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lunes, 23 de abril de 2012

Comunidades de Práctica : Una metodología para desarrollar, construir y fortalecer redes de conocimiento

Aprovechamos la fecha para sacar a la luz el libro “Comunidades de Práctica- Una metodología para desarrollar, construir y fortalecer redes de conocimiento”.

Lo hacemos inaugurando un LAB en The Project. Un lugar donde poder ir recogiendo todo el conocimiento generado en proyectos sobre Comunidades de Práctica y trabajo colaborativo en general. Material útil que encontramos. Producción propia sobre el tema, Links de interés, etc.
Nace así este espacio de investigación e intercambio de conocimiento que esperamos sea útil a todas aquellas que os acerquéis al reto de organizar grupos de trabajo, innovación y aprendizaje basado en redes de conocimiento.

El LAB girará en torno al Libro. Un libro que empieza a escribirse a mediados de 2010, fruto de colaboraciones con diversas organizaciones en la implementación de sistemas de aprendizaje y gestión del conocimiento basados en procesos colaborativos.

Al aproximarnos a la conceptualización y desarrollo de esos proyectos, tanto los consultores externos como los profesionales internos de las organizaciones, nos encontramos faltos de guías metodológicas que nos asistan a la hora de aterrizar los modelos teóricos en los que se basan las Comunidades de Práctica.

Seguramente no es posible modelizar procesos que tienen que ver con la pasión, las motivaciones, la decisión (siempre personal y libre) de las personas cuando compartimos y cooperamos en entornos de confianza, pero al menos hemos intentado trazar un camino por el que poder perderse y descubrir otras rutas, otras experiencias, otros aprendizajes que complementen a los que aquí se exponen.

El LAB, servirá, entre otras cosas para ir liberando en forma de artículos y documentos, los contenidos del libro. Ahora nace de pago (la versión física por cubrir costes y la versión digital por recuperar algo de la inversión en horas que mucha gente ha dedicado a la creación, revisión y maquetación de los textos), pero si tienes un poco de paciencia, iremos publicando todo el material al ritmo que nos sea posible contextualizarlo y enriquecerlo con técnicas, ejemplos y otros elementos que hagan que la espera valga la pena.

No quiero publicar esta nota sin hacer una mención especial de admiración y gratitud a los e-moderadores y participantes de las Comunidades de Práctica del Programa Compartim del dep. de Justicia de la Generalitat de Catalunya. De su experiencia, de su profesionalidad, de su generosidad, y de su ejemplo han bebido muchas de las reflexiones y propuestas metodológicas que en el libro se exponen. Han sido y siguen siendo un ejemplo y una fuente de inspiración para todos aquellos que agradecemos a Margaret Mead haber verbalizado aquello de “NEVER DOUBT THAT A SMALL GROUP OF THOUGHTFUL, COMMITTED CITIZENS CAN CHANGE THEWORLD. INDEED, IT IS THE ONLY THING THAT EVER HAs

martes, 27 de diciembre de 2011

Cops DaVinci

Durante este año que termina una de las actividades que más proyectos ha generado ha sido la implantación de modelos de trabajo colaborativo en organizaciones.

Matizar las estructuras tradicionales caracterizadas por modelos jerárquicos, departamentales, con una división del trabajo que dificultan la transversalidad en la gestión del conocimiento y la generación de redes de intercambio y soporte, empieza a ser una propuesta interesante para organizaciones en procesos de cambio.


Uno de esos proyectos es el que nos ha llevado –entre otras cosas- de nuevo a Santiago de Chile. Allí Aguas Andinas está en uno de esos procesos que transformará la genética de la compañía, que avanza hacia un modelo donde las personas, el conocimiento y la innovación sean el centro de la actividad productiva.


