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miércoles, 19 de octubre de 2011

Managing XXI en Barcelona


Tras la experiencia en Chile, volvemos a editar la acción de formación Managing XXI, esta vez en Barcelona, para AGBAR.

A partir de ahí, abriremos el programa para que cualquier directivo/a de organizaciones públicas o privadas, pueda compartir con nosotros, un proceso de aprendizaje a cerca de cómo manejarse en este complejo momento socio-económico en el que estamos inmersos.
Esa experiencia, que vivimos ya con 150 directivos en Santiago de Chile, se nutre de contenidos sobre la sociedad red y la economía del conocimiento, contenidos que imparten diversas voces que van entrando en el aula a desarrollar sus saberes, sus investigaciones, sus experiencias, sus dudas... pero se nutre sobretodo del intercambio de ideas y propuestas… de los alumnos, entre ellos y con el equipo docente.

Encontrar las claves para la gestión y el liderazgo en este mundo y en estos momentos, requiere sobretodo sentido común, capacidad reflexiva, humildad, cierta perspectiva histórica y al menos, curiosidad por todo lo relacionado con Internet, lo digital y sus dinámicas socio-económicas.
Todo eso lo encontramos en las gentes de Santiago. Fue un regalo, en lo profesional y en lo personal. No diré que una sorpresa, pero sí una lección: Hay aún una tendencia a la mirada “eurocéntrica”, que choca con una realidad esperanzadora al otro lado del atlántico: personas bien formadas (sí, ya, las que han tenido acceso al conocimiento, lejos de las democráticas oportunidades en esta -aún- social Europa), ávidas de aprender (con más humildad que en la cínica Europa), con estructuras (empresariales, institucionales) quizás aún no tan solidificadas (como en la antigua Europa), con una cosmovisión del mundo envidiable

La semana que viene levantamos de nuevo el telón. No será lo mismo, sencillamente distinto. No cambia la ilusión con la que lo preparamos y nos enfrentamos al proyecto. No cambia el respeto por la audiencia y el comprimiso con sus expectativas. Cambia la logística del aula: la cercanía física permitirá la participación directa de colegas como Ismael, Janquim, Julen, JM Bolívar, Francesca, Ana y Miquel (que sí estuvo en la aventura andina), aunque no renunciaremos al material audiovisual que nos preparó Jon. No cambiará el enfoque: participativo, alineando el proyecto de compañía con ejercicios y debates adaptados a su realidad corporativa, con soporte online para la gestión de contenidos y la participación extra-aula.

Esto último nos permitirá (a ver cómo nos sale) conectar a los grupos de ex-alumnos de Chile con los de Barcelona en una única red global de intercambio de impresiones y materiales en relación a los temas tratados en el curso.

Son días locos estos previos, pero una sensación de robusta seguridad se impone gracias a un “equipo A” formado por Marian, Álvaro y Mónica. Sois la bomba! :)

Os dejo aquí el programa.

Seguiremos relatando en The Project y en la web de Managing XXI.


domingo, 2 de noviembre de 2008

Trabajar en tiempos de cólera

Supongo que este domingo nos vamos a quedar sin el mítico semanal de anotaciones de Miquel, me lo imagino serpentiere serpentiere por las calles de Venecia librando una batalla interior entre el homo conneticus y el entrañable soñador que lleva dentro.

Nota: Cuando termino de escribir este post, me salta en el reader el semanal de hoy. Eres la ostia compañero ;-)!!

Sin pretender sustituir su imprescindible tejedora semanal, quiero enlazar aquí, para él y para todos, tres entradas que si ya por separado son imprescindibles, juntas aportan una visión reveladora al momento económico-laboral que estamos viviendo.

Pablo Aretxabala lanza una pregunta con respuesta fácil: ¿Son inevitables los despidos en época de crisis? Definitivamente no.

"Personas, Innovación, son los mantras de que se repiten día tras día en la mayoría de las organizaciones: “Las personas son el principal activo de nuestra empresa”, “La innovación es una labor de toda la organización”, son frases que se oyen a cada paso y que están impresas con letras doradas en todos los Planes, Misiones, Visiones, Valores, etc, etc."

Sonidos tan recientes, que aún se oyen los ecos de esos “mantras” mientras comprobamos con estupor, como la tasa de paro aumenta y las empresas se desprenden, desesperadamente, de sus “principales activos”.

Las empresas son malas malas?, sus directivos unos incompetentes?, los accionistas unos desalmados?. Yo creo que no (no siempre, no todos, o no todos siempre), pero a veces, quizás no se valoran alternativas viables porque no se le han ocurrido a nadie (llamadme ingenua) o quizás, eso de “el valor de las personas”, “la economía del conocimiento”, “la capitalización de la pasión”…es algo que se ha usado como cosmética corporativa sin entender el potencial real que entraña (llamadme ingenua otra vez).

