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domingo, 30 de enero de 2011

Va de Redes


La cena del jueves por la noche ya calentó motores entre aquellos que nos tenemos más cerca, más vistos, aquellos a los que puedes preguntar que fue de aquel trabajo o como le va a otro colega, conocidos comunes, como si se tratara de una verdadera comunidad.

El viernes, la jornada se dividía en dos formatos : Por la mañana una sesión con parte del grupo de la Red de Consultoria Artesana y ya por la tarde un plenario con todo el que sintió ganas de acercarse, compartir, aprender, proponer y enredarse..,consultores? artesanos? no sé, pero sí. Como dijo alguien al presentarse, la etiqueta me ha permitido volver a definirme (sin complejos) como consultor.

Coincido con la valoración de Amalio, de Julen y de otros, en el valor de la diversidad que se dio allí. A veces cuando internas definir quien eres, que haces, que consideras correcto o no, caemos en delimitaciones excluyentes. Nos preocupa tanto distinguirnos y diferenciarnos de lo que no nos gusta, que acabamos levantando muros frente a aquellos que sí nos gustarían y que se identificarían con nosotros.

Me emocionó la impactante ronda de presentaciones. En 59” cada cual tenia que sintetizar que hacía, de donde venía y qué esperaba del encuentro. Gentes de finanzas, marketing, tecnología, innovación, gestión, recursos humanos, artistas, profesores... Sectores diversos, desde la gran empresa, las pymes, la administración pública, tercer sector, y cuarto, universidad. Profesionales que operan con una simple licencia fiscal, otros que tienen pequeñas empresas, otros que combinan dedicaciones estables con sus primeras aproximaciones a la consultoría independiente, otros en un proactivo "desempleo". De todo. Desde un encantador chico con traje y corbata hasta un sugerente pintas con sombrerito y unas zapatillas de coloración asimétrica; mujeres, hombres; gente muy joven que empieza y no quiere hacerlo mercadeando con su alma en la economía tradicional junto a perros (y perras pero suena peor :) viejos que buscan formas mas dignas de aprovechar su talento, su experiencia, su tiempo y su libertad…

Un ejercito de hombres y mujeres que prefieren gestionar la incertidumbre a dejarla en manos de otros, que les gusta lo que hacen y quieren hacerlo bien y no solo “por la pasta”, que ven en sus competidores posibles alianzas enriquecedoras, que ven en sus clientes socios de conocimiento, cómplices para cambiar el mundo; que no están dispuestos a trabajar para cualquiera ni a cualquier precio (porque frustra mucho ser más exigente con el resultado que quien te paga); que no quieren alimentar un sistema en el que no creen, que quieren hacer de su profesión algo digno, placentero y sostenible.

Unas 35 personas que posiblemente no representan nada, pero que invitan a pensar en una tendencia liberadora.

No hay empresa que aguante la diversidad que se daba solo entre la gente de aquella sala. Y en cambio los proyectos que necesita esta sociedad del conocimiento requieren cada vez más de enfoques innovadores, diseñados por equipos multidisciplinales, equipos de personas que se nutran, a su vez, de experiencias diversas en distintos entornos, vivencias que difícilmente podremos experimentar intramuros de ninguna organización.

Las redes de profesionales que se autoorganizan para realizar proyectos va a ser una evidencia cada vez más relevante, pero no es fácil: ir por libre tiene sus debilidades frente a modelos consolidados de organización productiva. ¿Cómo mejoramos eficiencias sin caer en la división inhumana del trabajo?, ¿Cómo compartimos conocimiento y prácticas?, ¿Cómo nos organizamos para acometer juntos un proyecto? ¿al margen de los proyectos, cómo estructuramos mecanismos de soporte mútuo y ayuda en la red? (pregunta Julen en el post de Leiva) ¿Ganaríamos algo con la asociación, la agregación, con el desarrollo de una marca común que ayude a explicar que somos una alternativa a proyectos de consultoria donde tradicionalmente operan las grandes marcas? ¿nos interesan esos proyectos? ¿podríamos compartir recursos entre varios ¨nodos¨ para optimizar costes?...etc.

Hay que explorar, hay que aprender de unos y de otros, de cómo vamos resolviendo el día a día en cada taller. El reto esta en crear nuevos modelos. Estructuras que permitan la agregación de nodos independientes sin caer en las trampas de la empresa tradicional, sin las perversiones de la industrialización, sin dejar que el ente común, se sobreponga a los individuos.

A pesar de que la convocatoria era para hablar de dineros, tuvimos intensos debates sobre los modelos de red, su arquitecturas, sus dinámicas, sus prestaciones. Javier LEiva explica bien algunas aproximaciones sobre redes laxas (para relacionarse y compartir conocimiento) y asociaciones más sólidas y temporales para realizar proyectos. Añado que ambos pueden ser vasocomunicantes, un flujo que nos permita mantener lo que caracteriza a uno y otro sistema sin pervertirlo y aprovecharnos de lo mejor de cada uno según convenga.

Por dejar de divagar y aportar información de interés más práctico en torno, ahora sí, a cuestiones económicas, os propongo la siguiente lista de cosas a considerar cuando te lanzas por libre.

1. Para dar el salto, conviene tener un colchón que te permita estar, en caso necesario, unos meses sin facturar y sin aceptar trabajos que no son lo que quieres hacer. Es importante empezar sin prisas y seleccionar (sin chulerías, pero con coherencia) incluso desde el principio, los trabajos que vas a hacer. Si puedes "atar" algo antes, con clientes que ya te conocen o con la organización de la que sales, puede ser una buena forma de reducir angustia al inicio.

2. Al principio basta con una licencia fiscal de autónomos aunque puede llegar un momento que por razones fiscales te interesará una empresa (no hay nada muy creativo al respecto, no hay formas jurídicas para las redes, así que una S.L. es lo más común y sencillo para operar con el sistema)

3. Busca a un buen gestor que no solo te mueva papeles de un lado a otro, si no que se implique en tu proyecto y te asesore en temas fiscales y de evolución económica de tu actividad.

4. Selecciona bien a tus compañeros. No puedes hacer casi nada solo. Seguramente tendrás que echar mano de tu red de colegas. Mantén un sano equilibrio entre el feeling y la idoneidad. A veces hay que trabajar con personas que no nos enamoran pero son complementarias a nosotros; aunque no trabajes con imbéciles, eso siempre da malos resultados, aunque sean genios. Cada uno/a aquí tiene su nivel de tolerancia en un punto distinto, pero el mensaje es que ojo con los extremos.

5. En ocasiones esas conexiones se darán con personas que trabajaran en tus proyectos, otras veces serás tú quien formes parte de un equipo que coordina otro. En ambos casos conviene desmitificar euforias virtuales: Tener buen rollito en la red no significa ser capaces de trabajar juntos. Y no pasa nada, pero pasa.

