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jueves, 20 de mayo de 2010

Hay alguien ahí?

Parece curioso, desconcertante, casi irritante, que con los índices de desempleo que tenemos en este país, sea tan difícil encontrar y contratar a alguien. A alguien idóneo para un determinado puesto/trabajo/proyecto, claro.

Podríamos aventurar dos motivos. Uno: no hay profesionales de los perfiles que se necesitan; Dos: los hay, pero no tenemos los medios para encontrarlos (fácilmente).

Es posible que estén pasando las dos cosas, pero así como la primera requiere de años de ajuste entre el sistema educativo/formativo y el mercado laboral, lo segundo requiere “sólo” organizarse mejor.
Y a mí personalmente, cada día me irrita más que no lo hagamos.


Se trata de [no]intermediación, se trata de [no]relaciones, se trata de [no]conexiones. Se trata de profesionales frustrados; de proyectos sin personas; se trata de fracaso de las políticas, procesos y espacios dónde se encuentra la oferta y la demanda. La que haya, la poca o la mucha que haya. Pero que se encuentren!. Que pillemos! (que dice Eneko Knörr)

Me encuentro a diario, y a diario es demasiado frecuentemente, con “contratistas” que no encuentran personal, clientes que no saben dónde buscar profesionales, colegas con proyectos parados en empresas porque los procesos de búsqueda, selección y contratación, están obstruidos por burocracias absurdas y duendecillos que existen para no llegar a cotas de eficiencia peligrosas.
Con frecuencia nos preguntamos unos a otros si conocemos a alguien que…que pueda ayudar en tareas domésticas o que pruebe un sistema de software financiero…da igual, todos hacemos de conectores de la producción de nuestro entorno, pero yo hecho de menos algo más integral, más general, menos artesano (con perdón de mis hermanos :), menos casual y más eficaz, menos circunstancial, más dinámico...


Y no hablo sólo de empresas buscando empleados y viceversa.
Creo que el reto va más allá: Es crear espacios de actividad productiva (aunque sea temporal -en realidad todo es temporal-), es poner en contacto energía creativa (buff, que espiritual): Personas que tienen ideas con otras que las lleven a la práctica; quien tenga red de clientes, con técnicos con capacidad productiva; quien tenga capacidad de inversión, con proyectos que arrancan; gestores con creativos; nodos complementarios para la creación de trabajo, de riqueza, de valor. Eso puede ocurrir en cualquier lugar, en foros, en redes, en escuelas, en bares, en parques, en vagones de tren, en Internet!, dónde sea que se concentren personas que buscan a sus otros para producir algo.


“El INEM cierra por las tardes, a pesar de los 4,6 millones de parados” dice Santiago Rodríguez. Hacen su función por la mañana, pero obviamente, es otra.

Hay iniciativas, portales de empleo, y plataformas como “No Te pares”. No me he movido por RedTrabaja así que si alguien tiene experiencias, se agradecerá la información. En las redes sociales a menudo intercambiamos información sobre propuestas de trabajo...etc, pero creo que los tiempos requieren ir más allá, apuestas imaginativas y eficaces a pequeña y a gran escala.

No existen? O yo no las encuentro?

domingo, 9 de mayo de 2010

Poetas en Red

Hace unos días me invitaron a una reunión para compartir con un grupo de personas el nacimiento de algo parecido a un club de “los poetas muertos”.
Una organización paralela, complementaria, “personalizada”, que les permitiera superar las barreras de un contexto estructurado, opaco y burocrático, poco propicio para la creación de redes de intercambio y colaboración.


Mi papel era dar una charla inicial para proponer algunas ideas y compartir algunas experiencias propias y ajenas. El material lo podéis ver aquí:

(Nada nuevo bajo el sol, tan sólo una compilación de conceptos ya conocidos en una estructura propia).


Si como dice Punset “Vivimos con los cambios tecnológicos del siglo XXI y con instituciones sociales (familia, estado, …) del siglo XIX” quizás la única forma, o la más eficaz, de transformar las organizaciones en ecosistemas más “humanos”, sea crear pequeños oasis dónde encontrarse, reconocerse y ayudarse.