Hace ya más de un año, se activó allí un programa de cambio llamado DaVinci, se definieron unas líneas estratégicas y otras facilitadoras de las primeras. A partir de esa parrilla, se constituyeron varios grupos de trabajo que tenían la misión de convertir en realidad algunas de las iniciativas surgidas del plan.
El encargo ahora era Fortalecer el proceso de Gestión del cambio en el Grupo Aguas, a través de la constitución de equipos de iniciativas estratégicas y facilitadoras DaVinci, a través de un programa de Comunidades de Práctica.

Durante este mes de diciembre, hemos recogido el trabajo de esos grupos, analizado sus dinámicas y activado un proceso para convertirlos en Comunidades de Práctica. Algunas de ellas surgieron, de forma adicional y espontánea de los grupos de debate que se dieron en el marco del programa de formación MANAGING XXI que impartimos en agosto.
Finalmente, se han activado 17 Comunidades de práctica, algunas con un historial intenso de actividad previa, otras de nueva creación.

Los trabajos se han concretado en los siguientes pasos:
  1. Revisión de los grupos de trabajo existentes (razón de ser, actividades previas, resultados, necesidades, organización interna…)
  2. Formación metodológica en los modelos de trabajo colaborativo basados en Comunidades de Práctica
  3. Dotación de un espacio virtual para el trabajo de los grupos
  4. Dos jornadas de Kickoff (una con responsables de los grupos y otras con todos los participantes)
  5. Revisión del modelo de gobierno del programa

La experiencia ha sido muy positiva, y como siempre, una oportunidad de aprendizaje para seguir investigando en este escurridizo mundo de la organización de personas que persiguen objetivos (supuestamente) comunes.

Algunas reflexiones que pueden ser de utilidad en casos parecidos:


Revisión de los grupos

Es importante aproximarse con humildad a estos procesos. Llegamos los consultores con nuestra metodología y nuestros efectos especiales, pero la realidad es que nos encontramos con redes pre-existentes, con historias que se han ido tejiendo a lo largo de años de convivencia corporativa. En este caso, algunos grupos habían alcanzado un nivel alto de productividad y mostraban resultados impactantes. Así que le primera píldora es la de respeto, tacto y humildad frente a estos sistemas.
Este es un aprendizaje también experimentado en el proyecto del Gobierno Vasco, dónde hemos tenido alguna reflexión al respecto con la gente de Consultoria Artesana en red.

Metodología
Sirve tan sólo para poner un poco de orden, para compatir la visión, construir un lenguaje común, ponerle nombre a cosas que siempre se han hecho y aprovechar los aprendizajes de otras experiencias para ahorrarnos problemas y aprovecharnos de las buenas prácticas. Hemos utilizado un pequeño “Documento de constitución” donde los distintos grupos tenían que decidir cosas como su organización interna, su plan de comunicación (tanto interno como externo –de la Cop-), los hitos que se marcaban y un plan de trabajo para abordarlos. Durante las jornadas presenciales (16 y 21 diciembre) se impartió formación en modelos Cops. Aquí algunos materiales utilizados:

Plataforma

El proyecto es un piloto, así que un requerimiento era no invertir en plataformas propietarias. Después de revisar algunas optamos por TEAMLAB. Muy sencillo pero con las funcionalidades básicas. La hemos configurado de forma que el programa común que integra a todas las Cops se encuentra en el espacio que en TEAMLAB se llama Comunidad, y luego cada cop trabaja de forma específica en los espacios para Proyectos. A nivel de Comunidad se comparte un blog, wikis, foros, gestor documental, eventos, y enlaces de interés. Los Proyectos sirven para gestionar hitos y tareas.


Kickoff

Las jornadas presenciales, han sido el meollo del asunto. Allí es dónde las cosas que necesitan “piel” han ocurrido.
Nos planteamos las jornadas en dos etapas. Una con los responsables de los grupos (30 personas) y la segunda, con todos los participantes del programa (130 personas). En ambas, dimos –en formatos distintos por razones de aforo y entorno- formación tanto en metodología como en el uso de la herramienta.