6. Selecciona también a tus clientes. No todos entenderán el valor que aportas. No todos entenderán o necesitarán los proyectos que puedes y quieres hacer. No todos querrán la calidad que puedes dar. No todos entenderán un carajo.

7. “Enchúfate” a cuantas redes puedas para intercambiar conocimiento y experiencias (redes laxas) pero se muy cuidadoso/a con tu red de producción para realizar proyectos. Esta no se improvisa, requiere tiempo y requiere normas que las primeras no necesitan.

8. Tarifas: no calcules teniendo como referencia tu anterior sueldo o como si trabajaras por cuenta ajena. Como mínimo has de cobrar el doble apuntaba alguien en la sala. Ahora todos tus impuestos y contribuciones sociales las asumes tú, el coste de afiliar tus herramientas de producción lo pagas tú, además hay que considerar el riesgo que implica una actividad discontinua.

9. Busca rentabilidad de escala. Es un mito que cualquier trabajo artesano parte de cero. Reaprovecha todo lo que puedas de trabajos anteriores y rentabiliza el esfuerzo realizado previamente.

10.Céntrate en aquello haces bien y de forma eficiente y busca a colegas que hagan el resto del trabajo en el que son especialistas y les encanta. Esto reducirá el coste de los proyectos y aumentara tu satisfacción porque podrás dedicarte a lo que realmente te gusta.

11.La tecnología es un gran aliado de los freelancers y las redes. Hoy en día es posible trabajar con personas que están lejos físicamente (así que piensa en global), creando espacios virtuales de trabajo en los que involucrar también al cliente. Hablamos de wikis, pero puede ser necesario enriquecerlas con gestores de actividad, calendarios, gestores documentales o foros de debate más amigables que los que traen la mayoria de wikis.


Esto se alarga y la conversación seguirá. Me queda agradecer y admirar el montaje de Julen y Asier, la complicidad y la mente brillante de Ricardo , la hospitalidad de Naiara, y David, y la compañía de Amalio, Bartolomé, Jose Miguel ,Javier y de todos los que vineron al taller abierto. Un abrazo y hasta pronto


sábado, 8 de enero de 2011

Todo por la Pasta

Podría parecer que la artesanía y las finanzas de dan de tortas, pero lo cierto y obvio es que no. Muchos profesionales de la consultoria hemos decidido alejarnos de la gran industria, no sólo porque vivimos, creamos, producimos , aprendemos y nos relacionamos mejor a “escala humana”, si no porque pensamos que desde los modelos de red podemos dar mejor servicio a nuestros clientes. Clientes, que pagan por nuestras horas, conocimientos, experiencia y por cosas diversas que no siempre es fácil catalogar y cuantificar.

De estas cosas hablaremos en el próximo taller de la Red de Consultoria Artesana convocado por Julen y Asier con la complicida de Eutokia , "Todo por la Pasta". Las jornadas (con un taller abierto para quien quiera asistir) tendrán lugar en Bilbao el 28 y 29 de este mes de enero.

Para calentar motores, aquí os dejo algunos apuntes, antes de correr a preparar la maleta para el inicio de unos días de vacaciones.


Horas vs. Ideas

Cuando de lo que se trata es de la producción de tangibles, la medida a evaluar son las unidades manufacturadas; cuando hablamos de servicios, empieza a aumentar la complejidad y la convención sobre los precios gira en torno a las horas dedicadas a proveer ese servicio; pero si nos dedicamos a servicios de conocimiento, el valor se mide con más dificultad, así como los costes de proceso de “producción”. ¿qué vale una idea? (desde la más simple a la conceptualización más compleja), qué vale un buen consejo cuya ejecución ha consumido 5 minutos?, que vale la cantidad y calidad de las relaciones que soy capaz de gestionar en beneficio de un proyecto? …


Hoy mismo en el Blog de Manuel Gross leía un artículo de Ricardo Lopez Rodríguez, dónde apuntaba un buena reflexión sobre el tiempo y las ideas:


El recurso abundante son las NEURONAS..la capacidad de crear, de hallar soluciones innovadoras, de idear, fantasear, soñar, imaginar. El otro recurso tan precioso y especial es el TIEMPO….

Trabajamos por el número de horas, no por la tarea. Tenemos fechas, horarios y plazos en nuestro compromiso de trabajo, pero si no tenemos ideas originales, no inventamos ningún método extraordinario ni encontramos soluciones nunca antes pensadas, no hay ningún problema”.


La consultoria, o cualquier actividad centrada en la gestión del conocimiento, debe deshacerse de la tiranía del tiempo a la hora de valorar económicamente su valor aportado.



Modelos de costes

Otro tema del que me gustaría hablar en las jornadas de enero es la confección del modelo de costes de los proyectos. Sobre todo cuando estos son realizados por estructuras flexibles, como es el caso de la asociación de profesionales libres o pequeñas empresas para participar en un proyecto al que contribuyen de manera parcial según su ámbito de conocimiento y disponibilidad. En mi experiencia nos lo solemos montar así:


Mientras estamos en fase de preventa, todo el mundo va a riesgo. Corresponde al momento de la conceptualización del proyecto y las personas que invierten esfuerzos y conocimiento en estas tareas, lo hacen sin una retribución económica garantizada.

Esto ocurrirá si el proyecto, finalmente se contrata. En ese caso, cada nodo de la red ha calculado sus costes y ha aplicado su margen de beneficio (según su criterio y métodos de cálculo). No hay (en el caso en que yo dirigo la partida) comisiones sobre el trabajo de nadie.

Cada uno calcula lo que vale su contribución y la suma de todo es lo que conforma la valoración total del proyecto.


Debido a la baja capacidad financiera de estas estructuras pequeñas, los nodos cobran cuando el cliente paga, y éste suele hacerlo de forma centralizada en la persona que dirige el proyecto o mantiene el vínculo comercial.


Economía alternativa

Uno de los puntos anunciados en el programa de las jornadas de Enero es el llamado “Economía alternativa”: Proyectos facturables y proyectos no facturables. ¿Tiene sentido no facturar?, trueque, compartir recursos, economía del cariño.


No sé si se trata de cariño, pero si de cooperación entre iguales para ser más fuertes ante “el mercado”. Me explico: Las grandes compañías, tienen departamentos de márqueting, de RRHH, de estrategia corporativa, de desarrollo de negocio…la lista es infinita, lo sabéis. Pero más allá de la a veces discutible eficacia de estos “proveedores internos”, lo que está claro es que su coste queda repercutido por un buen número de agentes productores que ingresan dineros a una escala que permite el mantenimiento de estos “overheads”.


