Todo listo para celebrar la noche más corta del año, con dos días de retraso debido a ajustes de tradición católica.El solsticio de verano celebra el instante en que el sol se halla en su máximo esplendor, el día que más horas prolonga su luz sobre nosotros, en un ciclo tan antiguo como el mundo.
No es un día como los demás, “la naturaleza, el hombre y las estrellas se disponen a celebrar una fiesta, cargada de gran poder y magia. Hadas y deidades de la naturaleza andan sueltos por los campos; los agricultores dan gracias por el verano, las cosechas, las frutas y por disponer de más horas para cumplir con sus tareas y entregarse a la diversión. También es el momento justo para pedir por la fecundidad de la tierra y de los mismos hombres; además se debe comenzar a almacenar alimentos para pasar el otoño y el invierno”.
Dicen que la celebración del solsticio es tan antigua como la misma humanidad. “En un principio se creía que el sol no volvería a su esplendor total, pues después de esta fecha, los días era cada vez más cortos. Por esta razón, fogatas y ritos de fuego de toda clase se iniciaban en la víspera del pleno verano, o 20 de junio, para simbolizar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía. “
Para todos aquellos que creéis en los dioses y en la magia, que practicáis ritos paganos, que os fascina el fuego, que os gusta el vino y que os entregáis a la madre tierra y a la celebración del amor, feliz noche de San Juan.