Pero las jornadas debían favorecer algo más que la mera exposición por nuestra parte. Para ello, en la primera jornada pedimos la participación de los responsables de los grupos, quienes a través de un “template” (unificador de dis
cursos), compartieron con sus compañeros, sus historias, objetivos, avances y próximos pasos.










Sirvió también esta jornada para avanzar en la creación de una red de redes y trabajar en compromisos e intercambios entre los distintos grupos.

















En la segunda jornada, repetimos el proceso ya con todos los participantes de los grupos. No hubieron esta vez presentaciones públicas de los participantes, pero sí trabajo de grupo (por grupos) para finalizar el “documento de constitución” que habían iniciado los responsables de los grupos durante la primera jornada.



Por la tarde, la gente de Andes Ventures, se encargó de hacer el resto. Las fotos (últimas) hablan por sí solas ☺

Cómo siempre, estas cosas solo salen si se cumplen todas las condiciones de la siguiente lista:

  1. "Materia prima" de primera: Gente con ganas de hacer cosas, de emprender, de mejorar su realidad, de aprender y de compartir.
  2. Buen liderazgo interno. En este caso Elena Sanz como sponsor del programa DAVinci
  3. Buen equipo a ambos lados de la línea contractual: Ikuska Sanz (amasando voluntades), Ana Rodera (a los mandos de la plataforma), Marian Rios (moviendo todos los hilos), y una servidora (de marioneta agradecida).

Seguiremos enredando.

viernes, 23 de julio de 2010

La Colaboración en "el mundo de Einstein"

"Las cartas también experesan un extraño y envidiable don para la amistad y la franqueza. Haber, Einstein, Laue y Willstätter confiaban los unos en los otros, se confesaban los descubrimientos y los desánimos, las percepciones y los temores….Hasta que Hitler hizo pedazos todo esto, la suya era una comunidad de científicos, orgullosos de sus logros y agradecidos por su vida académica”


Este texto extraído del libro "El mundo alemán de Einstein de Fritz Stern", refleja cómo un nutrido grupo de científicos e intelectuales de la Alemania de entre guerras, constituyeron durante el primer cuarto del siglo XX, una de las muchas Comunidades de conocimiento que han nutrido al mundo, de avances inimaginables desde la producción y reflexión individual.

El pedazo de historia que nos cuenta Stern, examina la compleja amistad que mantuvieron Albert Einstein y el premio Nobel de Química Fritz Haber, comparando sus reacciones ante la vida alemana de la época y su herencia judía. El libro nos muestra también las carreras, tan turbulentas como relacionadas entre sí, del físico Max Planck, una figura austera y poderosa, uno de los más grandes científicos del siglo XX, que contribuyó a hacer de Berlín un lugar apasionado y productivo para otros científicos legendarios; de Paul Ehrlich, descubridor de la quimioterapia; de Walther Rathenau, industrial y estadista germano-judío asesinado trágicamente en 1922; y de Chaim Weizmann, químico, sionista y primer presidente de Israel.

Estos hombres, en Comunidad, fueron capaces de conversar, discutir, apoyarse, aprender, competir y desarrollar un conocimiento que transformó para siempre la historia de la ciencia y por tanto del saber de la humanidad.

Si como dice Jorge Wagensberg "...la humanidad sólo se salvará cuando pongamos el conocimiento por delante de todo.", parece que vale la pena insistir una y otra vez en las escurridizas reflexiones, estudios y propuestas, sobre cómo los hombres y las mujeres nos organizamos para comprender nuestro entorno y mejorarlo gracias a la generación e intercambio de conocimiento.

Hoy disponemos de más herramientas, de tecnología, de más conocimiento (metaconocimiento, me refiero a aquel que es a la vez materia prima para la generación de conocimiento), más experiencia acumulada, más conciencia colectiva (o estupidez generalizada, pero démonos un respiro), más de todo...