Generalizar es errar seguro, pero estoy segura que muchas empresas que hoy se están planteando reducir sus plantillas como única vía de sostenibilidad y productividad, podrían echar mano de los consejos de Pablo para convertir un momento de crisis en una palanca de transformación real para hacer frente a un futuro en el que seguramente, volverán a necesitar esos “activos” que hoy creen que les sobran.
Formación, Polivacencia, Innovación, Salir a la calle, Reorganizar internamente, Mejorar los medios productivos, Mejorar el servicio al cliente..son algunas de las recetas sobre las que Pablo nos invita a reflexionar.

Julen, con un título más radical de lo que expresa su racional propuesta, defiende “
salir del sistema imprerante” y aunque sea como ejercicio mental, lanzarnos a “destruir empresas” (cómo si a algunas les hiciera falta ayuda para autodestruirse – sugiere Alycie en uno de los comentarios).

El modelo imperante : Pórtate bien que te daremos seguridad” ha funcionado, pero puede seguir haciéndolo? A qué precio? Tiene sentido ahora que las tecnologías y la sociedad red nos permite organizarnos, cocrear, cooperar, colaborar, coproducir…?
No era eso lo que nos ofrecían las empresas que ahora nos despiden?: La fuerza del grupo, la marca, la sinergia, la alineación con el objetivo, el coste de transacción, el espacio de relación, la optimización de la producción, el músculo de la corporación. De verdad no hay alternativa?

Julen nos está proponiendo (interpretación personal subjetiva) que nos hagamos mayores, que cojamos las riendas, que nos hagamos responsables de nosotros mismos, y que dejemos de pagar un precio obsoleto por una seguridad en decadencia.
Su “destruir empresas” no es literal claro!, propone “
Emprender o Intraemprender”, pero en cualquier caso, hacerlo desde el compromiso, el valor (de coraje y de competencia), el entusiasmo, el sentido común y la libertad.

Y las empresas, las que hayan entendido de qué va todo esto, no tienen, ni deben, quedarse al margen. Tienen, tenemos todos, una oportunidad de oro para refundar los valores (ahora que está tan de moda), para reescribir los contratos de nuestras relaciones, y para buscar nuevas fórmulas de generación de valor. Ya no sirve la cosmética, esto necesita cirujía. Tenemos teoria y literatura para aburrirnos, es el momento de aplicar todos esos "mantras" que hemos escrito en tanto powerpoints. Es el momento de las personas.

Y Senior Manager y Yoriento (y otros) lo saben y están ya en plena faena con Bloguí@ de E-mpleo , una iniciativa colaborativa que pretende capitalizar el poder de la red para elaborar un manual para la búsqueda eficaz de empleo.. “
¡Escribamos un guía para la búsqueda de empleo con contenidos de calidad y pensando en las personas…!” fue su aviso a navegantes. La respuesta abrumadora, promete calidad y un enfoque de eso que nos gusta tanto por aquí : Personas al servicio de Personas.
Tenéis todo el material e instrucciones de participación en su blog.

En fin, tejido está.
Feliz semana.

viernes, 12 de septiembre de 2008

¿Pero quién es el Jefe de Proyecto?

En un proyecto, tan importante como identificar al Cliente, es dar con el Jefe de proyecto.

Parece obvio, tenemos mucha literatura definiendo sus funciones y responsabilidades, pero la realidad es que identificarlo (al verdadero) puede costar semanas, o incluso meses. En el caso de un mecánico tornero oficial de primera debe ser más sencillo, pero la diferencia entre un jefe de proyecto, un director de proyecto, un service manager, un product manager, un team manager, un gerente de producción, un coordinador de servicios…no es ni obvia ni comúnmente aceptada (ni lo pretendamos!)

Un buen síntoma para saber que no lo hemos encontrado es que el proyecto no avanza. Lo tenemos todo de cara: buena disposición por todas las partes implicadas, conversaciones periódicas sobre lo que hay que hacer, acuerdos, sintonía, entusiasmo, recursos disponibles, clientes interesados…pero llega un momento en que nos sentimos atrapados en el tiempo (“bienvenidos al día de la marmota”), y nos agotamos en una cinta de correr, sin movernos del sitio. Es posible que entonces tengamos que preguntarnos ¿Quién es el jefe de proyecto?

Hoy en una reunión, nos hemos dado cuenta de que no lo sabíamos. Hemos avanzado.