No esperemos el permiso de nadie. Nadie cambiará un procedimiento para que estas dinámicas ocurran. Nadie las incorporará en nuestra valoración competencial. No aparecerán nunca dibujadas en un organigrama. Son flujos subterráneos, son organizaciones paralelas, son redes invisibles, son palancas de transformación y son muchas veces, las responsables de canalizar la energía para que la organización formal no colapse.

En la conversación posterior, alguien preguntaba cuales eran los ingredientes del éxito a la hora de organizarse en una red, una comunidad, un club o como queramos llamarlo. Serán obviedades, pero lo que me ha permitido ver mi experiencia, es que las cosas cuajan cuando son de verdad: Cuando responden a necesidades reales, a problemas reales, y cuando las personas que deciden organizarse para compartirlos o resolverlos lo hacen más concentradas en lo común que en lo particular. Y sobretodo, cuando estar juntos es sencillamente, …divertido.

Carpe Diem!

martes, 16 de marzo de 2010

Proyectos de Verdad

Hay probablemente pocas cosas que garanticen tanto el éxito de un proyecto como el respeto a su verdadera naturaleza. Quiero decir con ello, que los proyectos salen cuando son Verdad.

No!, no todos los proyectos son Verdad.
Hace muchos años un gerente de una compañía tecnológica, que era mi jefe en aquel momento, me dijo “Existe el Hardware, existe el Software y tenemos el Vaporware”, al intentar explicar el surrealismo que estábamos viviendo en un proyecto no-verdadero.


Hay proyectos que responden más a las necesidades de producción de las empresas proveedoras que a las necesidades de las organizaciones cliente donde se implantan.
Hay proyectos, que son simplemente moneda de cambio en una transacción de equilibrio de favores.
Hay proyectos pensados para la promoción personal de alguien a quien le interesa poco el impacto del proyecto en el entorno (él/ella es el entorno)
Hay proyectos que no se necesitan pero que se emprenden por reacción mimética a lo que está haciendo la competencia.
Hay proyectos que nadie entiende, pero el título suena bien, parece que vamos a favor de las tendencias y la partida presupuestaria se defiende sola.
...

Posiblemente, todos los proyectos están cargados de mentiras, pero al menos, mientras duran, deberíamos creérnoslas.

Si no lo hacemos, todos esos proyectos están condenados al fracaso. Lo están porque nadie se ocupó de “la cosa” una vez se puso en marcha. Nadie se preocupó realmente por el producto (en esos contextos, el producto es lo de menos!). Nadie amó la pieza que se estaba construyendo…quizás algún idealista que se coló en el equipo, pero a menudo, son los primeros en ser expulsados por “tocahuevos”.
Nadie se concentró en el proyecto, porque todos estaban pendientes de la facturación, los bonus, la imagen, las relaciones, la promoción, la competencia...el vaporware.

En estos casos las cosas, sencillamente, no pasan. Para “hacer que las cosas pasen”, como dice mi colega Virgili, necesitamos proyectos de verdad. Proyectos pensados en contraste con la realidad. Proyectos viables, comprensibles y útiles. Vale!, Útiles también en sus efectos colaterales (en sus mentiras), pero útiles sobretodo en sus verdades. Útiles para resolver los problemas a los que podrían responder y útiles para las personas usuarias o beneficiarias de los mismos.

Elevo la mirada para decir que este país no puede permitirse muchas más mentiras. Y esa responsabilidad es de todos, estemos dónde estemos y hagamos lo que hagamos. Así que supongo que nos queda dar crédito a los idealistas, plantarle cara al cinismo y buscar la verdad “out there”

sábado, 5 de diciembre de 2009

La Red o la Vida

La movilización colectiva siempre conmueve, asusta, fascina, genera adeptos (independientemente de la causa movilizadora), excita, abre una brecha en el devenir cotidiano y solitario de nuestras vidas.