Nosotros, los “free agents” no podemos permitirnos estos servicios, y a veces necesitamos tirar de especialistas, no para participar en un proyecto para un cliente, si no para nuestro propio autoconsumo: La construcción de una página web, el soporte en la definición de un plan de actividad, asesoria laborar-fiscal, correcciones de textos o enfoques, traducciones, elaboración de material audiovisual…etc. Lo que sea.


Creo que en este caso, el dinero es el elemento al que recurrir por descarte. Sólo para equilibrar desigualdades no subsanables de otro modo en el intercambio y soporte mútuo. Entre los talleres, entre los nodos de una red de profesionales, entre pequeñas empresas, deberíamos poder practicar el trueque. “Yo te programo una web y a cambio tú me corriges un libro”. “Yo te monto un video y tú me traduces unos textos”. …


Cuando no hay un cliente final que contrate una producción, cualquier esfuerzo encaminado a “afilar nuestras herramientas” podría ser asumido por una red bien articulada.



Recursos comunes

Y uno de los elementos de esta gestión de costes propios, podría ser la compatricion de recursos.

Por un lado, pagamos bienes y servicios sin poder aplicar economías de escala, como por ejemplo los gestores, y por otro lado, resulta difícil contratar personal de soporte porque entre uno sólo de nosotros, no siempre es viable mantener un nivel de ingresos y actividad que garantice la estabilidad de un tercero, pero entre dos o tres o "n", se pueden establecer acuerdos para repartir costes tanto de personal como de materiales y espacios. Otra cosa será cómo hacer encajar estas "aberraciones" en el encorsetado modelo laboral, legal, administrativo y fiscal, que nos ampara, pero esto es harina de otro costal.


Si te interesa el tema ves siguiéndonos por aquí.


Me va a costar una pasta desconectar, así que no hagáis mucho ruido :)



jueves, 9 de diciembre de 2010

Inteligentes, Sensibles y Nobles


Ayer cené con Eva Mor, hacía tiempo que no hablábamos, aunque desde que nos conocimos en un BCNGGD , hace algo más de un año y medio, nos seguimos de cerca y aprovechamos cualquier ocasión para intercambiar proyectos, personas y pasiones.


Cuando la conocí estaba a punto de dejar TV3, durante unos años había sido la guionista del ClubSuper3 y estaba a punto de publicar su primer libro “Paso de historias” , que luego dio lugar a un blog homónimo,

donde iba derrochando un ingenio especial para contar historias. Supongo que su formación de criminóloga , su experiencia como detective, y una inquietante fascinación por los Elefantes (“Inteligentes, sensibles, nobles”), entre otras curiosidades, hacen de ella, digamos…alguien no estándar.


Nada como un tomar un café con esta mujer (o darse una vuelta por el sur de Francia :), para sumergirte en mundos paralelos que no hacen otra cosa que ayudarte a comprender el supuestamente real.


La cita fue divertida, como siempre: A los dos minutos de caminar juntas, entramos hipnotizadas y sin previo pacto en una tienda de ropa, y nos quedamos allí, jugando a ser princesas, volviendo loco al vendedor y gastándonos lo que cuesta una cena sencilla. Así que al salir, en una acto de represión consumista decidimos no cenar. Una cerveza y buena conversación, eso fue todo.


Ella me preguntó cómo me iba, empecé, pero acorté, porque en su mirada vi la urgencia y el entusiasmo de alguien que quería compartir su alegría.


Ha sido un año raro para Eva, como lo es el inicio de cualquiera que renuncia a un puesto de trabajo estable y bien remunerado y se lanza a la selva en busca de algo que le aporte algo más que ganarse la vida. Lo dejas todo, te reinventas, te mides frente al mundo y sobre todo, frente a ti mismo. Es fácil caer en trampas y coger atajos. El entorno solo transmite mensajes de miedo, un miedo que hay que vencer cada día a base de construir (reconstruir) la confianza en uno mismo después de años de tutela corporativa.


Me contó sus planes, sus proyectos y yo la escuchaba concentrada. En algún momento dijo algo así como: “te pasas años conociendo a gente y pasando por experiencias y llega un momento que todo tiene sentido. Toda esa gente y todas esas experiencias ahora, forman parte de mi proyecto”. “Estoy montando Redes!. Dime qué necesitas?”, me preguntó convirtiéndome automáticamente en parte de su proyecto.


La necesitaré y mucho, el año que viene, mis previsiones de proyectos van en torno a la generación de contenidos, al desarrollo conceptos, a darle sentido a la información disponible.


Ella y su Red, se van a dedicar a contar historias haciendo uso de toda la tecnología disponible y de la que todavía no existe.

Su proyecto se llama Belephant (nada como rentabilizar tus pasiones)


Le he pedido que me escriba lo que ayer entendí a medias, así que aquí os lo dejo:


“Se abre el telón. Una marioneta, unas gafas 3D, un elefante. Ilusión. Futuro. Piensa en grande. Eso es Belephant. Sé inteligente, sensible, noble. Sé elefante.


Belephant es una empresa de eventos que se diferencia de las demás por su sistema exclusivo Avatarlive. Somos pioneros en la creación de personajes virtuales capaces de ver, hablar e interactuar en tiempo real.


¿Espectáculos en 3D en directo? Sí.


Las marionetas de antes, son nuestro AvatarLive de ahora.


Avatarlive es una novedosa herramienta de comunicación, que permite que el público participe de los eventos y de las presentaciones, como nunca hasta ahora se había logrado. Empleamos la tecnología más avanzada, para marcar la diferencia y dar un salto al futuro.


Nuestro personajes virtuales (animales, monstruos, robots, dibujos animados, personajes ficticios, PERSONAS REALES) permiten dar vida a un logotipo o a un objeto cualquiera, para mejorar una presentación, o permitir que un producto se presente a sí mismo y pueda interactuar con el público.

Las presentaciones de marcas, las conferencias, las fiestas, cualquier acto social se convetirá de repente en algo “nunca visto”.


Queremos tu idea, tu plan, tu locura. Nunca te diremos no. Ni sí, si no lo hemos hecho nunca. Te diremos: ¿Probamos? Y el resultado superará cualquier expectativa.

Se cierra el telón.

¿Qué has visto?

MAGIA”


Al final de la noche, sacó un papel arrugado del bolso. Lo abrió y yo reconocí mis garabatos en él. “Lo hice todo” me dice emocionada al recordar una conversación que tuvimos hace un año.

Brindamos por el futuro.


Se cierra el telón.

jueves, 20 de mayo de 2010

Hay alguien ahí?

Parece curioso, desconcertante, casi irritante, que con los índices de desempleo que tenemos en este país, sea tan difícil encontrar y contratar a alguien. A alguien idóneo para un determinado puesto/trabajo/proyecto, claro.

Podríamos aventurar dos motivos. Uno: no hay profesionales de los perfiles que se necesitan; Dos: los hay, pero no tenemos los medios para encontrarlos (fácilmente).