¿Pero quien es el jefe de proyecto?. Siento repetirme, pero es aquel que hace que las cosas pasen. Es aquel que siente sobre sus espaldas la responsabilidad y la autoridad para movilizar a personas y recursos (QUIEN) para hacer algo (QUÉ) en unos plazos concretos y definidos (CUANDO) y articulando un conocimiento técnico, funcional, organizativo, procedimental…(CÓMO). Falta el PARA QUÉ pero he visto proyectos que salían adelante sin que tuviéramos muy claro el objetivo final del cliente, así que me atrevo a decir que técnicamente no es imprescindible.

Cuando el mundo no era tan complejo, nos decían que el jefe de proyecto tenía que ser una única persona. Tenía sentido porque solía pasar que una única organización respondía a todas las preguntas.

Aunque en realidad habían dos: El jefe de proyecto(interlocutor) del cliente, que definía el QUÉ y el CUANDO y el jefe de proyecto del proveedor que además de compartir con el primero los dos primeros indicadores se responsabilizaba del QUIEN y el CÓMO (aspectos sobre los que el cliente no tiene ni autoridad ni responsabilidad, ni falta que le hace).

Pero a veces, (cada vez mas?) se multiplican los agentes (organizaciones) involucradas en un proyecto y entonces es cuando me planteo que ya no sirve la regla de oro de “Un proyecto un responsable”.
Tener la necesaria visión global del proyecto, pasa por establecer una conversación a tantas bandas como organizaciones independientes y soberanas encargadas de responder a QUES, COMOS, QUIENES Y CUANDOS del proyecto. Eso sí, todas las voces, responsables únicas y autoridades de sus ámbitos de gestión. Esa regla, sigue sonando bien.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Trampas 2.0

Cada vez más empresas, públicas y privadas van a solicitar ayuda para implantar herramientas 2.0;  tanto para mejorar la relación con sus clientes como para mejorar los procesos internos de comunicación, colaboración y ay!, la tan anunciada y anhelada gestión del conocimiento, gestión del talento, gestión del cambio, gestión de la innovación…(la lista es larga verdad queridos consultores?) o cualquiera de sus derivados y sucedáneos.

Me reí mucho (por no llorar) en una conferencia a la que asistí en julio, en la que Itamar Rogovsky repasaba con autocrítica y humor la historia de “Las aberraciones de la moda en consultoría organizacional”. El resumen en el Blog de Maria Elena, compañera de la aventura.

La tentación a vencer esta vez, como siempre, será la de entregarse sin escrúpulos al dinero fácil (aunque nunca es ni fácil ni ilegítimo), y subidos a la ola de la última moda, conquistar los territorios unopuntocero a golpe de instalar software y de entrenar en el uso de herramientas para las que muchos (la mayoría?) aún no han desarrollado las actitudes que les permitan necesitarlas, comprenderlas, y "bienusarlas".

Pero los clientes nos lo van a pedir, convencidos de que lo que real y definitivamente necesita su organización para desarrollarse y mejorar su eficiencia es el nuevo Dios 2.0 del que todos hablan; y en cualquier caso, la competencia empieza a moverse, así que no voy a ser yo el último gilipollas que no tenga un blog o que no gestione proyectos con wikis.

El contexto cultural tampoco ayudará. Entre los problemas de este mundo Alfons Cornella identifica , en un artículo magistral, “el culto a lo trivial como rendición de las masas,… la tecnología que facilita el atontamiento individual y colectivo (las máquinas hacen las cosas sin que sepamos cómo lo hacen)” ni para qué.

"Si la naturaleza era la respuesta. Cual era la pregunta?". Un libro de Wagensberg del que aquí sólo me sirve el título para explicar que no podemos llegar con las respuestas, antes de que nuestros clientes se hayan hecho las preguntas (y las preguntas correctas!).

Otro texto motivador de esta reflexión es el post de Alorza, que resalta “Estamos dando demasiada importancia a las herramientas, cuando lo que define el dospuntocerismo son los valores”

La web 2.0 va a ser o está siendo la revolución de las personas, pero la transferencia de este potencial a las organizaciones no va a ser trivial. No es directo. Las organizaciones son algo más que personas juntas. Tienen sus propias dinámicas, son un ente vivo y con personalidad, necesidades y patologías propias.

Si queremos hacerlo bien vamos a tener que ir más allá, no permitir que “las herramientas 2.0 no nos dejen ver la red” (de nuevo Alorza).