Digo solitario independientemente de si vivimos solos, en pareja, en una comuna o de si trabajamos en un supermercado o en una cabina de rayos X, de si practicamos yoga en nuestros descansos o bailamos merengue todos los jueves.

Sentimos solos.


Algunos y a veces son capaces de compartir, pero compartir no es co-sentir, y aún en el mejor coito, un orgasmo es personal e intransferible (que nadie se quede aquí jugando con la broma fácil, por favor, que voy en serio ;-)

Pero de vez en cuando sentimos colectivamente y creo (es una hipótesis sin ningún rigor científico) que lo que nos mueve, más que los intereses comunes, más que la causa cohesionadora, más que una calculada estrategia de masa crítica, és o también o sobretodo, sintonizar una frecuencia común, experimentar algo que nos trasciende, emborracharnos al ritmo de los tambores, sentirnos fuertes, casi felices, co-sentir con los otros durante un periodo de tiempo, hasta que la orgía termine y cada uno vuelva al devenir cotidiano y solitario de sus vidas.


Creo (y me preocupa creerlo) que lo dicho hasta ahora aplica por igual al soporte a un manifiesto contra una ley, que a la elección de Chikilicuatre para el festival de eurovisión, a la aflicción por la muerte de Michael Jackson que al horror de las protestas en Irán durante las últimas “elecciones” (estas dos últimas se alternaban el Top Trend Topic hace unos meses)

Pero no importa. Me consuela pensar que lo realmente interesante es la capacidad transformadora de una masa organizada. "Al menos, protestamos!"

Hace falta encontrar buenas causas, claro, pero de esas sobran y hace falta criterio para defenderlas, pero sobretodo hace falta despertar de un a veces preocupante estado de anestesia colectiva en el que parecemos sumidos y redimidos a golpe de click en los infinitos grupos digitales creados en cualquier red social que se precie.

Relacionarnos en Internet está dando respuesta a necesidades propias de una sociedad fragmentada, que ha perdido los vínculos comunitarios tradicionales, que está redefiniendo los parámetros del compromiso. Una sociedad competitiva, programada para minimizar costes de transacción (también afectivos), para minimizar riesgos (también afectivos), para consumir y entretenerse , individualista, cada vez más bombardeada de información pero seguramente peor informada, hiperconectada pero no menos sola, desorientada, heredera de las revoluciones masivas del S.XX pero escéptica (aunque sólo sea por la facilidad de perder el foco sobre el que nuestros actos pueden tener algún impacto real) sobre nuestro protagonismo en los acontecimientos que transformarán este mundo en algo más tolerable.

Y el mundo (como la verdad ;-) está ahí fuera.

martes, 1 de diciembre de 2009

La banda de Pdfeu

Hace días que terminó la conferencia Personal Democracy Forum... Que terminó el encuentro, porque sus ecos, crónicas, enlaces, recuerdos y conversaciones…zumban por la red como una sombra que se alarga sin remedio.

No pretendo contribuir a la ingente cantidad de contenidos que se han volcado sobre la parte pública de la conferencia. Los que pudieron asistir, lo han hecho sobradamente. Quiero cerrar, con un punto y aparte, mi experiencia compartida con un grupo de compañeros, para organizar esta convocatoria.

Los dos viajes a NYC este año con los compañeros de NuestraCausa consolidaron la celebración en Barcelona de esta conferencia. Pero no fue hasta mediados de agosto que una llamada Telefónica de Andrew Rasiej advirtiendo a Marc López “It's no time to relax” convulsionó nuestras vacaciones a la española y nos puso en órbita para empezar a activar la maquinaria.

Siempre he pensado que los proyectos no existen hasta que no se conforma el equipo. Y este empezó a consolidarse poco a poco al más fiel estilo Ocean’s 11 (algunos más en este caso). Personas que conocíamos los del primer núcleo, gente que se ofrecía, unos que se traían a otros…y así como si de una Jam session improvisada se tratara, fuimos montando la banda.