Es posible que estén pasando las dos cosas, pero así como la primera requiere de años de ajuste entre el sistema educativo/formativo y el mercado laboral, lo segundo requiere “sólo” organizarse mejor.
Y a mí personalmente, cada día me irrita más que no lo hagamos.


Se trata de [no]intermediación, se trata de [no]relaciones, se trata de [no]conexiones. Se trata de profesionales frustrados; de proyectos sin personas; se trata de fracaso de las políticas, procesos y espacios dónde se encuentra la oferta y la demanda. La que haya, la poca o la mucha que haya. Pero que se encuentren!. Que pillemos! (que dice Eneko Knörr)

Me encuentro a diario, y a diario es demasiado frecuentemente, con “contratistas” que no encuentran personal, clientes que no saben dónde buscar profesionales, colegas con proyectos parados en empresas porque los procesos de búsqueda, selección y contratación, están obstruidos por burocracias absurdas y duendecillos que existen para no llegar a cotas de eficiencia peligrosas.
Con frecuencia nos preguntamos unos a otros si conocemos a alguien que…que pueda ayudar en tareas domésticas o que pruebe un sistema de software financiero…da igual, todos hacemos de conectores de la producción de nuestro entorno, pero yo hecho de menos algo más integral, más general, menos artesano (con perdón de mis hermanos :), menos casual y más eficaz, menos circunstancial, más dinámico...


Y no hablo sólo de empresas buscando empleados y viceversa.
Creo que el reto va más allá: Es crear espacios de actividad productiva (aunque sea temporal -en realidad todo es temporal-), es poner en contacto energía creativa (buff, que espiritual): Personas que tienen ideas con otras que las lleven a la práctica; quien tenga red de clientes, con técnicos con capacidad productiva; quien tenga capacidad de inversión, con proyectos que arrancan; gestores con creativos; nodos complementarios para la creación de trabajo, de riqueza, de valor. Eso puede ocurrir en cualquier lugar, en foros, en redes, en escuelas, en bares, en parques, en vagones de tren, en Internet!, dónde sea que se concentren personas que buscan a sus otros para producir algo.


“El INEM cierra por las tardes, a pesar de los 4,6 millones de parados” dice Santiago Rodríguez. Hacen su función por la mañana, pero obviamente, es otra.

Hay iniciativas, portales de empleo, y plataformas como “No Te pares”. No me he movido por RedTrabaja así que si alguien tiene experiencias, se agradecerá la información. En las redes sociales a menudo intercambiamos información sobre propuestas de trabajo...etc, pero creo que los tiempos requieren ir más allá, apuestas imaginativas y eficaces a pequeña y a gran escala.

No existen? O yo no las encuentro?

viernes, 16 de abril de 2010

P2P: Complejidad,Confianza, Economía y Cambio

Estos días he terminado de leer un libro fascinante “La consciència que crema” de Eudald Carbonell, dónde con la mirada antropológica que permite la perspectiva de especie, analiza el punto evolutivo en el que nos encontramos y lo describe como aquel de inflexión hacia la completa “humanización” : “L’atzar ens fa hominids, i la lògica, mitjançant el mètode científic i la seva aplicació social ens ha de fer humans"

Habla de redes, y de las tranformaciones en las estructuras sociales que está provocando la socialización de la tecnología de que disponemos. Y habla de complejidad. Y alerta sobre sobre sus riesgos.

Ayer Michel Bauwens inició su ponencia hablando entre otras cosas, de Complejidad. “No se pueden sostener grupos de más de 500 personas sin jerarquías. Las jerarquías vienen a disminuir la complejidad de las transacciones relacionales. Pero la tecnología disminuye los costes de esas transacciones…” 

Aumenta entonces el número de personas que pueden relacionarse sin colapsar, sin jerarquía?.  

Bauwens pronosticaba, o constataba, que avanzamos hacia una coordinación global de pequeños grupos autoorganizados. Grupos cercanos, que se organizan en torno a objetivos comunes y cuya fortaleza es la Confianza. Otra palabra mágica que me recuerda, ahora mismo (me disperso:)  el libro de Koldo Saratxaga i Jabi Salcedo “El éxito fue la confianza”

Saratxaga es ese tipo que dice cosas como “La empresa es uno de los raros reductos de dictadura que quedan en las sociedades democráticas y está pidiendo a gritos transformarse en espacio de libertad y de bienestar”

Me centro:

El caso es que ayer Bauwens también hablaba de las empresas [aviso a navegantes para no agotarnos con el debate: la empresa como concepto, como sistema de organización, no todas las instancias del concepto empresa] son una evolución más o menos sofisticada de la primera revolución productiva: la esclavitud.

Para Bauwens estamos en una tercera fase en eso de organizarnos para producir cosas: las relaciones P2P.

Relaciones basadas en tres “drivers” que diríamos en consultoria empresarial:

1. Crowdsourcing. 2. Sharing economy 3. Common Oriented

Pero tardaremos en verlo. Verlo de manera generalizada, organizada y sostenible económicamente para los individuos que operan en esas redes. Y apelaba a la paciencia. Tambien con cierta perspectiva histórica comparaba los 200 años que necesitó la estructura feudal para evolucionar hacia el capitalimo

Pero es la colaboración entre iguales un modelo productivo y económico alternativo al sistema capitalista y al modelo de producción basado en la concentración empresarial? pues no está claro, entre otras cosas porque seguimos necesitando "nutrirnos" del sistema imperante. No está claro por ejemplo, como conseguir esa "renta básica" que permita que, aunque el sistema en su globalidad sea "rico" (Wikipedia), los individuos contribuyentes a esa riqueza colectiva,puedan sobrevivir en él económicamente. No está claro, porque nos falta un ecosistema: social, laboral, legal, financiero que responda a nuevas lógicas. No está claro tampoco que se puedan integrar plataformas de colaboración P2P con lógicas de mercado. Porque si no tenemos un mercado nos queda el voluntarismo, la pasión y los ideales y no basta. Necesitamos Redes y modelos de negocio que se ajusten a ellas...

Pero están claras algunas cosas

  1. Un sistema basado en el crecimiento infinito en un entorno de recursos finitos,es insostenible
  2. Un sistema que en el proceso de “humanización” que nos explica Carbonell, no persiga la justicia social, es inadmisible
  3. No aspirar a la emancipación del ser humano, cuando somos ya propietarios de nuestras herramientas de producción, es imperdonable
  4. No luchar contra un sistema que genera mecanismos artificiales de escasez sobre algo como el conocimiento y la cultura, es irresponsable
  5. No pensar y pensar en modelos que nos ayuden a construir las estructuras sociales más acordes con el mundo en el que estamos, pues un lujo. Y yo le agradezco a Michel Bauwens y los suyos que piensen tanto.