  • Vamos a tener que ser honestos con nosotros mismos y con nuestros clientes y analizar las necesidades reales de la organización. Sus objetivos estratégicos. Sus glorias y sus miserias.
  • Vamos a tener que zambullirnos en el enjambre de roles, funciones, departamentos y competencias y determinar dónde vale la pena empezar a implantar estos nuevos modelos, o bien porque existan ya unas actitudes que los estén pidiendo a gritos o bien porque una mejora en esos nodos, afectará a toda la red, o porque sean procesos críticos en cuanto a comunicación y colaboración…
  • Vamos a tener que analizar el impacto de estas implantaciones en los procesos actuales de la organización. Si hay reglas explícitas de bloqueo de información, de excesivo control sobre la producción, de flujos de comunicación jerarquizados…, será necesario trabajar sobre ese entorno para garantizar el éxito de las nuevas iniciativas.
  • No todos necesitan de todo. Las necesidades de un gerente de producción son distintas a las de un comercial, un jefe de proyectos o un profesional de soporte administrativo. Habrá que proponer soluciones específicas para necesidades concretas.

No quisiera parecer dogmática, tan sólo empezar a trabajar en una lista (incipiente e inacabada) de elementos metodológicos a tener en cuenta, para asumir una responsabilidad compartida con muchos de vosotros, en el próximo desembarco de la consultoría organizacional.

lunes, 28 de julio de 2008

Proyecto Dean

La tormenta tropical Dolly, que esta semana causaba estragos en la península del Yucatán y en los estados bañados por el Golfo de México, me ha transportado a una experiencia inolvidable que viví hace ahora casi un año.

Pasaba unos días en la Rivera Maya, cuando al subir a una embarcación, el guía nos dijo, como quien comenta el tiempo en un ascensor, que se acercaba un huracán.
Me lo tomé con la misma calma con que él lo anunciaba y me concentré en preparar el equipo y en conocer a los compañeros de inmersión.

Al volver al hotel, tuve la sensación de disponer de una información secreta. Nadie parecía conocer el avance de la tormenta y si lo hacían, aquello no tenía ningún efecto sobre los turistas abandonados a un “todo incluido” delicioso ni sobre el personal del fastuoso complejo, que seguían “tranquilos” sus quehaceres diarios.

Tres días más tarde el
huracán Dean impactó con fuerza 5 sobre nosotros, pero en aquel momento, la calma y la ligereza caribeña dominaba el ambiente.

Me enganché a la CNN y pude hablar con empleados del hotel con los que la complicidad ganada después de una semana allí, permitía cierto grado de confianza para hablar sobre los preparativos del proyecto que en esos momentos empezaba.

Para cuando mi familia y amigos empezaron a llamar angustiados por las imágenes que se retransmitían en España, yo ya estaba enrolada en la vorágine de estudiar cada paso que se daba en el hotel para prepararnos para el impacto. Todos los datos del mundo no hubieran bastado para tranquilizar a aquellos que nos quieren y temen que algo pueda pasarnos.
“Están evacuando a turistas [el gobierno canadiense se llevaba a sus ciudadanos en esos momentos], coge un avión y sal de allí enseguida”, fue el consejo razonable de mi padre. Pero faltaban menos de 48 horas para que llegaran las primeras lluvias y a mi me parecía que en aquellos momentos el aeropuerto de Cancún era un lugar más peligroso que aquel hotel donde un personal perfectamente entrenado se movía con sigilo, determinación y serenidad ante una crisis que viven varias veces al año.

Bastaba observar un poco para intuir la impecable organización que les guiaba y desde el principio me inspiraron seguridad y curiosidad, así que me quedé, fascinada y tranquila, dispuesta a ayudar y a aprender.

Las salas de convenciones del complejo se convirtieron en centros de operaciones donde cada cuatro horas habían reuniones que podías comprender al ver las pizarras que dejaban escritas. En la piscina, en la playa, en los restaurantes..., de repente veías a alguien que levantaba un brazo y en cuestión de segundos era rodeado de una veintena de personas que recibían instrucciones y se disolvían a paso ligero. Poco a poco se fueron cerrando espacios del hotel y la masa de huéspedes era conducida, casi de forma imperceptible a seguir con las actividades habituales del hotel en lugares que tenían una prioridad menor en el calendario del proyecto. Mientras los animadores seguían haciendo clases de merengue en la piscina, los camareros se encaramaban a decenas de escaleras para descolgar luces, cuadros, ventiladores o cualquier elemento que pudiera convertirse en un proyectil con vientos de 200km x hora.
Obsesionados por la seguridad, pero igual de centrados en seguir ofreciendo el mismo nivel de servicio a los clientes, con la mejor de sus sonrisas, hasta en cosas que podrían parecer superfluas en tales circunstancias. Pensé en aquella imagen del Titanic hundiéndose mientras los violinistas seguían tocando música hasta el final.
En recepción había mucha presión. Nuestro hotel era un bunker y acogía a turistas trasladados de otros complejos cercanos que no eran tan seguros. Así que en dos días se gestionaron un 40% de entradas hasta llenar todo el hotel.