...pero también tenemos más complejidad y la colaboración entre grupos de personas, hoy en día debe atender a nuevos contextos y motivaciones. Gracias a
Andres Schuschny y a su post resumen, llego a la "Guidelines for Group Collaboration and Emergence" de Venessa Miemis, dónde menciona entre otras joyas, algunos indicadores de esa complejidad y como usarlos para mejorar la colaboración. Estos son:

1. Tasa de flujos de información
2. Grado de diversidad
3. Riqueza de la conectividad
4. Nivel de ansiedad contenida
5. Grado de diferencias de poder

Os animo a visitar el blog de
Emergent by Design o el de Schuschny para leer los artículos completos.

Pero creo, que además de mayor complejidad que en los tiempos de Einstein, tenemos un riesgo añadido, y es todo lo que tiene que ver con el exceso, la abundancia, las modas, el consumismo (también de relaciones, de interconexiones), la inmediatez, la superficialidad ("surfear por la superficie" que dice Baricco), la banalidad en la que podemos caer y perdernos aquello que hacían Einstein y sus colegas con cartas manuscritas y encuentros en los cafés de Berlín.

Busco a Bauman para que me ayude a explicar mejor lo que quiero decir y me encuentro con este post de Genís Roca , así que os lo dejo aquí para que os encontréis con ellos.

Interesante también un video reciente de Enric Senabre que se adentra en las diferencias entre Redes sociales y Redes de Conocimiento y en la necesidad de crear espacios y condiciones dónde estas últimas se desarrollen para aportar valor real.



Disculpas por el cocktail quizás caótico y la falta de conclusiones. Quería compartir tan sólo añoranzas de grandes periodos de escasez técnica y exuberancia creativa y esperanzas en que todo el arsenal técnico actual nos ayude a acercarnos a la idea de salvación que propone Wagensberg.


viernes, 11 de junio de 2010

Lenguaje Común

Para colaborar hay que entenderse. Y para entenderse necesitamos un lenguaje común. Unos códigos que representen la base de una estructura conceptual compartida. Si esto no se da, aunque hablemos la misma lengua, nos falta, a mi parecer, la herramienta principal, el lenguaje.

Y esta carencia se puede dar a pequeña y a gran escala: La podemos observar desde el microcosmos de una pareja , en pequeños grupos alrededor de prácticas y conocimiento o en organizaciones empresariales de distinto tamaño.

Mi experiencia con estas últimas, es que cuando pretendemos introducir dinámicas de trabajo colaborativo, hay mucho más que hacer que implantar herramientas, formar para usarlas y definir procesos.
Hay un reto que supone la esencia de esa transformación. Y es la necesidad de desarrollar un lenguaje común .



Alinear el proceso operativo con el estratégico. La dirección ha de ser capaz de transmitir a la organización el proyecto colectivo que los cohesiona y de compartir cualquier cosa que tenga forma de plan estratégico. Personalmente cada vez tengo más dudas sobre la utilidad de los mismos, pero de alguna manera, los grupos de trabajo necesitan entender hacia dónde va el buque en el que viajan.
A menudo nos encontramos con que estos grupos funcionan de forma eficiente, incluso son capaces de medir este rendimiento, pero están desconectados de la estrategia global y desconocen como sus resultados contribuyen a los objetivos comunes. Esto no sólo es desmotivador para los participantes de las distintas iniciativas, si no que también tiene un efecto negativo sobre el soporte y la complicidad de la estructura directiva, que en el mejor de los casos, se inhibe y “deja hacer” con una actitud más cercana a la condescendencia que a la implicación necesaria.

En realidad, esa dirección siempre carente de tiempo, de proximidad a la realidad , y a menudo de ideas, podría aprovechar el entusiasmo y canalizar la energía de los grupos de trabajo colaborativo que de forma espontánea o dirigida emergen, pero no pueden, entre otras cosas, porque no les entienden.