La gestión de ponentes (viajes, alojamiento, agendas…), el diseño de contenidos, la campaña de marketing y promoción, La gestión de la prensa (acreditaciones, entrevistas concertadas..), la gestión económica de la sponsorización, la preparación de la Torre AGBAR (tecnología, mobiliario, logística, seguridad…) y del hotel continguo, cartelería, imprenta, catering, gestión de inscripciones y registro con diversos grupos especiales, la logística del evento en sí (políticas de seguridad del edificio, movimiento de personas en varios escenarios, protocolo de recepción de personalidades públicas…) ...En fin toda una juerga.

La tensión fue en "crescendo", durante las semanas previas, especialmente cuando nos acoplamos con el equipo organizador de la conferencia en NYC, de forma cotidiana, con horarios diabólicos que nos convertían en una oficina abierta 24 horas al día. “Bienvenidos al día de la marmotarecordaba Marc Garriga en un post, rememorando una de la bromas habituales de los últimos días.

Los proyectos, a veces, entran en dinámicas tan fascinantes como perversas. Ocurre cuando (y especialmente de forma colectiva), coges tal velocidad y concentración que el resto del mundo pasa a gran velocidad a ambos lados de la capsula del cohete dónde tú y los tuyos compartís un viaje, unos rituales, una experiencia común, un aprendizaje y un ecosistema de relaciones tan cohesionadoras como adictivas. No recordaba la experiencia desde que me dedicaba a proyectos de implantación de software, durante las fases previas al arranque.

La noche antes de empezar todo, mientras organizábamos los últimos preparativos en la Torre, Marc López me preguntó “Todo bien?” le contesté que sí, que empezaba a perder el control. Se puso pálido pero en realidad era la mejor de las premoniciones: El control, lo tomó el equipo.
Empezaron a agruparse según un primer cuadro de posiciones, tomaban sus propias decisiones y resolvían detalles difíciles de prever en una planificación a priori.
Un equipo funciona cuando deja de necesitar mirar a un punto fijo para movilizarse (parece obvio pero no lo és, a veces el liderazgo se confunde con omnipresencia y dependencia). Esa actitud del grupo salvó todos los obstáculos de la carrera que nos íbamos a dar los dos días siguientes. De vez en cuando había que tomar una “executive decision” (otro de los gags comunes), pero la autonomía y la diligencia con la que ese equipo trabajó me sigue haciendo sonreír después de tantos días.


Contagiaron al estricto personal de AGBAR que se integraron con nosotros olvidando los límites contractuales y hasta los uniformados hombres de seguridad (los conozco, son serios de profesión) nos lanzaban sonrisas cómplices cuando por cansancio o despiste dejábamos la puerta desatendida y corríamos a su llamada para identificar a alguien no acreditado.

Hay mil anécdotas que harían largo y pesado este escrito, que sólo pretende ser un tributo a aquellos con los que comparto cierto vacío post-traumático estos días, que me recordaron que el sentido del humor no está reñido con el rigor profesional, y que un grupo de personas comprometidas y entusiastas son capaces de cualquier cosa.

Va por vosotros

Marc López
Gemma Urgell
Marc Garriga
Ikuska Sanz
Miriam Alvarado
Clement Paume
Edgar Rovira
MArc Pallarés
Joakim Vivas
Ana Fernández
Chris Pinchen
Nuria Jové
Susana Berniola
Anna Zaera
Sergi Sabate
Ana Salazar
Laura Bononchini
Antonella Napolitano
Meritxell Fuster y Jordi Sánchez (AGBAR)
Irina González dirigiendo al equipo de cámaras de la URL Blanquerna
Los chicos de CivicoLive de Birmingham
Y desde NYC Andrew Rasiej, Micah Sifry y Anthony Russomano

domingo, 21 de junio de 2009

NuestraCausa y la de todos

Todo empezó en NYC (bueno las cosas nunca estás seguro de cuando empiezan, pero allí cristalizó el proyecto).