 

Dijo hacia el final que todo esto no lo va a cambiar ninguna agenda política. Que históricamente, son las masas de fuerza productiva las que han provocado las transformaciones hacia sistemas con más sentido en los nuevos contextos.

Bueno, pues somos la masa de fuerza productiva.

Suerte!

 

miércoles, 7 de abril de 2010

Imagina una [no]empresa de consultores...

Estos días leía a Nacho y casi me lo podía imaginar, como le he visto hacer en alguna ocasión, incorporarse de la silla y rotular en una pizarra un esquema que permita consolidar un estadio conceptual, para seguir avanzando en el debate, tras la momentánea victoria de la razón.

SE pregunta Nacho si puede existir una empresa de consultores en la que…

Recupero su texto para reformular la pregunta:
Puede existir una [no]empresa – Red?


Porque empresas-RED, organizaciones abiertas…ya lo son, afortunadamente casi todas. A estas alturas las empresas, dependiendo de su tamaño y vocación tienen un número de personas “internas” y una extensa red de colaboradores que les aportan flexibilidad y diversidad en sus proyectos. Y esto es tan real en pymes como en grandes corporaciones, obviamente con dinámicas e intensidades distintas. Pero nadie sobrevive ya en fortalezas ajenas al mundo.


La duda es hasta dónde se estira el modelo, cuanto da de sí la concepción de una RED como comunidad productiva estable. Y digo productiva, porque no es lo mismo intercambiar afinidades, conocimiento y experiencias que organizarse para trabajar; y no es lo mismo, colaborar puntualmente, que construir un entorno estable que permita una alta interacción entre nodos, que formen algo parecido a un Equipo.

Ante esa necesidad, se montan empresas y para no hacerlo, si es que hay que dejar de hacerlo, hay que estar dispuesto a algunas renuncias:

Adiós a aquello del sentido de pertenencia. Una red es la suma de las personas (y su pertenencia a sí mismas) que la forman. No hay nada mas. Puede parecer poco romántico, pero es así. Si me voy de picnic con un colega es porque me gusta ese colega, no porque pertenecemos a alguna entidad común que nos trasciende.

No posees a nadie. Las personas se vinculan a proyectos que les interesen y a entornos estimulantes personal y profesionalmente. Tu supuesto equipo es una panda de “agentes libres”. Esa es su principal riqueza y a la vez su potencial desintegración.

A las jerarquías. Hay organización (y mucha) pero no estructuras. La organización es más compleja aquí, porque las cadenas de mando simplifican las relaciones (obedecer es simple, entenderse complejo)

A las plusvalías. Cada uno pone su precio. Lo único que marca el valor del trabajo de las personas es el mercado y ellas mismas. Ellas gestionan el equilibrio entre la oferta (la suya) y la demanda, y el precio es obviamente, una variable para esta ecuación.

No hay bienes colectivos, salvo el conocimiento, pero este ha de ser el neurotransmisor que cohesiona toda la Red. Sin restricciones, sin reticencias, sin “peros”. Cuanto más sabia sea tu red, mejor para ti.

No tienes departamentos de soporte, pero si se han “juntado” perfiles complementarios, cada uno puede centrarse en lo que realmente hace bien y “pasar” el resto de tareas al especialista que toque…Podría ser una coreografía perfecta ☺


No será fácil interactuar con el entorno. Como dice Wagensberg las formas contienen información sobre la función y predisponen a la inteligibilidad. Una S.L. una S.A. tienen unas funciones y unas prestaciones claramente valorables por el entorno. Una red, desde la perspectiva institucional, legal, económica, financiera…tiene forma de nodo.
Michael Bauwens en una ponencia que recogí aquí, habla (en la presentación) de la fricción entre producción P2P (en comunidades) y el mercado y las instituciones


Hay ventajas, claro!, todas las que deja caer Nacho y una por encima de todas: jugar con nuevos modelos ya que el mundo nos ha puesto patas arriba los que conocíamos.
Son tiempos de crisis (y la económica parece la menos relevante)…y estamos condenados a jugar.

lunes, 15 de febrero de 2010

crecer o Crecer?

Se podría decir que he cerrado año ahora, esta última semana: “Coleaban” algunos proyectos; había que pararse y pensar el nuevo año; buscar ayuda; preparar propuestas; encontrar los equilibrios económicos, intelectuales, emocionales; decidir con quien refuerzas vínculos, de quien te alejas; despejar lo esencial de lo superfluo en lo que haces; saber dónde tú misma eres esencial o superflua.

Mes y medio, no diré que ha sido fácil (a veces uno debe enfrentarse a sus propios fantasmas para seguir sin autoengaños…o con los mínimos), no sé si suficiente (en esta vida frenética, no hay mucho más tiempo para treguas), pero desde luego fructífero a juzgar por cómo me siento. Me siento bien :)

Dice mi financiera (bueno, no es mía, pero ella sí cree que yo lo soy) que este año creceré y yo me miro hacia abajo y le digo que a esta edad, lo dudo mucho. No, no creceré, no en los términos en que ella imagina. Crecerá “mi” red, crecerá por ello el valor que aporto a mis clientes, creceré en seguridad, en conocimientos, en libertad, sí quizás gano más de dinero, pero esto último no es crecer o no es el único parámetro a considerar.


El único plan de negocio que estoy dispuesta a hacer es el dibujado es ese complejo laberinto de posibilidades y equilibrios por el que he transitado las últimas semanas. Creo que no encajaría en ninguna métrica estándar: Con algunos clientes ni siquiera tengo una relación contractual formal, intercambiamos conocimiento, ellos me ayudan en mi proyecto yo en el suyo, quizás en algún momento tenemos la “excusa” de vincularnos de una forma dónde tenga sentido la transacción económica pero no por ello, son menos clientes o requieren menos dedicación.
En otros se da el efecto Mary Poppins (el concepto se lo debo a una colaboración de hace ya unos años): llegas, observas, analizas, propones, te quedas un tiempo para asegurar que todo está en orden y sin que se den cuenta, levantas el paraguas y te alejas sin hacer ruido, satisfecha por haber dejado una semilla que hará que las cosas vayan algo mejor, pero sin quedarte ni menos ni más de la cuenta.


Quiero atesorar experiencia y experiencias, pero no clientes. Quiero atesorar relaciones pero no capitalizarlas.

No quiero “contactos” prefiero el prestigio (no es lo mismo). Ambiciosa? Sí, pero no por afán de poder si no por voluntad de influencia. Influencia en mi entorno, en la sociedad, en las organizaciones con las que colaboro, en la capacidad para “hacer que las cosas pasen”, en la distribución saludable de mi energía, en eficacia.


