jueves, 24 de junio de 2010

Proyectos, Personas, Scrum

Un grupo de personas nos pusimos hace unas semanas a conceptualizar un servicio sobre dirección de proyectos y oficinas técnicas. Apasionante! ☺

Nos inspiró una cliente que necesitaba una mejor capacitación de sus director@s de proyectos, pero los fuegos del día a día impedían parar máquinas para reciclarse, formarse y renovarse.


Además, toda la artillería disponible parecía obsoleta de golpe: las metodologías tradicionales de dirección de proyectos, parecen cosas de otra glaciación, las planificaciones exhaustivas y rigurosas de antaño se han convertido en papel mojado frente a la velocidad de los acontecimientos en cualquier proyecto, en cualquier organización.
La flexibilidad, los modelos de organización en red, la creatividad, el prototipado, la gestión del cambio…se han instalado también en la gestión de proyectos(sean del tipo que sean), y es difícil imaginarse ya fotografías estáticas de una realidad que duraba meses, como aquellas que pintábamos en nuestros siempre cuestionados cronogramas.


No hay que renunciar a nada, todo el conocimiento acumulado son herramientas que nos pueden servir para gestionar la complejidad de los proyectos, pero necesitamos enfoques más ágiles, dinámicos, “humanos”, para cabalgar una realidad (a veces ?) imprevisible y cambiante.


En la propuesta, hemos mezclado las metodologías tradicionales con las basadas en enfoques “Agile” (SCRUM), y con el uso de herramientas web 2.0.

El aterrizaje será en dos líneas paralelas de actuación: Por un lado ayudar a solventar los problemas del día a día en los proyectos, y que esa proximidad a los problemas cotidianos de los jefes de proyecto, nos aporte los contenidos de un programa de formación radicalmente personalizado y práctico, dónde casi se confundan el soporte a la problemática diaria, con las acciones de formación que se formulen. Tenemos todas las piezas, pero la dinámica de actuación se va construyendo sobre la marcha. Nos parece al forma más eficaz de aproximarnos a la realidad.


Marta Padilla nos ha hablado mucho de SCRUM estos días, una metodología basada en ciclos cortos de planificación y en la construcción de productos por aproximaciones sucesivas y prototipados. SCRUM es especialmente adecuado para resolver situaciones en las que el cliente está insatisfecho con los resultados, cuando se producen incrementos inaceptables de coste o tiempo, se produce software de mala calidad o hay problemas con la motivación de los equipos y rotaciones asociadas. Diseñado para entornos complejos dónde hay que producir sofware de gran calidad en el menor tiempo posible.


El cocktail podría llamarse algo así como: PMP+Scrum+Web 2.0 al servicio de la dirección de proyectos como palanca de cambio en las organizaciones. Veremos a qué sabe
.

Aquí os dejo el material de la propuesta:

viernes, 11 de junio de 2010

Lenguaje Común

Para colaborar hay que entenderse. Y para entenderse necesitamos un lenguaje común. Unos códigos que representen la base de una estructura conceptual compartida. Si esto no se da, aunque hablemos la misma lengua, nos falta, a mi parecer, la herramienta principal, el lenguaje.

Y esta carencia se puede dar a pequeña y a gran escala: La podemos observar desde el microcosmos de una pareja , en pequeños grupos alrededor de prácticas y conocimiento o en organizaciones empresariales de distinto tamaño.

Mi experiencia con estas últimas, es que cuando pretendemos introducir dinámicas de trabajo colaborativo, hay mucho más que hacer que implantar herramientas, formar para usarlas y definir procesos.
Hay un reto que supone la esencia de esa transformación. Y es la necesidad de desarrollar un lenguaje común .



Alinear el proceso operativo con el estratégico. La dirección ha de ser capaz de transmitir a la organización el proyecto colectivo que los cohesiona y de compartir cualquier cosa que tenga forma de plan estratégico. Personalmente cada vez tengo más dudas sobre la utilidad de los mismos, pero de alguna manera, los grupos de trabajo necesitan entender hacia dónde va el buque en el que viajan.
A menudo nos encontramos con que estos grupos funcionan de forma eficiente, incluso son capaces de medir este rendimiento, pero están desconectados de la estrategia global y desconocen como sus resultados contribuyen a los objetivos comunes. Esto no sólo es desmotivador para los participantes de las distintas iniciativas, si no que también tiene un efecto negativo sobre el soporte y la complicidad de la estructura directiva, que en el mejor de los casos, se inhibe y “deja hacer” con una actitud más cercana a la condescendencia que a la implicación necesaria.

En realidad, esa dirección siempre carente de tiempo, de proximidad a la realidad , y a menudo de ideas, podría aprovechar el entusiasmo y canalizar la energía de los grupos de trabajo colaborativo que de forma espontánea o dirigida emergen, pero no pueden, entre otras cosas, porque no les entienden.


Medir con criterios cuantitativos y cualitativos

..y no les entienden porque estos grupos no emiten señales en un lenguaje comprensible desde un punto de vista gerencial. Las métricas y los indicadores que definamos para evaluar los resultados de estos grupos han de servir no sólo a ellos mismos, si no (obviamente) a hacer comprensible su trabajo a aquellos que tienen el poder de neutralizarlo o impulsarlo.
Es pura estrategia de alianzas, si queréis.


Tecnología aplicada a procesos reales y necesidades específicas
Luego está la tecnología, y ocurre que no todos los grupos de trabajo colaborativo necesitan lo mismo. La colaboración responde a diversas necesidades y desemboca en procesos distintos. LA tecnología, la funcionalidad de las plataformas online, deben estar al servicio de los procesos concretos de aquella comunidad en la que se implanta.

Coherencia y visión estratégica en la política de adopción de tecnología
en las organizaciones, dónde por herencia histórica se siguen aplicando criterios basados exclusivamente en la automatización de las transacciones (operaciones, finanzas, gestión) y en enfoques originales de épocas donde la tecnología era más una cuestión de procesos que de personas .
La actual socialización de las herramientas tecnológicas dentro (y fuera) de las organizaciones, está provocando una relación distinta entre la tecnología y sus gestores.


Así que todos estos agentes deben entenderse y coordinarse para avanzar en sintonía. A la dirección le corresponde liderar procesos de cambio para crear entonos culturales y operativos donde las dinámicas de trabajo colaborativo puedan emerger.
Liderar es inspirar y estimular, no hacer hacer. Eso lo harán las personas, solas mejor que dirigidas, y lo harán mejor en la medida en que dispongan de la información adecuada para evaluar su entorno y acertar con sus acciones.
La tecnología les asistirá a todos, pero mal aplicada puede ser hasta contraproducente.
Las políticas sobre su gestión no pueden recaer sólo sobre los responsables de IT de las organizaciones. Estos necesitan conversar y aliarse con nuevos agentes hasta ahora meros consumidores (usuarios).
Toda una sinfonía que hace necesario desarrollar esos códigos comunes que permitan desenfundar los instrumentos, sentarse, mirarse, ponerse a tocar y “entenderse”.

jueves, 20 de mayo de 2010

Hay alguien ahí?