Medir con criterios cuantitativos y cualitativos

..y no les entienden porque estos grupos no emiten señales en un lenguaje comprensible desde un punto de vista gerencial. Las métricas y los indicadores que definamos para evaluar los resultados de estos grupos han de servir no sólo a ellos mismos, si no (obviamente) a hacer comprensible su trabajo a aquellos que tienen el poder de neutralizarlo o impulsarlo.
Es pura estrategia de alianzas, si queréis.


Tecnología aplicada a procesos reales y necesidades específicas
Luego está la tecnología, y ocurre que no todos los grupos de trabajo colaborativo necesitan lo mismo. La colaboración responde a diversas necesidades y desemboca en procesos distintos. LA tecnología, la funcionalidad de las plataformas online, deben estar al servicio de los procesos concretos de aquella comunidad en la que se implanta.

Coherencia y visión estratégica en la política de adopción de tecnología
en las organizaciones, dónde por herencia histórica se siguen aplicando criterios basados exclusivamente en la automatización de las transacciones (operaciones, finanzas, gestión) y en enfoques originales de épocas donde la tecnología era más una cuestión de procesos que de personas .
La actual socialización de las herramientas tecnológicas dentro (y fuera) de las organizaciones, está provocando una relación distinta entre la tecnología y sus gestores.


Así que todos estos agentes deben entenderse y coordinarse para avanzar en sintonía. A la dirección le corresponde liderar procesos de cambio para crear entonos culturales y operativos donde las dinámicas de trabajo colaborativo puedan emerger.
Liderar es inspirar y estimular, no hacer hacer. Eso lo harán las personas, solas mejor que dirigidas, y lo harán mejor en la medida en que dispongan de la información adecuada para evaluar su entorno y acertar con sus acciones.
La tecnología les asistirá a todos, pero mal aplicada puede ser hasta contraproducente.
Las políticas sobre su gestión no pueden recaer sólo sobre los responsables de IT de las organizaciones. Estos necesitan conversar y aliarse con nuevos agentes hasta ahora meros consumidores (usuarios).
Toda una sinfonía que hace necesario desarrollar esos códigos comunes que permitan desenfundar los instrumentos, sentarse, mirarse, ponerse a tocar y “entenderse”.

domingo, 9 de mayo de 2010

Poetas en Red

Hace unos días me invitaron a una reunión para compartir con un grupo de personas el nacimiento de algo parecido a un club de “los poetas muertos”.
Una organización paralela, complementaria, “personalizada”, que les permitiera superar las barreras de un contexto estructurado, opaco y burocrático, poco propicio para la creación de redes de intercambio y colaboración.


Mi papel era dar una charla inicial para proponer algunas ideas y compartir algunas experiencias propias y ajenas. El material lo podéis ver aquí:

(Nada nuevo bajo el sol, tan sólo una compilación de conceptos ya conocidos en una estructura propia).


Si como dice Punset “Vivimos con los cambios tecnológicos del siglo XXI y con instituciones sociales (familia, estado, …) del siglo XIX” quizás la única forma, o la más eficaz, de transformar las organizaciones en ecosistemas más “humanos”, sea crear pequeños oasis dónde encontrarse, reconocerse y ayudarse.


No esperemos el permiso de nadie. Nadie cambiará un procedimiento para que estas dinámicas ocurran. Nadie las incorporará en nuestra valoración competencial. No aparecerán nunca dibujadas en un organigrama. Son flujos subterráneos, son organizaciones paralelas, son redes invisibles, son palancas de transformación y son muchas veces, las responsables de canalizar la energía para que la organización formal no colapse.

En la conversación posterior, alguien preguntaba cuales eran los ingredientes del éxito a la hora de organizarse en una red, una comunidad, un club o como queramos llamarlo. Serán obviedades, pero lo que me ha permitido ver mi experiencia, es que las cosas cuajan cuando son de verdad: Cuando responden a necesidades reales, a problemas reales, y cuando las personas que deciden organizarse para compartirlos o resolverlos lo hacen más concentradas en lo común que en lo particular. Y sobretodo, cuando estar juntos es sencillamente, …divertido.