La noche del impacto, la cena se adelantó y se concentró de 19h a 21h. Dar de cenar a 1800 personas en dos horas requirió la presencia de todo el personal en los restaurantes: actores, bailarines, animadores, profesores de submarinismo, personal de seguridad, limpieza…todos estaban allí, les reconocía, a pesar de sus delantales y gorritos. A las 21h, todos teníamos que estar encerrados en nuestras habitaciones protegidas con persianas anticiclónicas, donde al entrar encontraríamos una bolsa con comida y bebida para tres días. Durante la cena yo me preguntaba quien estaría preparando en esos momentos, los paquetes de comida que encontraríamos en la habitación en breve. Todo el personal estaba allí corriendo de un lado a otro, casi sin poder disimular la preocupación por las consecuencias de un retraso en el plan.

Cuando todo pasó, pedí poder hablar con el “jefe de proyecto” de todo aquello. El director del hotel, me explicaba en su despacho horas más tarde, sorprendido por mi actitud de alumna entregada, que las bolsas de comida, se preparaban en las salas de convenciones, mientras nosotros cenábamos, por el personal administrativo (150 personas de las 800 empleadas en total en aquella organización). Claro!, el personal administrativo, al que nunca vimos antes.

El huracán entró a la 1h. De la madrugada, fue rápido, y a su paso dejó un panorama desolador, ninguna víctima entre los turistas, algunas entre la población que no disponía de semejante infraestructura, a pesar de que Mexico, dispone de uno de los dispositivos más eficientes del mundo en gestión de huracanes.

Al frente del
Barceló Maya Beach Colonial, está un líder serio pero accesible. Conversar con él fue un gesto más de la generosidad que aquel hombre me transmitió durante una larga conversación. Me explicó mil detalles de un protocolo que yo obviamente desconocía, y respondió apasionadamente a mis dudas.

Lo primero que hacen ante la inminencia de una situación así, es invitar al personal a irse a cuidar de sus familias, si éstas están en una situación precaria. Sin ningún coste laboral ni económico para el empleado. “No pueden cuidar de ustedes si están preocupados por sus propias familias, y además no es humano”.

Tienen un plan meticulosamente trazado y que se perfecciona cada año, pero una vez activado, analizan “in situ” cada dos horas el avance del huracán y replanifican sobre la marcha. Un eficaz sistema piramidal de comunicación permite que en cuestión de minutos, todo el personal esté informado de los ajustes en la planificación.

Lo de la “música hasta el final” no es sólo una cuestión de excelencia de servicio. Tener a la gente entretenida es una cuestión de seguridad. (no venía a cuento explicarlo aquí, pero vi algún altercado de personas que perdían los nervios, convencidas de que iban a morir)

Viven para sus huéspedes(convertidos formalmente en refugiados mientras dura el estado de excepción –me comentó-), pero no olvidan que a pocos metros, en medio de la selva, la sociedad a la que pertenecen ha sido azotada dramáticamente y mientras reconstruyen el hotel, una dotación de “sus chicos” reparte en los pueblos cercanos, los excesos de previsión que los turistas no hemos necesitado.

Esas y algunas otras claves (mil detalles que guardo escritos en alguna libreta escondida en una caja de cartón) permiten manejar con rigor, disciplina y sentido de la responsabilidad uno de los proyectos más complejos que he presenciado.

Aquel hombre, que tiene a su cargo una plantilla de la magnitud de muchas grandes compañías, se emocionó varias veces al relatarme su historia, como si fuera la primera vez que la vivía, sin perder la humanidad y la sensibilidad que hace de un líder alguien capaz de manejar una situación como aquella.

No hace falta llegar tan lejos en aquello
del turismo experiencial, pero para mi, aquel viaje se convirtió en una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. Y aquel hombre y aquellos profesionales en los receptores de un respeto y admiración que espero no olvidar.

sábado, 19 de julio de 2008

Fluir

Ayer , una conversación con un amigo, me hacía recordar dos lecturas que se cruzaban entre las ideas que compartíamos. 

Había disfrutado leyendo los textos a los que hacía referencia hablando con él, pero no tuvieron verdadera fuerza hasta que fueron compartidos, conectados entre sí y mezclados con otras referencias de mi interlocutor, para convertir todos aquellos datos en una conversación que permitía conocernos mejor y entender mejor el mundo.