Parece curioso, desconcertante, casi irritante, que con los índices de desempleo que tenemos en este país, sea tan difícil encontrar y contratar a alguien. A alguien idóneo para un determinado puesto/trabajo/proyecto, claro.

Podríamos aventurar dos motivos. Uno: no hay profesionales de los perfiles que se necesitan; Dos: los hay, pero no tenemos los medios para encontrarlos (fácilmente).

Es posible que estén pasando las dos cosas, pero así como la primera requiere de años de ajuste entre el sistema educativo/formativo y el mercado laboral, lo segundo requiere “sólo” organizarse mejor.
Y a mí personalmente, cada día me irrita más que no lo hagamos.


Se trata de [no]intermediación, se trata de [no]relaciones, se trata de [no]conexiones. Se trata de profesionales frustrados; de proyectos sin personas; se trata de fracaso de las políticas, procesos y espacios dónde se encuentra la oferta y la demanda. La que haya, la poca o la mucha que haya. Pero que se encuentren!. Que pillemos! (que dice Eneko Knörr)

Me encuentro a diario, y a diario es demasiado frecuentemente, con “contratistas” que no encuentran personal, clientes que no saben dónde buscar profesionales, colegas con proyectos parados en empresas porque los procesos de búsqueda, selección y contratación, están obstruidos por burocracias absurdas y duendecillos que existen para no llegar a cotas de eficiencia peligrosas.
Con frecuencia nos preguntamos unos a otros si conocemos a alguien que…que pueda ayudar en tareas domésticas o que pruebe un sistema de software financiero…da igual, todos hacemos de conectores de la producción de nuestro entorno, pero yo hecho de menos algo más integral, más general, menos artesano (con perdón de mis hermanos :), menos casual y más eficaz, menos circunstancial, más dinámico...


Y no hablo sólo de empresas buscando empleados y viceversa.
Creo que el reto va más allá: Es crear espacios de actividad productiva (aunque sea temporal -en realidad todo es temporal-), es poner en contacto energía creativa (buff, que espiritual): Personas que tienen ideas con otras que las lleven a la práctica; quien tenga red de clientes, con técnicos con capacidad productiva; quien tenga capacidad de inversión, con proyectos que arrancan; gestores con creativos; nodos complementarios para la creación de trabajo, de riqueza, de valor. Eso puede ocurrir en cualquier lugar, en foros, en redes, en escuelas, en bares, en parques, en vagones de tren, en Internet!, dónde sea que se concentren personas que buscan a sus otros para producir algo.


“El INEM cierra por las tardes, a pesar de los 4,6 millones de parados” dice Santiago Rodríguez. Hacen su función por la mañana, pero obviamente, es otra.

Hay iniciativas, portales de empleo, y plataformas como “No Te pares”. No me he movido por RedTrabaja así que si alguien tiene experiencias, se agradecerá la información. En las redes sociales a menudo intercambiamos información sobre propuestas de trabajo...etc, pero creo que los tiempos requieren ir más allá, apuestas imaginativas y eficaces a pequeña y a gran escala.

No existen? O yo no las encuentro?

domingo, 9 de mayo de 2010

Poetas en Red

Hace unos días me invitaron a una reunión para compartir con un grupo de personas el nacimiento de algo parecido a un club de “los poetas muertos”.
Una organización paralela, complementaria, “personalizada”, que les permitiera superar las barreras de un contexto estructurado, opaco y burocrático, poco propicio para la creación de redes de intercambio y colaboración.


Mi papel era dar una charla inicial para proponer algunas ideas y compartir algunas experiencias propias y ajenas. El material lo podéis ver aquí:

(Nada nuevo bajo el sol, tan sólo una compilación de conceptos ya conocidos en una estructura propia).


Si como dice Punset “Vivimos con los cambios tecnológicos del siglo XXI y con instituciones sociales (familia, estado, …) del siglo XIX” quizás la única forma, o la más eficaz, de transformar las organizaciones en ecosistemas más “humanos”, sea crear pequeños oasis dónde encontrarse, reconocerse y ayudarse.


No esperemos el permiso de nadie. Nadie cambiará un procedimiento para que estas dinámicas ocurran. Nadie las incorporará en nuestra valoración competencial. No aparecerán nunca dibujadas en un organigrama. Son flujos subterráneos, son organizaciones paralelas, son redes invisibles, son palancas de transformación y son muchas veces, las responsables de canalizar la energía para que la organización formal no colapse.

En la conversación posterior, alguien preguntaba cuales eran los ingredientes del éxito a la hora de organizarse en una red, una comunidad, un club o como queramos llamarlo. Serán obviedades, pero lo que me ha permitido ver mi experiencia, es que las cosas cuajan cuando son de verdad: Cuando responden a necesidades reales, a problemas reales, y cuando las personas que deciden organizarse para compartirlos o resolverlos lo hacen más concentradas en lo común que en lo particular. Y sobretodo, cuando estar juntos es sencillamente, …divertido.

Carpe Diem!

viernes, 7 de mayo de 2010

Crónica desde San Francisco

Ikuska y yo llegamos a San Francisco con los ojos bien abiertos, los ojos de quien no quiere perderse ni un detalle de lo que sucede a su alrededor – el ambiente, los participantes, las ponencias, la atmósfera. Quizás por eso, por las altas expectativas que llevábamos en la maleta, el primer día de la convención acabó con gusto agridulce. Fue un día extraño. 


Mientras que la organización del evento nos pareció magnífica, tanto por el lugar (el centro Moscone es una amalgama de espacios iluminados con luz natural en el que todo es grande: las salas, las pantallas, los techos...) como por la logística, las ponencias exhibían contenidos un poco manidos, nada novedosos.


La presentación de “How to make Cloud Computing into Smart Computing” resultó ser una simple explicación del término Cloud Computing , sin realmente "atacar" los problemas que el Cloud Computing presenta en la realidad, o los miedos de las empresas; la presentación de "Sharing is the new Lead Gen", de la que tanto esperábamos , se convirtió en una sarta de obviedades recitadas que no daba ningún dato real (pese a que varios asistentes se interesaron por esos datos, en repetidas ocasiones).


Ikuska y  yo hablábamos: La mayoría de lo expuesto está ya en Internet, fácilmente localizable. La mejor parte de la convención era ver cómo lo presentaban, mezclarse con los asistentes, ver y ser vistos, hablar y aprender de los demás.


Todos los ponentes mostraban una clara maestría en el arte de crear presentaciones.  Slides con conceptos, no con discursos. Imágenes y las frases necesarias para transmitir una idea. Y todos los ponentes (salvo alguna extraña excepción),  también sobresalían en el arte de presentar en sí. Sus movimientos en el escenario, su lenguaje corporal y sus toques de humor para mantener a la audiencia atenta eran la nota predominante. Algunas sesiones rizaban el rizo en esta conferencia de Web 2.0, con preguntas y comentarios en directo via twitter, que el ponente respondía al final.