Ayer, en un emotivo chat con mi padre, me encontré con una imagen reveladora: Hace tiempo que un ex-colega suyo le invita a visitar su taller (mi padre se prejubiló hace años para cuidar de mi madre), pero él hace tiempo que rechaza la invitación. Ayer, charlando, me dijo que no puede ir. Que le da envidia ir al taller de otro!. Que añora tanto el ejercicio de su profesión que prefiere no acercarse.
Tuve una sensación de tristeza y orgullo. Y una alerta en forma duda: A cuántos de nosotros nos pasa o nos pasará lo mismo?.


La intensidad de esa nostalgia podría ser un buen indicador en cualquier plan empresarial que se precie, no creéis?

jueves, 30 de julio de 2009

Citas de verano

Ha sido un día bonito. El último de esos tiempos de intermedios que vivo mal. Es un desconcierto ya reconocido, entre que termino la actividad profesional (al menos la más intensa) y me voy a algún sitio de vacaciones.
Es como ir corriendo a toda velocidad y de golpe detenerte contra una pared.
Cada año necesito unos días, difíciles, raros, para cambiar el paso.


En estos días (falta aquí un “querida amiga”), he recuperado amigos “abandonados”, conversaciones aplazadas, lecturas pendientes y mi cuerpo, malcuidado y entumecido que ahora dejo que el sol abrase, mientras me muevo por Barcelona con una bici recién estrenada, que me ha devuelto una sensación de libertad deliciosa.


La primera cita fue con Nicolás, mi querido profesor del instituto, aunque la etiqueta es ya insuficiente porque ahora es además un gran amigo y alguien que desde que nos volvimos a encontrar, ejerce cada vez más sobre mi, una influencia balsámica y reparadora que busco como un oasis en cuanto tengo el primer momento de calma. “Aterrizo en ti” le dije asustándole un poco creo.
Escuchó como un buen maestro, todas mis batallitas y me explicó historias conmovedoras sobre su relación con la escuela, la sociedad, la docencia, y los alumnos a los que ayuda a crecer como seres humanos tanto como profesionales.


La cita con Eva, fue un encuentro de mujeres, de aquellos en los que llegas a conclusiones sabias y terribles sobre los miedos, los esteriotipos, las relaciones, y los quesitos rosas!! sin los cuales, no ganas al trivial por muy puesta que estés en literatura, ciencias y otras materias.


Lidia se ha separado pero está serena, lúcida y dispuesta a envalentonarse con sus fantasmas y llevárselos de fiesta si es necesario.

Manel me llevó a una coctelería. Se está convirtiendo en un ritual. Y hablamos entre otras cosas, del necesario equilibrio entre la consultoria y el sexo ;-). A ver si llegamos a alguna conclusión en una cena pendiente.

Hoy el día empezaba con Maite Darceles y Ester Vidal, café y magdalenas para ambientar complicidades, agradecimientos y algunas propuestas, entre otras, elaborar un fondo documental común, dónde a falta de indicadores y métricas a priori, podamos recurrir a casos prácticos y éxitos demostrables de empresas que han arriesgado y se han beneficiado de modelos organizativos y productivos innovadores, basados en las personas y su conocimiento.


"Al vespre" me esperaban en su casa-estudio. Una fabulosa estancia en pleno casco antiguo de Barcelona, Malena, Enrique y Claudio
. Nos conocimos en la sesión de debatdevi dónde hace una semanas presentábamos nuestros proyectos y nos intuimos cómplices.
Han pasado las horas como un fogonazo. Malena me prometió cava y terracita pero lo mejor ha sido, como era de esperar, la conversación. Su amplia casa abierta para aquellos que aquí y allá queremos recuperar el placer de la tertulia, dónde lo profesional y lo personal se mezclan sin remedio, dónde las ganas de compartir y de aprender superan diferencias técnicas (con algunos de esta lista aún no acabamos de comprendernos a qué nos dedicamos exactamente), y dónde la curiosidad por el ser humano y su capacidad de innovar para transformar su entorno, nos hace buscar siempre cómplices con los que conversar.

Entre unos y otros han configurado la lista de libros que hoy cargaba en la mochila y que me acompañarán ese verano:


Sí, un exceso, pero no vendrá de uno.

Feliz verano a tod@s!

miércoles, 17 de junio de 2009

Girl Geek Dinner

Hace muchos días que no escribo aquí. Me pesa, pero sin obsesionarme, pero me pesa. Conversaciones aplazadas. Demasiadas cosas que contar y al final sin tiempo para explicarlas bien. Concentrada en las entregas, todas coincidentes en estos días, de proyectos, informes, presentaciones, acuerdos, conclusiones… Semanas, desde que decidí angustiada, cerrar la “visión periférica” para concentrar la atención en los compromisos, en la vida ya pactada y planificada.
No podía manejar más información sin que corriera peligro el orden mínimo necesario para convertir en valor la que ya tenía. No podía manejar más relaciones sin defraudar las que esperan algo de mi. No más vida. Una pausa en este fascinante laberinto de nodos, conexiones, proyectos personales, profesionales, todos mezclados todos yo y yo tan pequeña e impotente para administrar la complejidad. Porque no sé qué ocurre últimamente, que a cada paso que doy la vida se despliega en muchas vidas, los días parecen semanas, y las personas, muchas, puertas a nuevos mundos a los que pareces invitada casi por la fuerza de un destino que se empeña en regalarme más intensidad de la que soy capaz de resistir.


Buff, revisaré lo escrito hasta aquí, ha salido casi como un vómito.


Vuelvo de una cena que la razón tentaba rechazar, “BCN GirlGeekDinners
un encuentro que Anna Fernández Mora movida por la escasa presencia de mujeres en actos, seminarios, talleres, etc, relacionados Internet y Tecnología, imaginó interesante. Y creo que nunca imaginó (yo no lo hacía mientras corría hacia la cena), lo que allí ha congregado.

Mujeres mundos, apasionadas, creativas, divertidas, valientes, liberadas, luchadoras por reivindicar su lugar en el contexto en el que se mueven (sectores muy diversos por cierto), por profesionalizar su pasión, entregadas a sus proyectos, generosas con sus ideas y humildes con sus dudas.
Me han emocionado algunos de sus relatos vitales, he visto brillar sus ojos al explicar el mío, hemos hecho planes de viajes (Berlín habita en el corazón de algunas), de lecturas, de proyectos, de ayuda mutua, y hasta de buscarnos pareja a aquellas que no estamos mucho por la labor.

No suelo relajarme tanto en los primeros encuentros (soy tímida e insegura) pero en esta ocasión ha sido como reencontrarme con antiguas amigas, y en el coche de vuelta a casa 4 "locas" llorábamos de risa gracias a ese humor inteligente y cómplice que se da entre los que se saben.
No recuerdo sus nombres, nos hemos presentado “formalmente” al final, pero los he olvidado. Bromeábamos con la idea de que era cómo preguntarle a alguien cómo se llama después de un buen polvo.