Un proyecto entonces aún difuso pero que tenía lo más importante de un proyecto: a “un grupo de personas apasionadas y comprometidas, dispuestas a cambiar el mundo”. Habíamos llegado allí desde distintas experiencias, miradas y saberes, pero los 5 volvimos con la sensación, con la necesidad de pasar a la acción

De eso han pasado 6 meses, y han pasado y hemos hecho muchas cosas. Algunas han sido publicadas y si os interesa la historia completa podéis recuperarlas aquí ; muchas no habrían sido posible sin la ayuda de personas que se han acercado a colaborar con nosotros; otras, esperan su momento, para ver la luz, acompasando ritmos propios y ajenos.

Para poder explicarnos hicimos un ejercicio de síntesis que expusimos en el Citilab hace unas semanas, en el marco de las jornadas de Innova Camp Mediterránea. Podéis ver la presentación aquí:



Días despues me emocionó leer a
Karma Perió entendiendo NuestraCausa como "La Causa de muchos".

Y mañana día 22, en la primera jornada del curso de verano de Política 2.0 promovido por el Parlamento Vasco y el grupo Politika 2.0., Marc López (sin el cual, esta aventura jamás hubiera empezado), presenta el Proyecto y las convicciones que lo sostienen.

Allí también tendrá lugar la primera experiencia fruto de la colaboración entre NuestraCausa y Usnow, que entre Idoia Llano y Marc han trabajado para que pueda realizarse en un entorno de lo más idóneo

Una experiencia más, que consolida la cada vez más extendida convicción de que los gobiernos pueden tomar mejores decisiones si incorporan a la ciudadanía a los procesos de colaboración y diseño de propuestas públicas.

Feliz jornada!
Os seguiremos

viernes, 22 de mayo de 2009

Visión Periférica

El domingo pasado leí un interesante artículo en El País Semanal.
Estaba por aquí, en la mesa, entre los papeles que esperan su tiempo de ser recuperados entre el desorden, para ser releídos o relacionados con otras ideas o vivencias.


Hoy una anécdota en InnovaCamp compartida con Jordi Graells (no viene a cuento), me ha hecho sonreir y recordar lo que sigue (Recuperado gracias al
blog ciutadak):


Visión Periférica

Un gesto de complicidad que dice mucho. El presidente de EEUU estrecha la mano del hombre que hace guardia a la puerta de la residencia del primer ministro británico



El señor de espaldas es, evidentemente, Obama (conocemos ya su parte de atrás mejor que la nuestra). El de frente, un policía que hacía guardia en la puerta del número 10 de Downing Street, residencia, como es sabido, del primer ministro británico. El caso es que al cruzar el umbral, Obama reparó en el guardia y le dio la mano sin detenerse, de un modo apresurado, casi clandestino, buscando una complicidad rápida, estableciendo una connivencia veloz. Esto no se debe hacer, le dice telepáticamente al guardia, no está en el protocolo, sólo es para que veas que yo, en realidad, soy tú; es posible incluso que tenga más de ti de lo que tengo de mí, pertenezco a tu clase más que a la mía, pero debo fingir que me muevo bien en estos ambientes para llevar a cabo mi proyecto del que, no lo dudes, formas parte.
·
¿Se puede ser más tú que yo, más otro que uno mismo? Perfectamente, cualquier desclasado lo sabe. Quizá Barack Obama pertenezca a esta variedad de mamífero, pues lo normal, cuando eres presidente de Estados Unidos, incluso cuando eres presidente de un club de fútbol, es que te extirpen la visión periférica al objeto de que no percibas la realidad suburbial, el escenario adyacente, que es siempre un incordio.
·
Reparar en la existencia de un humilde guardia que pasa frío a la puerta de una mansión donde vas a tomar té con pastas junto a la chimenea tiene un mérito enorme o es producto de un sentimiento de culpa insoportable. Sea como fuere, en la familia del guardia se recordará este hermoso gesto durante generaciones. En la de Obama ni siquiera lo registraron.