Carpe Diem!

sábado, 1 de mayo de 2010

Utensilios para la Colaboración

Hace dos semanas recibí un encargo: Involucrarme en un grupo de trabajo (un Think Tank que dirían los anglos) formado por directivos de diversas organizaciones (primer nivel, y digo primer nivel sin pudor, a pesar de mi irreverencia a la jerarquía, porque lo son sobretodo, en experiencia y valor intelectual) para reflexionar, debatir y generar conocimiento entorno a un tema de interés común.

Además de aportar mi granito de arena en contenidos, coordino la actividad y proveo al grupo de cualquier herramienta tecnológica que ayude al proceso…y aquí empieza la fiesta.


Un proyecto/equipo de estas características necesita además de mucha simplicidad funcional, 4 prestaciones en un entorno online:

1. Intercambiar ficheros
2. Cocrear textos

3. Debatir propuestas
4. Reunirse virtualmente


Sí, ya, en la era de la colaboración, el mercado dispone de infinidad de herramientas que aportan estas funciones, pero esta semana he tenido una intensa sensación de desamparo tecnológico.

Tenemos un problema de exceso de cacharos y de falta de utensilios.


Intentaré explicar mi sensación en forma de diagnóstico


No hay facilidad de integración. A cualquiera de los "avanzados" en esto de Internet, nos da igual saltar de un wiki a un google groups, abrir un skype para hablar mientras editamos un google docs, actualizar carpetas compartidas en dropbox o coordinar agendas con doodle. Pero para el resto de la humanidad, esta dispersión es desconcertante. Necesitan una entrada única, un usuario único y un entorno homogéneo dónde disponer de forma integrada de todos los servicios


Claro, hay plataformas desarrolladas con vocación de integridad, que han desarrollado de forma propietaria los servicios, pero lógicamente, no son buenas en todo. Algunas con videoconferencias con posibilidad de chat, otras son wikis con funciones adicionales de votación, otras priorizan la relación y en realidad son redes sociales y no herramientas de trabajo colaborativo, otras son plataformas de e-learning con funciones de red social…etc. No hay una suite compatible entre sí, que te permita montar el puzle rápidamente, adecuado a cada equipo y situación y con lo mejor de cada función.

Casi ninguna aporta de forma natural un gestor de proyectos (la gestión pertenece a otro mundo) como si el trabajo colaborativo y la dirección de proyectos fueran cosas muy distintas :(

No se simula aún la experiencia real (física). Descartamos un sistema de video conferencia multiple porque para hablar tenias que darle a un boton para que en pantalla apareciera un icono en forma de mano que significaba que pedías permiso para hablar a un moderador. Esto no es un proceso natural en una tertulia entre humanos…o sí, no sé ☺


Todo es beta. Es bonito lo de la beta continua pero una cosa es desarrollo por prototipos y otra renunciar a mínimos de calidad y robustez de sofware porque en esta vorágine de la inmediatez, no hay tiempo para el trabajo bien hecho


No se piensa en el usuario, me refiero al usuario no familiarizado con tecnología. Hace años, cuando yo programaba, esto lo teníamos asumido y todos los proyectos de desarrollo de software, contaban con semanas de formación y manuales de usuarios infumables. Formación y manuales pasaron a la historia porque hoy se supone que es todo muy intuitivo, pero lejos, muy lejos de ser un interface con un leguaje común a la lógica del usuario

Después hay que enfrentarse a toda la casuística de diferentes navegadores, versiones, configuraciones, plugins, instalaciones...y demás adquisiciones de la selección natural por diversidad


Si como ocurre en el caso concreto de este proyecto, los pc’s y portátiles son corporativos (y de distintas corporaciones) con sus protocolos, restricciones y muros de contención, pues más leña!.