Uno de los textos lo encontré en la revista Psycohologies (“uno es capaz de leerse cualquier cosa esperando en un aeropuerto”, dijo condescendiente). El artículo era del Profesor Mihaly Csikszentmihalyi (creo que he escrito todas las letras). Hablaba sobre como la concentración ayuda a la felicidad. Me interesó más lo de la concentración que lo de la felicidad y allí encontré la descripción de algo que todos hemos sentido alguna vez: La sensación de Fluir:

Fluir es un estado de intensa concentración que experimentan las personas cuando practican deporte, tocan música, juegan al ajedrez, lavan los platos, meditan o trabajan en una tarea con la que disfrutan. Estás fluyendo cuando te olvidas de ti mismo, de la hora que es y, simplemente, continúas haciendo lo que estás haciendo…”

La idea venía a cuento para conversar sobre lo que nos motiva a trabajar de manera intensa, alternando sin orden el tiempo de ocio y trabajo, y dinamitando las fronteras entre lo personal y lo profesional.

De algo parecido hablaba Fernando Trías de Bes en un artículo reciente donde decía que “es muy difícil, casi imposible, que una persona innove en cualquier campo si no está motivada para ello. Lo que muchas organizaciones públicas y privadas hacen entonces es ofrecer incentivos y recompensas para quienes produzcan buenas ideas. Sin embargo las ideas y las innovaciones suelen se pocas o pobres. ..porque si no comprendemos los mecanismos que desatan que una persona dedique tiempo a pensar  de modo creativo e innovador estaremos constantemente dando palos de ciego”.

Trias de Bes referencia a Teresa Amabile y a su ensayo “Mentes Creativas” (editorial Paidós), para apuntar que la verdadera motivación “la Motivación Intrínseca, es aquella que surge del placer que proporciona trabajar en un campo profesional o área de actividad que nos gusta. Tan sencillo y difícil a la vez”, demostrando que “una persona aporta soluciones más creativas cuando realiza una tarea por puro placer”….Cuando Fluye?

Otra conclusión, presumo que controvertida, del estudio es que “la ausencia de evaluación proporciona libertad, la cual es esencial para crear e inventar. Cuando una persona no se siente evaluada, piensa más libremente”.

El final del artículo es un alivio para aquellos que, a veces incomprendidos por nuestro entorno y por nosotros mismos, “hemos vivido momentos durante nuestra vida donde hemos estado sumidos en una actividad a la que hemos dedicado toda la atención y nos ha tenido completamente absorbidos. El tiempo pasa rápido. Podemos estar varias horas sin comer. Nada parece más importante que aquello que tenemos entre manos. El cansancio no hace mella en nosotros, y quienes nos rodean se maravillan de nuestra capacidad de entrega.”

Fue una conversación fluida y agradable que anuncia una relación para crear, pensar y trabajar –también- “por puro placer”. 

domingo, 4 de mayo de 2008

Comunicación

Se ha pensado, hablado y escrito tanto sobre Comunicación y sus beneficios en la gestión y el liderazgo, que cuando uno se enfrenta a un proyecto de consultoría para ayudar a una organización a optimizar sus procesos comunicativos, básicamente el ejercicio se convierte en la administración de la ingente cantidad de información disponible y a la mera elaboración de síntesis –aplicada eso sí, al caso concreto- de toda la sabiduría colectiva al respecto de estas materias.

Pasearse por la ineludible ya, aplicación de las TIC a la comunicación empresarial, no aporta tampoco espacio a la creatividad, porque aunque nunca está todo dicho, sí parece que casi todo está enunciado.

Las organizaciones, públicas o privadas, los partidos, las instituciones académicas, los grupos de investigación, las comunidades o cualquier otro tipo de asociación que se organiza bajo una misión (a priori) común, comparten un proyecto. Les une el desarrollo más o menos organizado de unas tareas que les conducirán, de la mano de un líder o gestor (no es lo mismo, pero no quiero enredar este texto con las diferencias), a la obtención de sus objetivos y a dar sentido a su razón de ser como colectivo.

He dedicado buena parte de mi vida profesional a dirigir proyectos, equipos de personas, que durante un periodo de tiempo, debían compartir responsabilidades, anhelos, habilidades, miedos, carencias, tiempo, relaciones… y he comprobado muchas veces, como un buen o mal uso de la comunicación era determinante para el éxito del proyecto, más –me atrevo a decir- que cualquier otra herramienta de dirección que podamos encontrar en los también numerosos manuales y metodologías del buen management.

Así que fruto de esa experiencia, he intentado extrapolar éxitos y aprendizajes, propios y ajenos, en torno a cómo la comunicación ha influenciado en la operativa interna y el desempeño de las actividades, en la cultura del equipo, y el la imagen que esta daba al exterior; para ayudarme a organizar algunas ideas y contribuir con una discreta aportación, fruto de la experiencia propia.