Text: Juan José Millás
Foto:Toby Melville
El País Semanal, diumenge 03/05/09

martes, 24 de marzo de 2009

NY5

Hace días que quiero escribir sobre los NY5, explicar una historia a mis ojos bonita, y reflexionar en voz alta sobre las dinámicas que nos unen y nos influyen.

Los proyectos no son proyectos hasta que un grupo de personas forman un equipo y se comprometen a llevarlo adelante. O dicho de otra manera, la viabilidad de un proyecto depende, en mayor medida que ningún otro factor, del factor humano. De las personas que componen el equipo y especialmente del carácter del grupo, más allá de la agregación de individualidades.


Cuando hace unos meses Marc me invitó a acompañarle a NuevaYork, dudé. No entendía muy bien qué pintaba yo en aquel viaje, ni conocía al resto del grupo, ni lo que querían hacer allí. No sabía en realidad, que Marc estaba imaginando un equipo, interconectando nodos que desde la aparente dispersión, tenían un sentido como grupo. Más tarde intuí que todos fuimos allí con sensaciones parecidas.

Tuvimos una cita previa en Barcelona, para organizar las reuniones en NY y para vernos las caras antes de embarcarnos en un viaje que nos “obligaría” a convivir y trabajar juntos durante unos días.
Me encantan esos primeros momentos. Combino el nerviosismo por una timidez que nunca superaré, con la fascinación analítica de cómo nos comportamos cada uno de los miembros, los roles, la seducción inconsciente o deliberada, la necesidad de aportar, los silencios, las miradas, las primeras complicidades, las dudas sobre la imagen previa que se han hecho de nosotros, la curiosidad por lo que han compartido entre cada uno de los subgrupos posibles, la definición de una identidad en un entorno nuevo….


El viaje, era tan sólo un viaje, pero también una prueba de fuego. En aquel momento no habían expectativas sobre nuestra continuidad a la vuelta. Como ya expliqué íbamos aprender a descubrir y a disfrutar, pero nuestra identidad como grupo se fue consolidando a medida que nos veíamos obligados a presentarnos a nuestros interlocutores.
En cada reunión éramos menos cinco y más uno. Sería falso decir que improvisamos, pero de una forma casi involuntaria, fuimos desarrollamos un discurso sobre el equipo que formábamos : la experta en comunicación, los politólogos, la tecnología, la gestora de proyectos, los valores compartidos, las experiencias previas complementarias, la vocación…
Gemma, lo ha vuelto ha explicar perfectamente hoy para presentarnos en una reunión.


Desde que volvimos, somos los NY5…cosas del ritual de los Equipos. La liturgia es necesaria en los proyectos (tuve una conversación riquísima-como siempre- con Javi, sobre esto durante una de nuestras caminatas por Manhattan), pero la liturgia ha de ser un instrumento no una trampa. Y una de las cosas que más me gusta del grupo es que la creación de esa identidad propia no nos hace levantar los pies del suelo. Hay calidad pero no elitismo, hay cohesión pero no endogamia, hay conocimiento pero menos que ganas de seguir aprendiendo, hay singularidad pero tanta como respeto a otras propuestas y formaciones. Y hay mucha pasión.

No diré que es fácil, porque no lo és. Combinamos dedicación a otros proyectos profesionales con la creación de los propios del grupo, la pasión es una fuente de energía increíble pero también de conflictos (conflictos que vamos resolviendo a base de sinceridad, libertad y respeto), la maratón del viaje a NY es de risa comparada con las que llevamos a cuestas desde que hemos vuelto (Ricard dice que “estem malalts”), el día a día va transformando los enfoques iniciales y nos exige a todos gestionar una y otra vez nuestro rol y nuestra relación...
Pero nada que hasta el momento haga que ponga en duda que esta es una de esas veces que “un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo”. La intuición se la debo a Margaret Mead, la confirmación a mi realidad cotidiana.

domingo, 22 de marzo de 2009

ADSL con trampa

En la sociedad en que vivimos, la acción cívica y la respuesta a los abusos, pasa a menudo por atacar dónde más duele: la cuenta de resultados.
Ni las manifestaciones, ni las protestas, los escritos ni manifiestos, ni cadenas, ni huelgas de hambre... Contraataque comercial.