La población de iPads, laptops, iPhones y blackberrys respecto a los asistentes debía de ser de 3:1. Todo el mundo estaba conectado todo el tiempo. En las sesiones, en el lobby, mientras se come, mientras se camina.


Y a medida que nos sumergíamos en el ritmo de la conferencia, actualizando nuestro twitter con algún comentario, o tecleando (¡esta crónica!) en mi laptop en el lobby mientras Ikuska tecleaba en el suyo (siguiendo la tradición del lugar: ignorando a los dos asiáticos que se sentaban en la misma mesa, imbuidas en el contenido de nuestro ordenador), el destino se alió con nosotras y el contenido de las presentaciones mejoró. Y mejoró bastante.


Finalmente, sentimos que estábamos aprendiendo. Una chica rematadamente norteamericana, Rebecca Thorman, experta en Social Marketing, explicó con el detalle y el entusiasmo que nos había faltado en otras presentaciones cómo implementar una estrategia de promoción de un negocio a través de los hilos de los social media.  


Jenny Lam, diseñadora gráfica, nos alegró la vista y el espíritu con la forma de vender la necesaria alianza entre developers y diseñadores gráficos. 


Rajen Sheth, de Google, nos presentó  una serie de convincentes argumentos sobre porqué Cloud Computing va a cambiar la forma de organizar los IT assets de una compañía. (¡Por fin, el discurso que buscaba!, sonreí  a Ikuska en plena presentación).


Hoy, último día, Charlene Li, autora del libro “Open Leadership” ha acabado su presentación con una frase que, a mi parecer, define bien lo que aquí nos hemos encontrado. “In the future, social networks will be like the air. Everywhere, transparent”. 


Nosotras lo hemos vivido aquí. Mientras Charlene hablaba,  a nuestro lado un chico accedía a facebook deslizando sus dedos suavemente por la pantalla de su iPad. Actualizaba su estado.


Marta Padilla & Ikuska Sanz

lunes, 3 de mayo de 2010

San Francisco Dreaming

Todo empezó con un reenvío de correo: Mira!.
Vamos!?? . Buff: SanFrancisco, mayo, proyectos, compromisos, pasta…complicado.
Vamos!!! Insistió.


Y allí estamos!, en la Web 2.0 Expo de San Francisco.
No estamos todas, pero hemos encontrado una forma de convertirlo en una experiencia colectiva, viable y útil.

“Todas” somos un grupo de 4 cuatro personas organizadas en torno a un pequeño proyecto de expedición a la conferencia: Ikuska Sanz, Marta Padilla, Virgili Delgado (que me disculpa el femenino utilizado hasta ahora), y yo misma.
Unos hemos puesto “la pasta”; otros el tiempo, el esfuerzo y la posibilidad de viajar; y todos, el criterio para analizar los temas de las exposiciones, priorizar intereses, hacer y recibir encargos, y cruzar temas con proyectos presentes y futuros, para rentabilizar (no sólo económicamente, pero también) la aventura.

Y allí están ya, Ikuska y Marta, a estas horas, supongo que gestionando las inscripciones y tanteando el terreno. La maratón empieza mañana.

La consigna: aprender, conectar y divertirse.
Y volver con algo más que contenidos (la información es accesible, no hace falta irse a San Francisco a buscarla): volver con una propuesta eficaz, estimulante e innovadora de transferencia de conocimiento, algo que nos permita a los de “aquí “ casi casi tener una experiencia vital, no sólo educativa, del viaje de nuestras colegas.

No sé, a ver qué sale.
Si sale, organizaremos alguna Jam-session para público variopinto. Ya avisaremos.

De momento dejo aquí los temas que más nos han interesado y que atenderemos con más atención:


1. Blurring the Lines: From Human Centered Design to Customer Driven Development
Alon Salant
(Carbon Five), Jef Cunningham (IDEO), Rob Spiro (Aardvark), Maria Giudice (Hot Studio, Inc. ), Moira Gunn (TechNation and BioTechNation)

2. By the Book: Examining the Art of Building Great User Experiences in Softwar
John McRee (EffectiveUI)

3. Designing Social Interfaces
Erin Malone (Tangible UX), Christian Crumlish (Yahoo!)

4. Designing Reputation Systems

F. Randall Farmer
(MSB Associates), Bryce Glass (Manta Media, Inc.)

5. Hit It (Hard) with the Pretty Stick

Jenny Lam
(Jackson Fish Market)

6. The UX-Driven Startup: Crafting an Effective Experience Vision

Alexa Andrzejewski (Adaptive Path)


7. Web Fonts: The Time Has Come

Jeff Veen
(Typekit)

8. Creating a Culture of Sharing
Josh Crandall (Netpop Research, LLC), Jack Herrick (wikiHow), Mike Linksvayer (Creative Commons), Emily Richards

(ArtisTech Media) Moderated by: Josh Crandal


9.Top 10 Pitfalls to Avoid in RIA Development

Anthony Franco (EffectiveUI)


10.Designing Social Applications for the Next Phase of Web2.0: Data

Jamie Taylor (Metaweb)


11.RIA Problems You Never Knew Existed

Kevin Hoyt (Adobe Systems, Inc.)


12.Content Strategy for the Real World

Kristina Halvorson (Brain Traffic


13. Starting from Zero: Building Trust & Enthusiasm for an Unknown Brand

Rebecca Thorman (Alice.com)


14.Better Bottom Lines Through Open APIs)

Sam Ramji (Sonoa Systems)


15.Open Leadership: How Social Technology Can Transform The Way You Lean


16.
Social Media: A Cautionary Tale
Mike Gotta (Burton Group), Alice Wang (Burton Group)


Good dreaming ladies!

sábado, 1 de mayo de 2010

Utensilios para la Colaboración

Hace dos semanas recibí un encargo: Involucrarme en un grupo de trabajo (un Think Tank que dirían los anglos) formado por directivos de diversas organizaciones (primer nivel, y digo primer nivel sin pudor, a pesar de mi irreverencia a la jerarquía, porque lo son sobretodo, en experiencia y valor intelectual) para reflexionar, debatir y generar conocimiento entorno a un tema de interés común.

Además de aportar mi granito de arena en contenidos, coordino la actividad y proveo al grupo de cualquier herramienta tecnológica que ayude al proceso…y aquí empieza la fiesta.


Un proyecto/equipo de estas características necesita además de mucha simplicidad funcional, 4 prestaciones en un entorno online:

1. Intercambiar ficheros
2. Cocrear textos

3. Debatir propuestas
4. Reunirse virtualmente


Sí, ya, en la era de la colaboración, el mercado dispone de infinidad de herramientas que aportan estas funciones, pero esta semana he tenido una intensa sensación de desamparo tecnológico.

Tenemos un problema de exceso de cacharos y de falta de utensilios.