1. Mantén una coherencia entre lo que dices y lo que haces. Un mensaje es fácil de “comprar” pero una actitud es personal e intransferible. Sé honesto con tu estilo de gestión y no transmitas aquello en lo que no crees.

2. No establezcas jerarquías en la difusión (la tan usada cadena de mando informativa) ni en los contenidos de los mensajes (visibilidad directamente proporcional al cargo). Si el objetivo es común, las herramientas para alcanzarlo también han de serlo. Salvo que trabajes en Cabo Cañaveral o en los Servicios de inteligencia, el daño que puede ocasionar la apertura de la información, tiene más que ver con la reivindicación de un status de poder de los gestores de la misma, que con prevenciones razonables. 

3. No manipules. La comunicación está al servicio del proyecto y de los objetivos comunes, no para capitalizar en beneficio propio, la energía y comportamientos del equipo.

4. Favorece la comunicación en red. No podemos (ni lo conseguiríamos) apropiarnos, del control de la información en el grupo. Es responsabilidad del líder  saber articular la red de relaciones en el equipo y favorecer las conexiones entre las personas, para que estas encuentren espacios donde autogestionar la información. Se pierde control, pero se gana eficacia.

5. Leía de nuevo estos días, en el libro “Manual del uso del blog en la Empresa” de Alorza, una de las líneas más bonitas del manifiesto Cluetrain: “Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se producen con una voz humana”. Habla con las personas como si fueran personas: sin prepotencia, sin giros artificiales del lenguaje, sin tecnicismos, sin barreras jerárquicas, con respecto (es obvio, pero hay formas tan sutiles de no hacerlo!), con empatía.

6. Escucha. No hay comunicación sin escucha, previa y posterior. Puede que la visión global la tengas tú, que sea tuya la responsabilidad del proyecto, que tengas que marcar la estrategia a cada paso, pero lo que dicen los demás, cada una de las piezas esenciales del engranaje del proyecto, es de vital importancia y merece la misma consideración que tu esperas de ellos.

7. Utiliza las formas y los canales más afines al contexto social y cultural en el que te encuentres. He trabajado en lugares muy diferentes y hay sitios donde una conversación carece de relevancia si no se hace en un despacho y otros, donde la única forma de resolver un conflicto es en el bar, delante de unas cervezas, o un café, o unos churros.

8. Se valiente. Las personas no nos asustamos fácilmente si nos encontramos en un clima de confianza, respecto y soporte mutuos. Los proyectos son carreras de obstáculos, hay riesgos que minimizar y problemas que resolver, hay momentos de crisis y de incertidumbre y es mejor, en mi opinión, en esos casos, compartir la información de que disponemos y las alternativas que manejamos. Desde luego no hay recetas mágicas y depende de cada entorno, pero ante la falta de comunicación, las personas gestionamos la incertidumbre a base de ruido, rumores y distorsiones.

9. Si la comunicación no es directa y personal, asegúrate de que el mensaje ha llegado y se ha interpretado como pretendías. Enviar un mail masivo o publicar algo en la intranet, no es comunicación. Y si crees que tienes feedback porque habilitas una encuesta electrónica, es que necesitas leer muchas listas como esta.

10. No renuncies nunca al sentido del humor ;-)

martes, 1 de abril de 2008

Tú te diviertes?

Descubro sorprendida que hoy, día 1 de abril, " se celebra en todo el mundo el día internacional de la Diversión en el Trabajo.
Eduardo Jáuregui y Jesús Damián Fernández, con su consultora de formación Humor Positivo, liderarán la primera Marcha por la Diversión en el Trabajo. Un grupo de ejecutivos con traje y bombín se manifestará a favor de un entorno laboral más divertido. En su web (www.humorpositivo.com) dan ideas para celebrarlo e invitan a los que lo hagan a que se lo cuenten . "El trabajo no tiene que ser una actividad miserable y sufrida, sino que también puede y debe disfrutarse". Juntos han escrito un libro peligroso y necesario: Alta diversión,los beneficios del humor en el trabajo. 