Via Julen me entero de esta campaña: Guía para darse de baja de las operadoras ADSL que han aceptado controlar el acceso de sus usuarios a las redes de intercambio (P2P)


MOLINA PÍRATE! pasalo, pegalo en tu blog...es de todos from MOLINA PÍRATE! on Vimeo.

Pues eso, que unos hablando de la economía del conocimiento y otros quemando libros.

martes, 20 de enero de 2009

Capacidad Colectiva

Hace unos días Marc López me pasó un video que pensó que me interesaría. No se equivocó. Da gusto ver cómo la red hace emerger complicidades y facilita el reconocimiento.

En el video, Marshal Ganz, profesor de la Harvard Kennedy School of Government, y uno de los pioneros en las teorías de organización comunitaria en las que se ha basado la campaña de Obama, habla de organización y movilización y de los ingredientes necesarios para construir una comunidad alrededor de un liderazgo (piedra angular de la movilización) para la administración de recursos en beneficio de un objetivo superior, común y compartido.





Cuando Ganz habla de comunidad, va más allá del concepto de agregación entre individuos con una causa común, la compatricion de valores o ideales. Nos relata, las condiciones necesarias para que esa comunidad se convierta en una organización de acción colectiva, transformadora y eficaz.

Los cinco elementos expuestos en el video que marcan el clave del éxito de estas redes son:

1. Compartir valores. Valores explicitados, comunicados y experimentados emocionalmente. Valores como el factor principal de la motivación para la acción.

2. Compartir intereses. Lo que permite el compromiso de las partes para trabajar de forma colaborativa. Si yo te ayudo, también me ayudo a mi, y viceversa. Si tenemos intereses divergentes, la ayuda mutua es altruismo, la comunión de intereses, constituye capacidad (potencia) organizativa.

3. Compartir estructura. La estructura es el espacio dónde ocurren las relaciones. Es el diseño de los flujos de esas relaciones. La estructura define, la normas (o la ausencia de ellas), los procesos de toma de decisiones, los roles y responsabilidades. Sin una estructura compartida, dice Marshall, los equipos se frustran y el caos no les permite ser eficientes.

4. Compartir Estrategia. La forma de conseguir aquello queremos. La estrategia no puede ser un manual estático y ciego a los acontecimientos. Obviamente, debe alimentarse del conocimiento y la experiencia que la comunidad va acumulando, adaptándose con creatividad e innovación al devenir de los acontecimientos. Esta adaptación cíclica y continua sólo es posible si se dispone de una estructura bien articulada que facilite los flujos de información

5. Compartir acciones. La habilidad de desplegar y movilizar recursos. La acción necesita recursos (dinero, tiempo, esfuerzo, energía…). La movilizació consiste en la administración de estos recursos para el objetivo común, de una forma eficiente.

Me gusta mucho también la reflexión final sobre el uso potenciador de las tecnologías en estos modelos de organización. Hace un interesante matiz sobre el hecho que de las herramientas por sí solas no son un factor determinante. Es necesario tener criterio instrumental y la habilidad de saber hacer el uso adecuado de las mismas en función de nuestros valores, estrategias, objetivos, estructuras y pasos necesarios en cada momento.

domingo, 18 de enero de 2009

Las lecciones de Obama

Buena crónica de Carlos Guadián sobre la Maratón de Comunicación: Lecciones de Obama, en la que 20 ponentes analizaban desde distintas perspectivas, las claves del éxito del fenómeno de masas más espectacular de los últimos tiempos.

En plena euforia litúrgica y a pocas horas de su investidura como Presidente, las dudas (razonables) sobre si Obama podrá responder a las expectativas generadas, quedan superadas por algo incuestionable: su capacidad de movilización y su habilidad para hacer creer a un gran colectivo, un mensaje y un proyecto.