Intentaré explicar mi sensación en forma de diagnóstico


No hay facilidad de integración. A cualquiera de los "avanzados" en esto de Internet, nos da igual saltar de un wiki a un google groups, abrir un skype para hablar mientras editamos un google docs, actualizar carpetas compartidas en dropbox o coordinar agendas con doodle. Pero para el resto de la humanidad, esta dispersión es desconcertante. Necesitan una entrada única, un usuario único y un entorno homogéneo dónde disponer de forma integrada de todos los servicios


Claro, hay plataformas desarrolladas con vocación de integridad, que han desarrollado de forma propietaria los servicios, pero lógicamente, no son buenas en todo. Algunas con videoconferencias con posibilidad de chat, otras son wikis con funciones adicionales de votación, otras priorizan la relación y en realidad son redes sociales y no herramientas de trabajo colaborativo, otras son plataformas de e-learning con funciones de red social…etc. No hay una suite compatible entre sí, que te permita montar el puzle rápidamente, adecuado a cada equipo y situación y con lo mejor de cada función.

Casi ninguna aporta de forma natural un gestor de proyectos (la gestión pertenece a otro mundo) como si el trabajo colaborativo y la dirección de proyectos fueran cosas muy distintas :(

No se simula aún la experiencia real (física). Descartamos un sistema de video conferencia multiple porque para hablar tenias que darle a un boton para que en pantalla apareciera un icono en forma de mano que significaba que pedías permiso para hablar a un moderador. Esto no es un proceso natural en una tertulia entre humanos…o sí, no sé ☺


Todo es beta. Es bonito lo de la beta continua pero una cosa es desarrollo por prototipos y otra renunciar a mínimos de calidad y robustez de sofware porque en esta vorágine de la inmediatez, no hay tiempo para el trabajo bien hecho


No se piensa en el usuario, me refiero al usuario no familiarizado con tecnología. Hace años, cuando yo programaba, esto lo teníamos asumido y todos los proyectos de desarrollo de software, contaban con semanas de formación y manuales de usuarios infumables. Formación y manuales pasaron a la historia porque hoy se supone que es todo muy intuitivo, pero lejos, muy lejos de ser un interface con un leguaje común a la lógica del usuario

Después hay que enfrentarse a toda la casuística de diferentes navegadores, versiones, configuraciones, plugins, instalaciones...y demás adquisiciones de la selección natural por diversidad


Si como ocurre en el caso concreto de este proyecto, los pc’s y portátiles son corporativos (y de distintas corporaciones) con sus protocolos, restricciones y muros de contención, pues más leña!.


Finalmente y gracias al trabajo y pasión de los duendecillos que han participado en esta aventura, hemos montado un Wikispaces tuneado. En una de las páginas el mapa mental (aún no navegable) y en otra un grupo de google embebido.Todo precedido por una página portal donde introduces un usario que gracias a desarrollo sobre open ID, es reconocido por todo el entorno. Esa misma página inicial lee la historia previa del usuario, fuerza una salida anterior (si no fue correcta) y se asegura que el open ID funcione.

No es la mejor opción, pero era la posible en una semana.

Os paso algunas cosas que hemos mirado y la red ha recomendado, durante estos días:


Sinc – Editor de texto web para trabajo en equipo


Via @tic616 nos llegó vywe y Bigbluetutton
Vimos también tinychat y oovoo
Lo mejor Dim Dim y Elluninate, aunque la primera más asequible económicamente

Sobre gestores de proyectos @ma_garcia confirmaba la buena opinión de muchos por dotProject o PHProject.

Opté por Project-insight, y aunque no terminé instalando la plataforma, la gente que la distribuye en España, Cynertia Consulting (Alex Ballarín) son de lo mejor que me he encontrado últimamente en calidad de servicio, compromiso y complicidad.

No sigo, no pretendo, ni tengo capacidad de hacer aquí un estudio de mercado, tan sólo compartir la experiencia, ofrecer detalles si a alguien le pueden interesar y proponer la creación de un grupo de investigación que permita abordar estos temas, compartir experiencias y evitar que nadie se "pelee" dos veces con el mismo problema...montamos un "Think Tank" ;-)

viernes, 16 de abril de 2010

P2P: Complejidad,Confianza, Economía y Cambio

Estos días he terminado de leer un libro fascinante “La consciència que crema” de Eudald Carbonell, dónde con la mirada antropológica que permite la perspectiva de especie, analiza el punto evolutivo en el que nos encontramos y lo describe como aquel de inflexión hacia la completa “humanización” : “L’atzar ens fa hominids, i la lògica, mitjançant el mètode científic i la seva aplicació social ens ha de fer humans"

Habla de redes, y de las tranformaciones en las estructuras sociales que está provocando la socialización de la tecnología de que disponemos. Y habla de complejidad. Y alerta sobre sobre sus riesgos.

Ayer Michel Bauwens inició su ponencia hablando entre otras cosas, de Complejidad. “No se pueden sostener grupos de más de 500 personas sin jerarquías. Las jerarquías vienen a disminuir la complejidad de las transacciones relacionales. Pero la tecnología disminuye los costes de esas transacciones…” 

Aumenta entonces el número de personas que pueden relacionarse sin colapsar, sin jerarquía?.  

Bauwens pronosticaba, o constataba, que avanzamos hacia una coordinación global de pequeños grupos autoorganizados. Grupos cercanos, que se organizan en torno a objetivos comunes y cuya fortaleza es la Confianza. Otra palabra mágica que me recuerda, ahora mismo (me disperso:)  el libro de Koldo Saratxaga i Jabi Salcedo “El éxito fue la confianza”

Saratxaga es ese tipo que dice cosas como “La empresa es uno de los raros reductos de dictadura que quedan en las sociedades democráticas y está pidiendo a gritos transformarse en espacio de libertad y de bienestar”

Me centro:

El caso es que ayer Bauwens también hablaba de las empresas [aviso a navegantes para no agotarnos con el debate: la empresa como concepto, como sistema de organización, no todas las instancias del concepto empresa] son una evolución más o menos sofisticada de la primera revolución productiva: la esclavitud.

Para Bauwens estamos en una tercera fase en eso de organizarnos para producir cosas: las relaciones P2P.

Relaciones basadas en tres “drivers” que diríamos en consultoria empresarial:

1. Crowdsourcing. 2. Sharing economy 3. Common Oriented

Pero tardaremos en verlo. Verlo de manera generalizada, organizada y sostenible económicamente para los individuos que operan en esas redes. Y apelaba a la paciencia. Tambien con cierta perspectiva histórica comparaba los 200 años que necesitó la estructura feudal para evolucionar hacia el capitalimo

Pero es la colaboración entre iguales un modelo productivo y económico alternativo al sistema capitalista y al modelo de producción basado en la concentración empresarial? pues no está claro, entre otras cosas porque seguimos necesitando "nutrirnos" del sistema imperante. No está claro por ejemplo, como conseguir esa "renta básica" que permita que, aunque el sistema en su globalidad sea "rico" (Wikipedia), los individuos contribuyentes a esa riqueza colectiva,puedan sobrevivir en él económicamente. No está claro, porque nos falta un ecosistema: social, laboral, legal, financiero que responda a nuevas lógicas. No está claro tampoco que se puedan integrar plataformas de colaboración P2P con lógicas de mercado. Porque si no tenemos un mercado nos queda el voluntarismo, la pasión y los ideales y no basta. Necesitamos Redes y modelos de negocio que se ajusten a ellas...