En la Contra de la Vanguardia de ayer, una entrevista a Eduardo Jaúregui, que sugiere cosas como:
  • ...el buen humor fortalece la motivación individual y colectiva, y atrae y retiene los recursos humanos más valiosos. Google, una de las empresas con mejor clima interno y en las que más se divierte la gente, está en la lista de los 20 mejores empleadores de EE. UU. 
  • Sobre la manera de hacer negocios de Southwest Airlines, una línea local que se ha convertido en la segunda mayor línea aérea del mundo en cuanto a número de pasajeros transportados, se han escrito libros y cientos de artículos. Su base para hacer negocios es estimular a sus empleados a ser espontáneos y a disfrutar con lo que hacen
  • Thomas Edison dijo al final de su vida: "No he trabajado ni un día en toda mi vida. Todo fue diversión". Cuando le decían que muchos de sus negocios e inventos habían fracasado, contestaba: "No he fracasado, he encontrado 10.000 cosas que no funcionan"
Así, que ya sabes, si no te estás divirtiendo, levanta la cabeza y husmea por ahí fuera, seguro que hay un "juguete" para ti

martes, 29 de enero de 2008

Tom Peters

Hace muchos años, en otra vida, Pere me regaló un libro: “Nuevas Organizaciones en tiempos de CAOS” de Tom Peters. Tardé un tiempo en empezar a leerlo, porque junto con el libro, venía una carta de amor que, por supuesto, acaparó mucha más atención y entusiasmo que las divagaciones de un gurú del management.

Cuando mi corazón se recuperó (nunca del todo –un petó Pere-), me acordé del libro y al leerlo descubrí una ventana a la imaginación, la libertad, la creatividad y la pasión, que ha condicionado intensamente mi bagaje profesional y personal.

Desde entonces, “el amigo Tom” és un entrañable compañero de viaje al que le debo muchas ideas, mucha esperanza y la sensación reconfortante de que ahí fuera hay alguien más loco que tú.

En 1994!!, Tom Peters ya decía cosas así:

“Bienvenidos a un mundo en donde la imaginación es el mejor recurso de la economía. Vivimos en tiempos locos, y en un mundo loco, las organizaciones tradicionales no tienen ningún sentido”.

“De hecho, unas redes dispersas y especializadas están pasando a ser la nueva –y efímera- espina dorsal de la empresa basada en el conocimiento. Conocimiento recogido de quien sea y donde sea y “enlatado” instantáneamente para satisfacer las más veleidosas necesidades de los clientes”

“Las sociedades y los Estados se deben transformar y lo mismo debemos hacer nosotros. Los ganadores de esta carrera serán los curiosos, los que están un poco chiflados y aquellos que tienen una pasión insaciable por el aprendizaje y la aventura”

“Sin confianza, no podemos esperar que la imaginación humana se movilice en busca de valor añadido”

“Si la creación de valor en la nueva economía requiere coraje, energía, diálogo, colaboración e imaginación, los lugares donde se cree deben obedecer a esos mismos principios”

“El alimento intelectual repartido mediante redes y sobre pedido, se convertirá en un elemento esencial de la infraestructura económica”


Tom Peters está chiflado, y me encanta!

domingo, 27 de enero de 2008

Proyectos, Personas, Pasiones

Supongo que todo el que empieza un blog, o da el paso de utilizar un espacio público para exponer sus ideas, experiencias y opiniones a la mirada de los demás, ha de hacer un ejercicio de liberación de algunas sensaciones (hasta ahora, en mi caso, inhibidoras): El pudor, la revisión del ego, la inseguridad, la idoneidad de la voz...Qué parte de tu alma vas a exponer?, qué guardarás?, qué te gusta de lo que eres, qué es aquello por lo que te gustaría gustar?, qué quieres aportar?, qué buscas?.

No he resuelto ninguna de las cuestiones, pero he decidido dejarme llevar y escribir sobre Proyectos, Personas y Pasiones. Llevo mucho años trabajando en el mundo de las tecnologías de la informacion e involucrada en proyectos de diversa índole, y lo más importante que he aprendido durante todo este tiempo, es lo que ya sabía
Margaret Mead mucho antes de que yo apareciera en este mundo.
"Nunca debe dudarse que un pequeño grupo de personas comprometidas y pensantes pueden cambiar el mundo. En realidad es lo único que ha logrado cambiarlo"

Para mi, los proyectos significan ese espacio común, donde, durante un periodo vital determinado, un grupo de personas crean una comunidad y comparten su inteligencia, su energia, su compromiso emocional, sus habilidades, su entusiasmo y su pasión, en la consecución de un objetivo común. Cuando eso ocurre, y ocurre muchas veces y en muchos ámbitos de la vida (un proyecto, en su sentido más amplio, lo puede ser de cualquier tipo de aspiración), hay magia, hay excelencia, hay belleza...y hay la energía necesaria para "cambiar el mundo".

Sí, quizás es eso...lo que pretendo con este blog que inicio: aportar mi grano de arena, ser una voz más, compartir habilidades y pasiones con aquellos que amen la belleza y la excelencia, y poder pensar que, de una forma u otra, podemos cambiar el mundo.