Nunca dudes de que un pequeño grupo de gente unida pueda cambiar el mundo. De hecho es la única manera de hacerlo”, decía Margaret Mead, y yo creo tanto en ello, que escogí la cita como cabecera de este blog.

Hay hombres y mujeres capaces que actuar de catalizadores de esa energía colectiva para que las personas “unidas y comprometidas” consigan una verdadera transformación.

Siempre me ha emocionado contemplar esa dinámica, independientemente de la escala en la que sucediera. Y en el caso de Obama, no es una excepción.

Volviendo a la jornada de ayer, tan sólo un apunte complementario al texto de Carlos. Me encantó el formato: 20 ponencias de 5 minutos.

Puede parecer, como analizó al final Antoni Gutiérrez-Rubí que no se puede profundizar en tan poco tiempo, pero lo cierto es que la sensación fue la contraria: La diversidad de enfoques hizo que el conjunto fuera una exposición exhaustiva de temas muy concretos pero que juntos, formaron un mapa bastante completo del tema.

Es un formato recomendable que exige también un ejercicio de síntesis que pone a prueba las capacidades de análisis y dialéctica de los ponentes.

En fin, las lecciones políticas de Obama forman parte de un futuro próximo. Las lecciones de su campaña y del talento de los 20 ponentes que las expusieron, quedaron claras ayer.

viernes, 16 de enero de 2009

La tecnología es el Lenguaje

Este miércoles asistí al evento Cava & Twitts, un encuentro mensual de usuarios de Twitter para debatir sobre esta herramienta (y otras 2.0) y su impacto en distintos ámbitos de la sociedad.

Esta vez el tema elegido esta vez fue “Políticos 2.0” (concepto que todos decidieron, afortunadamente, no intentar definir)

Los Políticos invitados a abrir el debate fueron Ernest Benach, presidente del Parlament de Catalunya, y los diputados José Antonio Donaire, por el PSC, Carles Puigdemont, por CIU y Rafa López, por el PPC.

Se dijeron cosas interesantes, aunque por otro lado, conocidas y compartidas por un foro afín y asiduo a esta continua conversación que mantenemos en eventos y espacios (virtuales o no) similares.

Alguien me dijo durante el cava “estoy seguro de que conozco profundamente a la mayoría de los que están aquí, pero no los reconozco físicamente”

Durante las exposiciones se dijo algo que me interesó especialmente. Lamento no recordar quien fue:

La tecnología es el Lenguaje”. Presté especial atención a lo que seguía, que venía a ser una reflexión sobre la importancia del Lenguaje como herramienta de comunicación, socialización, humanización...más relevante que los canales que decidamos utilizar, en un momento dado, para expresarnos.

Defendía el uso sencillo pero rico de la lengua, la rigurosidad, la estética (belleza e inteligibilidad van de la mano –Wagensberg- ), el arte de la dialéctica, como aquello que nos permite llegar a los demás, transmitir con eficacia nuestras ideas, inspirar con ellas reflexiones ajenas y seducir (por qué no?, estamos hablando de política!) a nuestros contertulios.

Se habló de humanización de los políticos y dignificación de la política, y creo que en este caso, aplica la reflexión anterior.
Yo, y esto es una opinión personal, no me siento más cercana a un político porque le vea batir unos huevos en la cocina de su casa, gracias a Youtube.
Me puede resultar divertido, pero no me aporta nada nuevo, tengo asumido que todos somos fisiológicamente similares.
A mi, esto, no me inspira (más) humanidad. Sí lo hace (de nuevo el lenguaje) un discurso coherente, directo, no demagógico, arriesgado en la ideas (eso sí es humano), honesto, real, humilde, abierto, creativo.

Así que si Internet y sus herramientas conversacionales, van a instalarse en la política y en las organizaciones en general, vale la pena que le demos tanta importancia al continente como al contenido. Éste último tendrá que adaptarse a cada canal (no se puede emitir un video con un mensaje hecho para ser leído, por ejemplo), pero sobretodo tendrá que ser un contenido humano y tenemos, como bien decía el ponente, la mejor de las herramientas: El lenguaje