Pero están claras algunas cosas

  1. Un sistema basado en el crecimiento infinito en un entorno de recursos finitos,es insostenible
  2. Un sistema que en el proceso de “humanización” que nos explica Carbonell, no persiga la justicia social, es inadmisible
  3. No aspirar a la emancipación del ser humano, cuando somos ya propietarios de nuestras herramientas de producción, es imperdonable
  4. No luchar contra un sistema que genera mecanismos artificiales de escasez sobre algo como el conocimiento y la cultura, es irresponsable
  5. No pensar y pensar en modelos que nos ayuden a construir las estructuras sociales más acordes con el mundo en el que estamos, pues un lujo. Y yo le agradezco a Michel Bauwens y los suyos que piensen tanto.

 

Dijo hacia el final que todo esto no lo va a cambiar ninguna agenda política. Que históricamente, son las masas de fuerza productiva las que han provocado las transformaciones hacia sistemas con más sentido en los nuevos contextos.

Bueno, pues somos la masa de fuerza productiva.

Suerte!

 

miércoles, 7 de abril de 2010

Imagina una [no]empresa de consultores...

Estos días leía a Nacho y casi me lo podía imaginar, como le he visto hacer en alguna ocasión, incorporarse de la silla y rotular en una pizarra un esquema que permita consolidar un estadio conceptual, para seguir avanzando en el debate, tras la momentánea victoria de la razón.

SE pregunta Nacho si puede existir una empresa de consultores en la que…

Recupero su texto para reformular la pregunta:
Puede existir una [no]empresa – Red?


Porque empresas-RED, organizaciones abiertas…ya lo son, afortunadamente casi todas. A estas alturas las empresas, dependiendo de su tamaño y vocación tienen un número de personas “internas” y una extensa red de colaboradores que les aportan flexibilidad y diversidad en sus proyectos. Y esto es tan real en pymes como en grandes corporaciones, obviamente con dinámicas e intensidades distintas. Pero nadie sobrevive ya en fortalezas ajenas al mundo.


La duda es hasta dónde se estira el modelo, cuanto da de sí la concepción de una RED como comunidad productiva estable. Y digo productiva, porque no es lo mismo intercambiar afinidades, conocimiento y experiencias que organizarse para trabajar; y no es lo mismo, colaborar puntualmente, que construir un entorno estable que permita una alta interacción entre nodos, que formen algo parecido a un Equipo.

Ante esa necesidad, se montan empresas y para no hacerlo, si es que hay que dejar de hacerlo, hay que estar dispuesto a algunas renuncias:

Adiós a aquello del sentido de pertenencia. Una red es la suma de las personas (y su pertenencia a sí mismas) que la forman. No hay nada mas. Puede parecer poco romántico, pero es así. Si me voy de picnic con un colega es porque me gusta ese colega, no porque pertenecemos a alguna entidad común que nos trasciende.

No posees a nadie. Las personas se vinculan a proyectos que les interesen y a entornos estimulantes personal y profesionalmente. Tu supuesto equipo es una panda de “agentes libres”. Esa es su principal riqueza y a la vez su potencial desintegración.

A las jerarquías. Hay organización (y mucha) pero no estructuras. La organización es más compleja aquí, porque las cadenas de mando simplifican las relaciones (obedecer es simple, entenderse complejo)

A las plusvalías. Cada uno pone su precio. Lo único que marca el valor del trabajo de las personas es el mercado y ellas mismas. Ellas gestionan el equilibrio entre la oferta (la suya) y la demanda, y el precio es obviamente, una variable para esta ecuación.

No hay bienes colectivos, salvo el conocimiento, pero este ha de ser el neurotransmisor que cohesiona toda la Red. Sin restricciones, sin reticencias, sin “peros”. Cuanto más sabia sea tu red, mejor para ti.

No tienes departamentos de soporte, pero si se han “juntado” perfiles complementarios, cada uno puede centrarse en lo que realmente hace bien y “pasar” el resto de tareas al especialista que toque…Podría ser una coreografía perfecta ☺


No será fácil interactuar con el entorno. Como dice Wagensberg las formas contienen información sobre la función y predisponen a la inteligibilidad. Una S.L. una S.A. tienen unas funciones y unas prestaciones claramente valorables por el entorno. Una red, desde la perspectiva institucional, legal, económica, financiera…tiene forma de nodo.
Michael Bauwens en una ponencia que recogí aquí, habla (en la presentación) de la fricción entre producción P2P (en comunidades) y el mercado y las instituciones


Hay ventajas, claro!, todas las que deja caer Nacho y una por encima de todas: jugar con nuevos modelos ya que el mundo nos ha puesto patas arriba los que conocíamos.
Son tiempos de crisis (y la económica parece la menos relevante)…y estamos condenados a jugar.

martes, 16 de marzo de 2010

Proyectos de Verdad

Hay probablemente pocas cosas que garanticen tanto el éxito de un proyecto como el respeto a su verdadera naturaleza. Quiero decir con ello, que los proyectos salen cuando son Verdad.

No!, no todos los proyectos son Verdad.
Hace muchos años un gerente de una compañía tecnológica, que era mi jefe en aquel momento, me dijo “Existe el Hardware, existe el Software y tenemos el Vaporware”, al intentar explicar el surrealismo que estábamos viviendo en un proyecto no-verdadero.


Hay proyectos que responden más a las necesidades de producción de las empresas proveedoras que a las necesidades de las organizaciones cliente donde se implantan.
Hay proyectos, que son simplemente moneda de cambio en una transacción de equilibrio de favores.
Hay proyectos pensados para la promoción personal de alguien a quien le interesa poco el impacto del proyecto en el entorno (él/ella es el entorno)
Hay proyectos que no se necesitan pero que se emprenden por reacción mimética a lo que está haciendo la competencia.
Hay proyectos que nadie entiende, pero el título suena bien, parece que vamos a favor de las tendencias y la partida presupuestaria se defiende sola.
...

Posiblemente, todos los proyectos están cargados de mentiras, pero al menos, mientras duran, deberíamos creérnoslas.

Si no lo hacemos, todos esos proyectos están condenados al fracaso. Lo están porque nadie se ocupó de “la cosa” una vez se puso en marcha. Nadie se preocupó realmente por el producto (en esos contextos, el producto es lo de menos!). Nadie amó la pieza que se estaba construyendo…quizás algún idealista que se coló en el equipo, pero a menudo, son los primeros en ser expulsados por “tocahuevos”.
Nadie se concentró en el proyecto, porque todos estaban pendientes de la facturación, los bonus, la imagen, las relaciones, la promoción, la competencia...el vaporware.