Subía las escaleras de casa, sin poder contener las carcajadas. No, no estoy bebida, sólo embriagada, sobredosis de vida, dura, implacable a veces, pero que tantas y tantas personas, se empeñan en transitar con ilusión, integridad y buen humor.

Gracias Girls ;-)!

sábado, 2 de mayo de 2009

Presentación de la Bloguía de Empleo

Esta semana estaré en Valencia para compartir con unos colegas y con los allí presentes la mayoría de edad de la Bloguía de Empleo.

La guía es un trabajo colaborativo basado en el desarrollo de un manual para la búsqueda o conservación de empleo en tiempos de crisis.

En realidad es mucho más que eso, porque su concepción estuvo basada en el desinterés económico, en la aportación de experiencias reales y en la sabiduria popular de un buen número de personas de diversa índole, formación y ámbito profesional.

No todos hemos aportado por igual (de hecho me siento poco legitimada para promocionarla, comparando mi esfuerzo con el de otros "héroes"), pero la suma de todas las contribuciones bajo una coordinación y gestión perseverante de Senior Manager y Yoriento, ha conseguido entre otras cosas que el proyecto se presente el próximo jueves día 7 en Valencia en el marco de elDía de la Persona Emprendedora, gracias a la invitación de Perros Viejos.

El proyecto se encuentra en fase de edición y podremos explicarlo en un stand que tendremos en la feria.

Contaremos también con una sala de conferencia donde algunos de los autores de la Bloguía de Empleo expondrán temas relacionados a la misma.

Empleo en internet será el título de la ponencia, en donde diferentes expertos en áreas relacionadas con la orientación laboral y la gestión de personas, expondrán desde un ángulo objetivo las alternativas de empleo que ofrece internet actualmente.

Allí me encontraré con Alfonso Alcántara, Senior Manager, Jose Carlos Amo, Andrés Pérez, Carlos Martí, Jose Luis del Campo, Juan Salinas y otros. Sólo por verles las caras de una vez, ya valdrá la pena ir.


Os dejo la presentación que se realizó en enero en el
Search Congress , e congreso de Buscadores y Marketing Online! que se celebró en Barcelona

martes, 24 de marzo de 2009

NY5

Hace días que quiero escribir sobre los NY5, explicar una historia a mis ojos bonita, y reflexionar en voz alta sobre las dinámicas que nos unen y nos influyen.

Los proyectos no son proyectos hasta que un grupo de personas forman un equipo y se comprometen a llevarlo adelante. O dicho de otra manera, la viabilidad de un proyecto depende, en mayor medida que ningún otro factor, del factor humano. De las personas que componen el equipo y especialmente del carácter del grupo, más allá de la agregación de individualidades.


Cuando hace unos meses Marc me invitó a acompañarle a NuevaYork, dudé. No entendía muy bien qué pintaba yo en aquel viaje, ni conocía al resto del grupo, ni lo que querían hacer allí. No sabía en realidad, que Marc estaba imaginando un equipo, interconectando nodos que desde la aparente dispersión, tenían un sentido como grupo. Más tarde intuí que todos fuimos allí con sensaciones parecidas.

Tuvimos una cita previa en Barcelona, para organizar las reuniones en NY y para vernos las caras antes de embarcarnos en un viaje que nos “obligaría” a convivir y trabajar juntos durante unos días.
Me encantan esos primeros momentos. Combino el nerviosismo por una timidez que nunca superaré, con la fascinación analítica de cómo nos comportamos cada uno de los miembros, los roles, la seducción inconsciente o deliberada, la necesidad de aportar, los silencios, las miradas, las primeras complicidades, las dudas sobre la imagen previa que se han hecho de nosotros, la curiosidad por lo que han compartido entre cada uno de los subgrupos posibles, la definición de una identidad en un entorno nuevo….


El viaje, era tan sólo un viaje, pero también una prueba de fuego. En aquel momento no habían expectativas sobre nuestra continuidad a la vuelta. Como ya expliqué íbamos aprender a descubrir y a disfrutar, pero nuestra identidad como grupo se fue consolidando a medida que nos veíamos obligados a presentarnos a nuestros interlocutores.
En cada reunión éramos menos cinco y más uno. Sería falso decir que improvisamos, pero de una forma casi involuntaria, fuimos desarrollamos un discurso sobre el equipo que formábamos : la experta en comunicación, los politólogos, la tecnología, la gestora de proyectos, los valores compartidos, las experiencias previas complementarias, la vocación…
Gemma, lo ha vuelto ha explicar perfectamente hoy para presentarnos en una reunión.


Desde que volvimos, somos los NY5…cosas del ritual de los Equipos. La liturgia es necesaria en los proyectos (tuve una conversación riquísima-como siempre- con Javi, sobre esto durante una de nuestras caminatas por Manhattan), pero la liturgia ha de ser un instrumento no una trampa. Y una de las cosas que más me gusta del grupo es que la creación de esa identidad propia no nos hace levantar los pies del suelo. Hay calidad pero no elitismo, hay cohesión pero no endogamia, hay conocimiento pero menos que ganas de seguir aprendiendo, hay singularidad pero tanta como respeto a otras propuestas y formaciones. Y hay mucha pasión.

No diré que es fácil, porque no lo és. Combinamos dedicación a otros proyectos profesionales con la creación de los propios del grupo, la pasión es una fuente de energía increíble pero también de conflictos (conflictos que vamos resolviendo a base de sinceridad, libertad y respeto), la maratón del viaje a NY es de risa comparada con las que llevamos a cuestas desde que hemos vuelto (Ricard dice que “estem malalts”), el día a día va transformando los enfoques iniciales y nos exige a todos gestionar una y otra vez nuestro rol y nuestra relación...
Pero nada que hasta el momento haga que ponga en duda que esta es una de esas veces que “un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo”. La intuición se la debo a Margaret Mead, la confirmación a mi realidad cotidiana.

viernes, 27 de febrero de 2009

Alius Modus

Las mujeres de mi día femenino me agradecieron el escrito.
Siempre es un alivio porque cuando escribes sobre otros, nunca sabes si los expones más de lo que desean, si se identifican con lo que dices de ellos, o si sencillamente, se sienten utilizados como personajes de tu fábula particular y siempre subjetiva.


Lo hicieron por mail, porque ese era nuestro canal digital, tras la cita que tuvimos, instigada (conspirada) por Virgili; un amigo común que tuvo la intuición y la sensibilidad para saber ver la convergencia de proyectos y la potencial afinidad de las mujeres que estábamos detrás de ellos (si me permitís, esto último, no es tarea fácil para muchos hombres ;-).


Marta Casas y Silvia Donoso, en nuestra cita, me hablaron Alius Modus y del equipo completo que lo forma. Por supuesto, y haciendo gala de su bandera (la Diversidad) son un equipo Heterogéneo. Mixto en géneros, orígenes, experiencias y competencias.