Finalmente y gracias al trabajo y pasión de los duendecillos que han participado en esta aventura, hemos montado un Wikispaces tuneado. En una de las páginas el mapa mental (aún no navegable) y en otra un grupo de google embebido.Todo precedido por una página portal donde introduces un usario que gracias a desarrollo sobre open ID, es reconocido por todo el entorno. Esa misma página inicial lee la historia previa del usuario, fuerza una salida anterior (si no fue correcta) y se asegura que el open ID funcione.

No es la mejor opción, pero era la posible en una semana.

Os paso algunas cosas que hemos mirado y la red ha recomendado, durante estos días:


Sinc – Editor de texto web para trabajo en equipo


Via @tic616 nos llegó vywe y Bigbluetutton
Vimos también tinychat y oovoo
Lo mejor Dim Dim y Elluninate, aunque la primera más asequible económicamente

Sobre gestores de proyectos @ma_garcia confirmaba la buena opinión de muchos por dotProject o PHProject.

Opté por Project-insight, y aunque no terminé instalando la plataforma, la gente que la distribuye en España, Cynertia Consulting (Alex Ballarín) son de lo mejor que me he encontrado últimamente en calidad de servicio, compromiso y complicidad.

No sigo, no pretendo, ni tengo capacidad de hacer aquí un estudio de mercado, tan sólo compartir la experiencia, ofrecer detalles si a alguien le pueden interesar y proponer la creación de un grupo de investigación que permita abordar estos temas, compartir experiencias y evitar que nadie se "pelee" dos veces con el mismo problema...montamos un "Think Tank" ;-)

miércoles, 7 de abril de 2010

Imagina una [no]empresa de consultores...

Estos días leía a Nacho y casi me lo podía imaginar, como le he visto hacer en alguna ocasión, incorporarse de la silla y rotular en una pizarra un esquema que permita consolidar un estadio conceptual, para seguir avanzando en el debate, tras la momentánea victoria de la razón.

SE pregunta Nacho si puede existir una empresa de consultores en la que…

Recupero su texto para reformular la pregunta:
Puede existir una [no]empresa – Red?


Porque empresas-RED, organizaciones abiertas…ya lo son, afortunadamente casi todas. A estas alturas las empresas, dependiendo de su tamaño y vocación tienen un número de personas “internas” y una extensa red de colaboradores que les aportan flexibilidad y diversidad en sus proyectos. Y esto es tan real en pymes como en grandes corporaciones, obviamente con dinámicas e intensidades distintas. Pero nadie sobrevive ya en fortalezas ajenas al mundo.


La duda es hasta dónde se estira el modelo, cuanto da de sí la concepción de una RED como comunidad productiva estable. Y digo productiva, porque no es lo mismo intercambiar afinidades, conocimiento y experiencias que organizarse para trabajar; y no es lo mismo, colaborar puntualmente, que construir un entorno estable que permita una alta interacción entre nodos, que formen algo parecido a un Equipo.

Ante esa necesidad, se montan empresas y para no hacerlo, si es que hay que dejar de hacerlo, hay que estar dispuesto a algunas renuncias:

Adiós a aquello del sentido de pertenencia. Una red es la suma de las personas (y su pertenencia a sí mismas) que la forman. No hay nada mas. Puede parecer poco romántico, pero es así. Si me voy de picnic con un colega es porque me gusta ese colega, no porque pertenecemos a alguna entidad común que nos trasciende.

No posees a nadie. Las personas se vinculan a proyectos que les interesen y a entornos estimulantes personal y profesionalmente. Tu supuesto equipo es una panda de “agentes libres”. Esa es su principal riqueza y a la vez su potencial desintegración.

A las jerarquías. Hay organización (y mucha) pero no estructuras. La organización es más compleja aquí, porque las cadenas de mando simplifican las relaciones (obedecer es simple, entenderse complejo)

A las plusvalías. Cada uno pone su precio. Lo único que marca el valor del trabajo de las personas es el mercado y ellas mismas. Ellas gestionan el equilibrio entre la oferta (la suya) y la demanda, y el precio es obviamente, una variable para esta ecuación.