En estos casos las cosas, sencillamente, no pasan. Para “hacer que las cosas pasen”, como dice mi colega Virgili, necesitamos proyectos de verdad. Proyectos pensados en contraste con la realidad. Proyectos viables, comprensibles y útiles. Vale!, Útiles también en sus efectos colaterales (en sus mentiras), pero útiles sobretodo en sus verdades. Útiles para resolver los problemas a los que podrían responder y útiles para las personas usuarias o beneficiarias de los mismos.

Elevo la mirada para decir que este país no puede permitirse muchas más mentiras. Y esa responsabilidad es de todos, estemos dónde estemos y hagamos lo que hagamos. Así que supongo que nos queda dar crédito a los idealistas, plantarle cara al cinismo y buscar la verdad “out there”

lunes, 22 de febrero de 2010

Consultoría Artesana

Dicen que unas de las necesidades del ser humano es la pulsión tribal, la necesidad de pertenecer a algo que le trascienda, la protección (física o espiritual) del grupo.

Las ventajas de la colectividad, de la colaboración, del soporte mútuo son obvias. Desde la biología a las ciencias sociales dan cuenta de ello, el problema es qué precio se paga?, cuanto hay que anular al yo, para pertenecer al nosotros? Y dónde están los límites? Hay un nosotros válido por agregación de unos yo’s que ya no son nadie? (tenemos lamentables ejemplos corporativos, militares, religiosos, sentimentales…alrededor para imaginar una respuesta).


Nos hemos vuelto cada vez más individualistas, pero también es cierto que nos enfrentamos a retos complejos que requieren de la cooperación y del asociacionismo. Inquietante paradoja.

Así que las preguntas (me temo que sin repuesta) también son obvias:
¿Se puede ser grande sin dejar de ser pequeño? ¿Se puede crear un nosotros sin que nadie tenga que dejar de ser ella/el misma/o? ¿Se puede recuperar el sentido de lo que hacemos más allá del estímulo transaccional (en el sentido más amplio)? ¿Se pueden construir relaciones sólidas sin perder la flexibilidad que demanda “nuestros tiempos”? ¿Se puede vivir expuesto sin caer en la fiebre mercantilista? …

Pues no sé, pero un grupo de profesionales llevamos tiempo trabajando juntos y la observación de nuestro quehacer nos ha llevado a buscar respuestas a estas y otras preguntas similares. Explicándonos quien somos y qué hacemos, reconociéndonos iguales a pesar (y gracias) a las diferencias. Destilando aquello común entre la diversidad. Dibujando nuevas rutas, mapas nuevos para un mundo en el que ya no sirven las consignas corporativistas del pasado. Recuperando sabidurías de otros pasados : nos sirve la metáfora de la Artesanía, los Gremios, los Talleres…
Tradición e Innovación?! me preguntaba alguien hace unos días y en su sonrisa dejaba ver que él tampoco veía la contradicción con la que pretendía provocarme.


Estos días, ese grupo de personas hemos publicado una Declaración. Una declaración de principios que nos unen y nos conectan con muchos otros que se identifican con nuestra forma de entender la profesión…y de alguna forma, la vida.


Si quieres visitarla ves aquí y si te gusta, déjanos un comentario. Nos gustará conocer tu opinión. Estamos trabajando para mejorar la conversación, que de momento se da a través de los blogs.


Que de dónde hemos salido? Pues de ningún sitio y de todas partes: gente corriente que se ha conocido a través de la Red, que se ha reconocido trabajando en proyectos, que se ha encontrado en lugares físicos y virtuales (aunque reivindico los primeros) para compartir, dudar, construir…

El proceso lo explican muy bien mis colegas, así que no me repetiré:


Julen nos cuenta lo que ha llovido desde el 2003 cuando empezó su proyecto Consultoria Artesana en Red


Miquel nos explicaba como “una verdadera conjura de ignorant@s, imprudent@s, terc@s y obstinad@s consultor@s…” confabularon para verse primero en Segovia y tras unos meses y recientemente en Málaga, dónde se cerró la declaración que hoy podéis leer


Manel, nos hablaba estos días de Identidad, Prácticas y Valores artesanos . No os perdáis su video…el mundo sin artistas sería tan aburrido!


Amalio se siente como “un niño con zapatos nuevos” como tod@s, porque esto es un juego [no] serio ☺


Anna, tan hábil a la hora de emocionarnos nos presenta su visión del making off video incluído también; y a ella le debemos, entre otras cosas, el diseño del logo, que respeta la forma común y los matices individuales con el juego de colores para cada uno de nosotros.


Dolors , una continua fuente de inspiración de cómo la tecnología nos ayuda a desarrollar nuevas formas de aprender y relacionarnos.


Nacho, que con un rigor conceptual extraordinario estira de los hilos que darán forma a esta red


José Miguel, que me tiene entregada a su saber estar, escribió una de las crónicas más lúcidas de las jornadas de Málaga


Santi (@vigoncas) el mago de la tecnología y al que le debemos además de la constatación de que humanismo e ingenieria no son incompatibles, la página web que aloja la declaración.

Luis, al que algunos tenemos el privilegio de conocer ☺ nos enlaza en su última entraga algunas reflexiones sobre el proceso que nos ha traído hasta aquí

Carmen, comparte con nosotros su pasión por la artesania


Alfonso que nos tiene contenidos mientras se traslada de ciudad y lugar de trabajo, pero que cuando empiece a contar nos van a conocer hasta en la Isla de Pascua.



Mi tributo a todos ellos, mi agradecimiento público por formar parte de esta banda y mi invitación a que nos acompañes si crees que a veces, vale la pena intentar una pequeña gran revolución

Salud Artesanos!

lunes, 15 de febrero de 2010

crecer o Crecer?

Se podría decir que he cerrado año ahora, esta última semana: “Coleaban” algunos proyectos; había que pararse y pensar el nuevo año; buscar ayuda; preparar propuestas; encontrar los equilibrios económicos, intelectuales, emocionales; decidir con quien refuerzas vínculos, de quien te alejas; despejar lo esencial de lo superfluo en lo que haces; saber dónde tú misma eres esencial o superflua.

Mes y medio, no diré que ha sido fácil (a veces uno debe enfrentarse a sus propios fantasmas para seguir sin autoengaños…o con los mínimos), no sé si suficiente (en esta vida frenética, no hay mucho más tiempo para treguas), pero desde luego fructífero a juzgar por cómo me siento. Me siento bien :)

Dice mi financiera (bueno, no es mía, pero ella sí cree que yo lo soy) que este año creceré y yo me miro hacia abajo y le digo que a esta edad, lo dudo mucho. No, no creceré, no en los términos en que ella imagina. Crecerá “mi” red, crecerá por ello el valor que aporto a mis clientes, creceré en seguridad, en conocimientos, en libertad, sí quizás gano más de dinero, pero esto último no es crecer o no es el único parámetro a considerar.