Ahora ya tengo (tenemos) otro canal de conversación, su blog dónde van a ir explicando, mejor de lo que yo puedo transmitir en estas líneas, a qué se van a dedicar y sobre todo, cómo van a hacerlo.


Los ingredientes de su menú son el compromiso con :

- La sociedad
- Los valores democráticos del estado de derecho

- Las personas
- La igual de género
- La equidad

- Los resultados

- La calidad

- La innovación

Consultoría, Formación y Estrategias sociales para un momento, crucial, complejo y fascinante, que requiere de profesionales que desde miradas muy diversas (de nuevo), aporten su saber y compromiso a los retos a los que nos enfrentamos como sociedad.
Por cierto, Cristina y Marta son antropólogas. Yo hacía tiempo que me preguntaba dónde estaban los antropólogos en todo este debate sobre las dinámicas sociales y los cambios que estamos observando a nuestro alrededor. Pues están, y en primera línea, y dispuestas a mezclarse con tecnólogos, filósofos, economistas, científicos y con quien haga falta para llevar a buen puerto sus proyectos.


En fin, ya dije que fue un placer conversar con ellas, añado que tienen a un compañero de viaje que admiro profundamente, Virgili (aquel que hacía “que las cosas pasen”) y espero que les vaya muy bien a todo el equipo y a todas aquellas organizaciones que disfruten de sus servicios.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Trocitos de vida

Hace días que no escribo, lo noto en que mi cabeza se desordena y acumulo reflexiones, ideas y experiencias que no terminan de consolidarse hasta que no les doy forma con el lenguaje.
Para mi escribir siempre ha sido una terapia, como una válvula que libera presión mental, sólo últimamente (por cierto he debido cumplir un año de blog hace poco, luego lo miro) lo hago en abierto y en este canal que permite la conversación con más gente de la que nunca esperé.

La escritura es una experiencia que se retroalimenta, si escribo a diario tengo más ganas, material y energía y cuando lo dejo unos días, cuesta ponerse. Yo quería decir esto cuando solté “Escribir es como el sexo: cuanto más más y cuanto menos menos” en una deliciosa tertulia que mantuvimos Miquel, Manel y una servidora en el Dry Martini la semana pasada. Para deleite de mis compañeros, me metí en un jardín del que costó salir airosa ;-) aunque habían neuronas suficientes como para entender sin dar más explicaciones de la cuenta.
En fín no pretendo abrir aquí el debate. Recordaba con cariño la reunión de tres.
A Miquel ya le conocía físicamente, pero el encuentro con Manel, fue violento (en el mejor sentido de la palabra). Hay cierta violencia en enfrentar un cuerpo, unos gestos, una voz a un conocimiento espiritual (no me gusta la palabra, pero de momento sirve) que tienes sobre alguien. Y en sentido opuesto, te colocas delante de un “extraño” que según el caso (y este lo era) tienes la sensación de que te conoce más, con más matices y profundidad, que muchos viejos amigos del mundo “real”. Bien, supongo que los que habéis pasado por la experiencia sabéis de lo que hablo, aunque a veces, la intensidad de estas situaciones es gratamente desconcertante.


Me sentí (lo consiguieron ellos) como una dama entre dos caballeros. Me habían invitado a su castillo. Una especie de santuario que forma parte de su historia común, de una memoria sentimental que compartieron conmigo con complicidad y cariño. Historias personales mezcladas con proyectos profesionales y la sensación de que hagamos lo que habamos, nos encontraremos en el camino porque compartimos valores, intereses y una forma de trabajar liberada de las suspicacias, luchas, temores y restricciones propios de (algunos) entornos corporativos. Miquel lo explica muy bien en su post.

En fin, un placer y un lujo que esperamos compartir con más “artesanos” en un encuentro que estamos organizando. Aún tanteando lugares en los canales de Twitter CumClavis, Sueños de la Razón y Yoriento

Bueno, otro día hablo de los NY5, de las mujeres (y hombres) de Alius Modus, de los proyectos a la vista, de un amor que me dice que es muy feliz con otra mujer (bueno de esto quizás no), de un abogado fascinado con las empresas a lo Hollywood, de las conexiones cósmicas que me explicaba un colega, de libros, de películas…de vida.

lunes, 9 de febrero de 2009

Un día femenino

Vengo de una comida-reunión de negocios. De negocios con mujeres.

No suelo hacer apología de la feminidad. Puede parecer desagradecido con generaciones anteriores o insensible a una realidad dónde aún hace falta discriminación positiva, pero siempre he pensado que el mejor tributo a la lucha de las/los que me precedieron es una silenciosa normalidad y un conquistar haciendo más que reivindicar explícitamente aquello del womenomics que tan bien explican otros.
Una posición discutible (la mía) en cualquier caso.


Como antecedentes, decir que jamás he sido muy consciente de mi propio género (en el terreno profesional, claro, que humana sí que soy). Un entorno profesional que desde la escuela, fue predominantemente masculino. Ni del propio ni del ajeno.
Igualaba a las personas por sus características humanas y profesionales y distinguía poco entre hombres y mujeres, incluida yo misma.


Decir también, que cuando me he encontrado con mujeres, muy pocas veces, por no decir ninguna, se ha establecido esa rivalidad tan tópica que nos hace parecer fierecillas descontroladas para deleite de algún misógino atormentado. Al contrario, los celos, la competitividad mal entendida, los golpes bajos, han caído más de hombres que de mujeres, y esto no es una agresión a los hombres, es una defensa de ellas, con la que es más habitual la complicidad y la colaboración que la discordia.


Hoy he conocido a dos mujeres empresarias, emprendedoras, inteligentes, sensibles, comprometidas socialmente, con la que he compartido intereses, proyectos y visión del mundo y de los negocios. Y no he podido evitar sentir, entre otras cosas, que se establecían entre nosotras flujos de comunicación, sensaciones y complicidades, condicionadas por el hecho de ser mujeres.
Cuesta explicarlo mejor sin entrar en el detalle de una conversación riquísima, que no viene al caso aquí.

No desvelaré su proyecto, no antes de que lo hagan ellas (y ellos que también los tienen) o de que nuestra relación profesional me permita tener mejor criterio sobre sus estrategias de comunicación. Pero están convencidas de que tienen el coraje, la experiencia y las competencias para cambiar el mundo, o al menos, el pedazo de mundo en el que les toque influir, y pisan fuerte y con conocimiento de causa.

En fin, una lección y un placer.

Subía en el autobús Paseo de Gracia, en un día soleado y cálido en Barcelona. Los escaparates lucían ya los colores pasteles que vestirán esta primavera, y yo sonreía sin saber muy bien por qué.