermediarios.
  • Rodearse de los mejores, esos que tarde o temprano se buscan la vida y están por ahí fuera y que no hay estructura que los retenga.
  • Aprovechar la diversidad que permite la red: Invitando, mezclando, combinando disciplinas de lo más dispares, de lo más necesarias tantas veces en los proyectos!.
  • Montar, en definitiva, equipos especiales para proyectos únicos, en formato "Empresa a lo Hollywood"
...Y por supuesto, aprender y disfrutar en cada trabajo.

No todo está resuelto, ni es una apuesta sencilla, está casi todo por definir, pero la tendencia es clara y el modelo una alternativa viable. Hay mucha gente investigando sobre nuevos modelos de organización productiva más acordes con la sociedad Red del s.XXI: Los estudios sobre Empresa abierta, la P2P Foundation, o la misma declaración de Consultoria artesana, son ejemplo de que algo se mueve, a veces a velocidad de vértigo, hacia cambios en las forma en que nos organizamos para producir, aprender y relacionarnos.


The Project es ya algo más que una declaración de intenciones, así que va siendo hora de mostrarlo y compartir dudas, errores, éxitos y tanta información como sea posible de las experiencias vividas en los distintos proyectos.


Este jueves día 26 de Mayo, lanzamos un espacio web (si los cables no nos fallan) dónde poder integrar toda esa experiencia y ofrecer un lugar a aquel que quiera visitar nuestro taller, nuestra boutique, nuestro garaje, nuestra oficina o como quiera cada uno considerar ese lugar común y espero agradable, que estamos preparando con gran ilusión.


Seguiremos contando.

Os dejo un adelanto del ambiente vivido en los preparativos (produced by @ikuska):


Toma 1 - Making Of ThP Web from The Project on Vimeo.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Comunidades para la Economía abierta

Mi contribución a la jornada de Economía abierta que organizaban Consultoria Artesana en REd, alojada Eutokia y conducida por los maestros Julen y David, trataba de Comunidades de Práctica, o de forma más genérica de redes de conocimiento y trabajo colaborativo.

Todas estas definiciones responden con distintos matices, a modelos de organización basados la motivación personal para colaborar con otros con quien tienes un objetivo común.


En el modelo de Economía abierta desarrollado en el estudio sobre Economía Abierta de la EOI, se hacen continuas referencias a la persona como eje central sobre el que gira toda actividad económica basada en el conocimiento. Esta dimensión humana, junto la adquisión de la tecnologia adecuada, y a la constatación de que la colaboración es un “buen negocio” si se enfoca bien y se generan las condiciones óptimas para ello, hace que los modelos de Comunidades de Práctica, en cualquiera de sus variables metodológicas, sea (así lo entendí al ponerme a preparar la presentación) un elemento bien encajado en el mapa conceptual de la Economía Abierta.


Más allá del relato, me gustaría recuperar algunas ideas clave subyacentes en la presentación:


1. Comunidades...grupos de personas que colaboraban en desarrollar, intercambiar, proteger o difundir conocimiento han existido desde el origen de los tiempos. Maticemos pues el factor tecnología que más que hacerlo posible, lo facilita, potencia y multiplica. Lo hace masivo y dimensiona los resultados de una forma impensable hace tan sólo unos pocos años.


2. Las capacidades de co-crear, colaborar productivamente, de generar acción colectiva están implícitas en todo grupo, pero es necesario crear las condiciones para que ello ocurra. Diseñar los mecanismos de relación y participación, de agregación de nuevos miembros, de gobierno, de gestión de la información, de medición de resultados...favorece el trabajo de los grupos, a veces, excesivamente confiados a la entropía.


3. Cuando hablamos de Comunidades virtuales, la plataforma tecnológica, el espacio virtual donde se da buena parte de la relación entre los miembros, ha de responder al tipo de Comunidad y a los objetivos que persigue. No es lo mismo si perseguimos comunicarnos y socializar que crear algo de forma conjunta, que difundir un contenido...las funcionalidades de la plataforma han de adaptarse a las necesidades de los usuarios (una obviedad, pero conviene decir que no todo sirve para todo).


4. En clave ya organizativa (empresarial), las Comunidades pueden favorecer la creación de espacios que pongan a la persona en el centro de la actividad. Estas redes pueden diseñarse en clave interna para favorecer la gestión del conocimiento, pueden facilitar también la relación de las organizaciones con su entorno (otras estructuras con las que intercambiar conocimiento o abordar proyectos de forma conjunta) y por último permiten dotar de cierta estructura a redes totalmente libres, distribuidas, formadas por nodos-persona que se asociantemporalmente en torno a un objetivo común.


Os recomiendo echar un vistazo al resto de ponencias Aitor Otxoa, Amalio A. Rey, Ricardo Antón, María ptqk, Genís Roca, Iván Marcos Peláez y Yuri Noda y a todo el material que los organizadores están volcando en la web del evento.