El único plan de negocio que estoy dispuesta a hacer es el dibujado es ese complejo laberinto de posibilidades y equilibrios por el que he transitado las últimas semanas. Creo que no encajaría en ninguna métrica estándar: Con algunos clientes ni siquiera tengo una relación contractual formal, intercambiamos conocimiento, ellos me ayudan en mi proyecto yo en el suyo, quizás en algún momento tenemos la “excusa” de vincularnos de una forma dónde tenga sentido la transacción económica pero no por ello, son menos clientes o requieren menos dedicación.
En otros se da el efecto Mary Poppins (el concepto se lo debo a una colaboración de hace ya unos años): llegas, observas, analizas, propones, te quedas un tiempo para asegurar que todo está en orden y sin que se den cuenta, levantas el paraguas y te alejas sin hacer ruido, satisfecha por haber dejado una semilla que hará que las cosas vayan algo mejor, pero sin quedarte ni menos ni más de la cuenta.


Quiero atesorar experiencia y experiencias, pero no clientes. Quiero atesorar relaciones pero no capitalizarlas.

No quiero “contactos” prefiero el prestigio (no es lo mismo). Ambiciosa? Sí, pero no por afán de poder si no por voluntad de influencia. Influencia en mi entorno, en la sociedad, en las organizaciones con las que colaboro, en la capacidad para “hacer que las cosas pasen”, en la distribución saludable de mi energía, en eficacia.


Ayer, en un emotivo chat con mi padre, me encontré con una imagen reveladora: Hace tiempo que un ex-colega suyo le invita a visitar su taller (mi padre se prejubiló hace años para cuidar de mi madre), pero él hace tiempo que rechaza la invitación. Ayer, charlando, me dijo que no puede ir. Que le da envidia ir al taller de otro!. Que añora tanto el ejercicio de su profesión que prefiere no acercarse.
Tuve una sensación de tristeza y orgullo. Y una alerta en forma duda: A cuántos de nosotros nos pasa o nos pasará lo mismo?.


La intensidad de esa nostalgia podría ser un buen indicador en cualquier plan empresarial que se precie, no creéis?

jueves, 31 de diciembre de 2009

Un año de trayecto

Hace justo un año que me dedico a la consultoria desde la independencia y la autonomía de no pertenecer a ninguna organización y ofrecer mis servicios, digamos…a mi manera.

Este blog ya es una especie de diario profesional (y personal, claro) así que de alguna forma he ido relatando el año, por vocación literaria; por sentirme acompañada en las historias fascinantes, pero también en las dudas y en las tristezas; por promoción y proyección de una actividad que de otra forma quedaría restringida a un ámbito mucho más limitado de clientes y colaboradores directos; y por ayudar, inspirar, sugerir, encender a/en otros, ideas que les puedan ser útiles en una búsqueda, siempre personal, de lo que cada uno ha venido a hacer aquí.

Esto último puede parecer pretencioso “Quien soy yo para…” que solemos decir en algunas tertulias. Pues nadie, no soy nadie, ni pretendo servir de ejemplo, ni levantar banderas, ni aconsejar en vano, pero que queréis que os diga, cuando alguien me dice, que lo que escribo le hace pensar o le ayuda a imaginarse una situación profesional mejor, o que ha tenido una idea sobre algo aquí expuesto, o que no está de acuerdo con lo que he dicho…cuando pasan esas cosas, pues una piensa que vale la pena seguir contando chismes.

Ha sido un año tremendo. Sin apenas espacios entre un proyecto y otro, sin tiempo para procesar la experiencia, para reflexionar sobre (casi) nada, sin dar (con independencia del grado de satisfacción de los clientes) la calidad que yo quería. Fue como subirme a un caballo salvaje y cabalgar de forma desbocada durante 12 meses. Sin caerme, pero sin control. Si tengo algún propósito para el nuevo año es convertirme en una amazona elegante y serena con algo más de conciencia sobre los caminos que decide transitar.

Estos días eran los esperados para la reflexión y las conclusiones, pero el formato no ha sido el encierro y el pensamiento solitario, si no más bien conversaciones imprevistas, informales, relajadas; preguntas sobre las que he improvisado respuestas; propuestas que conducían a un diálogo sobre todo lo que aquí expongo. Un puzle de experiencias e ideas que tenían ganas de tomar forma de relato y que quizás sirvan a otros en sus planes presentes y futuros.

Lo primero que hice fue conceptualizar mi propio proyecto profesional. Necesitaba un discurso que me explicara, una historia que contar, un esquema que ayudara a clientes y colaboradores a entender cómo podíamos ayudarnos, qué podía ofrecerles, cómo colaborar, qué sé hacer, qué puedo aprender a hacer, qué me interesa, por qué…. Está escrito en prural, como si fuésemos muchos, como una premonición de que sola no haría nada, o nada interesante. Compartí el documento con algunos amigos, colegas, futuros clientes, lo colgué en la red y sinceramente, no lo usé jamás (en formato presentación comercial), pero a mi me sirvió para ordenar el mundo. Mi mundo.

Algo importante (esencial) es decidir con quién vas. Buscar cómplices, compañeros de viajes, socios, identificar quien son tus perfiles complementarios, de quién aprendes, a quién ayudas, y cual es la forma de vincularte a esas personas. Según lo que quieras hacer podrás ir en solitario, o necesitarás organizar equipos.
Yo imagino proyectos, y necesariamente ese modelo necesita equipos.
Y según como entiendas esto de las relaciones profesionales, irás de “freelance”, crearás una sociedad, o te irá aquello de las Empresas a lo Hollywood


Cuando se trata de trabajar con el conocimiento como materia prima, yo entiendo mejor las redes que las empresas. Redes de colaboración creadas para aportar valor, aunar esfuerzos y pasarlo bien. Tenía un sueño

Cuando empecé hace un año, pensaba que conocía a mucha gente. Así era, después de 20 años de profesión(no es que sea muy mayor es que empecé escandalosamente joven). Pero nada comparable con la explosión viral que he vivido este año. Creo que hay análisis sobre aquello de cuantas relaciones somos capaces de manejar los seres humanos. No recuerdo ni me importa mucho la verdad, sólo resaltar como un elemento clave de este año la cantidad y diversidad de personas que me he encontrado por el camino, para mi sorpresa y placer.

Me gustó conocer a la gente Alius Modus a dónde llegué gracias a Virgili Delgado al que siempre agradeceré sus sabios consejos al inicio de todo y contínuamente.

Elena Sanz fue clave para facilitar un encuentro que dio como fruto uno de los proyectos que más estabilidad económica y satisfacción intelectual me han dado este año : El plan estratégico de gestión del conocimiento de AGBAR.