No hay bienes colectivos, salvo el conocimiento, pero este ha de ser el neurotransmisor que cohesiona toda la Red. Sin restricciones, sin reticencias, sin “peros”. Cuanto más sabia sea tu red, mejor para ti.

No tienes departamentos de soporte, pero si se han “juntado” perfiles complementarios, cada uno puede centrarse en lo que realmente hace bien y “pasar” el resto de tareas al especialista que toque…Podría ser una coreografía perfecta ☺


No será fácil interactuar con el entorno. Como dice Wagensberg las formas contienen información sobre la función y predisponen a la inteligibilidad. Una S.L. una S.A. tienen unas funciones y unas prestaciones claramente valorables por el entorno. Una red, desde la perspectiva institucional, legal, económica, financiera…tiene forma de nodo.
Michael Bauwens en una ponencia que recogí aquí, habla (en la presentación) de la fricción entre producción P2P (en comunidades) y el mercado y las instituciones


Hay ventajas, claro!, todas las que deja caer Nacho y una por encima de todas: jugar con nuevos modelos ya que el mundo nos ha puesto patas arriba los que conocíamos.
Son tiempos de crisis (y la económica parece la menos relevante)…y estamos condenados a jugar.

viernes, 19 de junio de 2009

Innovació i Debat al sector del Vi


Este martes 16 de junio tuvo lugar la 1ª Jornada de Innovació Debatdevi.

Debatdevi es un espacio de reflexión para el intercambio de ideas y propuestas sobre el futuro del sector del Vino en Cataluña, un sector que apuesta por la innovación y la dinamización gracias al buen uso del conocimiento, las herramientas y las tecnologías disponibles, y la voluntad de trabajar de forma coordinada a pesar, o gracias a la diversidad de agentes que lo conforman.



Recurro a Malena, ponente de la jornada (al loro con Malena ;-! : No os perdáis su exposición), para dejar expresada la importancia del conocimiento (la sabiduría) en el sector del Vino:


¿Por qué? Porque es un gran productor de conocimiento o si hablamos de vino-terapia es un gran productor de autoconocimiento. Que un grupo sea capaz de crear y distribuir conocimiento es fundamental para su supervivencia pero no es todo. Puede morir aplastado por su peso sin haber sabido qué hacer con él.

En este sentido el tiempo convertido en tradición puede ser el peor enemigo, un lastre que impida llevar a cabo saltos vitales dentro de la tecnocultura en la que vivimos. Y que aleje cada vez más a los jóvenes de una cultura que sienten arcaica, erudita, para los mayores, que cobra sentido dentro de liturgias familiares que se imponen y que yendo todavía un poco más a fondo saben a hostia y cargan de culpa.

Pues el caso es que DebatdeVi cerró conclusiones y propuestas en febrero de este año y desde entonces, el Institut Català del Vi (INCAVI), trabaja en la manera de hacer realidad las recomendaciones que se acordaron en el debate.

Gemma Urgell lo explicaba al inicio de la jornada, facilitando el vínculo entre las conclusiones de DebatdeVi y las propuestas de los proyectos que allí se exponían.

Y pasamos a la acción: Vamos a intentarlo, diseñando y activando Comunidades de Práctica que fomenten el trabajo colaborativo entre personas y organizaciones que desde distintas miradas tengan objetivos comunes y ganas de trabajar en su consecución.


Explicaremos cómo va, porque trabajar con las relaciones entre personas como combustible del motor de un proyecto, es siempre tan fascinante como imprevisible. Y hace necesaria una aproximación experimental y flexible.


Aquí os dejo la presentación que expuse sobre este Proyecto:




Y en la web de Debatdevi, todo el material de lo que dio de sí la jornada.

Me encantó conocer a Malena Fabregat y sus chicos, de somosene un grupo (no, un equipo se corrigió ella misma en la presentación) que trabaja en proyectos de comunicación y cultura de red. Y eso qué es? Pues daros una vuelta por aquí, vale la pena.

Salut!.