Con Marc, Gemma, Ricard y Javi nos embarcamos en aventuras trasatlánticas. Con ellos fundamos NuestraCausa y organizamos, junto con
otros que se unieron a la banda, la conferencia Personal Democracy Forum en Europa.

En primavera, un grupo de Artesanos nos fuimos a Segovia a ver que forma tenía la tela de araña que tejía nuestros sueños. De ellos aprendo todos los días, algunos me ayudaron, más de lo que seguramente saben, a confiar en que esta andadura era viable. Ahí seguimos, condenadamente enredados ☺

Le agradezo a José Carlos Amo un curso que me pasó sobre Gestión de proyectos y que supuso mi primera factura. Os parecerá infantil, pero me pareció mágica la transformación directa en ingresos, de ideas, papeles y tiempo.

Una de las ideas para este año es mezclar el rigor de la materia de ese curso con otros que también han ido apareciendo sobre herramientas 2.0. Creo que es un cruce prometedor.

HE trabajado con INCAVI de la mano de Gemma Urgell y en colaboración con Marc López, en la implantación de un ecosistema de comunidades de práctica para conseguir los objetivos implícitos en Debatdeví: El desarrollo del sector del vino en Cataluña, gracias a una gestión eficiente del conocimiento de los distintos agentes.

Las metodologías en la gestión de proyectos, las dinámicas del trabajo en comunidades y las herramientas colaborativas, me han llevado también a colaborar con otros proyectos impulsados desde el Centre d’estudis jurídics de la Generalitat de Catalunya y la Dirección General de atenció ciutadana.

El otro día, alguien me preguntaba, pero cómo buscas a los clientes?. Me quedé pensando. No recordaba haberlo hecho de la forma deliberada y estratégica por la que me preguntaba. Supongo que nos hemos ido encontrando de la misma forma que lo hemos hecho las personas de las que he hablado anteriormente.
Obviamente, este espacio ha ayudado enormemente a la interacción necesaria para crear esas redes de fronteras difusas entre los que estamos a un lado y a otro de los contratos.

Y por último, y esto sí que tiene forma de consejo directo, cuando alguien me comenta que va a dejar la empresa y salir al mercado libre, le pregunto cuánto tiempo subsiste sin cobrar. Porque el idealismo y la ilusión se enfrentan enseguida a una realidad que se impone y es que necesitamos dinero para hacer frente a unos gastos que , aunque tenemos en general mucho margen para reducir, pueden asfixiar en forma de angustia, toda la creatividad y el entusiasmo que pongamos en el proyecto.
Supongo que esto es muy personal. Cada uno sabe lo que necesita y los recursos que tiene para conseguirlo, pero el tiempo que transcurre desde propones un servicio, se contrata, se ejecuta, se factura y vence la factura, debe estar cubierto, al menos al principio por un “colchón” más o menos confortable, en función de la tolerancia al riesgo de cada uno.
Yo no acabo de entender eso de que el hambre agudiza el ingenio. El hambre da dolor de estómago y para trabajar hay que estar sano, sereno y feliz.


Y hasta aquí esta crónica imposible de un año importante para mi. En el que he dado mucho pero he recibido muchísimo más, he aprendido de forma diabólica, he conocido ha personas geniales y me he conocido yo un poco más, he sufrido, he tenido miedo, me he emocionado, me he reído (muchísimo). Pero sobretodo tengo la sensación de que lo que hago tiene sentido, propósito y coherencia.

Gracias muy muy especiales a todos los que os pasáis regular o esporádicamente por aquí, con vuestros comentarios, formáis parte de una conversación imprescindible para seguir avanzando.


PD: y ya me perdonáis las excesivas autoreferncias del post…es que hablaba de mi ☺

domingo, 27 de diciembre de 2009

Conferencia Richard Sennett - "El Artesano"

Hace unos días asistí a la conferencia que Richard Sennett, escritor de “El Artesano” daba en el CCCB en Barcelona
Al recomponer las notas he intentado ser fiel a las palabras de Sennett de la forma más objetiva posible (difícil ;-) y entrecomillados, algunos textos que he buscado en el libro, para hacer más comprensible algunas reflexiones. Obviamente, nada como leérselo si os interesa el tema.

Richard Sennett enmarca e inicia su discurso haciendo referencia a una sociedad saturada de cosas. El uso de las cuales erosiona su valor hasta la banalidad.

Cuando hablamos de Artesanía, nos viene a la cabeza la imagen de un trabajador (un carpintero, un herrero, un alfarero) forjando con sus manos una pieza singular en un taller repleto de herramientas y materiales. Es una imagen evocadora que difícilmente la podemos encajar en la realidad actual (tras la revolución industrial, la incorporación de las máquinas y el establecimiento generalizado de la producción masiva)

Pero Sennett, enseguida y dispuesto en la primera parte de su conferencia a definir el concepto de Artesanía, nos evoca otras imágenes que para él también la representan: Una investigadora en su laboratorio absorta en el proceso de su ensayo; obsesionada por la relación entre la técnica y el resultado. Un director de orquesta obstinado con la perfección de una orquesta, mientras los ensayos se alargan más allá de lo pactado en el contrato. A ambos y a tantos otros ejemplos, les une la vocación por el trabajo bien hecho como objetivo en si mismo.

Ya, esto no es óptimo desde un punto de vista comercial. Se gana más dinero con enfoques más orientados a la optimización del esfuerzo y a su reflejo en la cuenta de resultados, pero no es necesario confrontar las dos opciones (con todos sus matices) para entender lo que Sennett quiere explicarnos: Está hablando de implicación y compromiso. Implicación emocional y vinculante con aquello que tienes entre manos…pero, y aquí el matiz que empieza a complicar el discurso, más allá incluso, del objeto en si mismo. No se trata sólo de la calidad del producto resultante, se trata de recomponer relaciones necesarias entre “concepción y praxis, técnica y expresión, artesano y artista, entre práctica y teoría”.

Sólo si no obstruimos ese flujo entre la acción y la reflexión, sólo si respetamos la conexión entre “la mano y la cabeza”, encontraremos esa recompensa emocional fruto de vincular técnica y propósito, el “cómo y el por qué”, la recompensa de aprender algo de nosotros mismos en el proceso, de, como dice Csikszentmihalyi ( conexión de cosecha propia porque Sennett no lo menciona nunca ni en libro ni en la charla), “Fluir”.

La segunda parte de la ponencia, fue una crítica reflexión sobre el sistema capitalista, cuyas reglas inhiben la práctica artesana. Por qué son tan poco habituales –marginales- experiencias como la comunidad de Linux?, una de las casos que Sennet desgrana en su libro como paradigmática de la práctica artesana.
La conclusión es que todo el sistema parece estar en contra de estas actitudes:

Las empresas hace algunos años se conducían por burocracias razonablemente estables. Antes, el mero servicio a una corporación era gratificante. Los trabajadores que iniciaban su carrera profesional en una empresa, se vinculaban a la historia narrativa de la misma.
Ahora el valor del conocimiento acumulado durante décadas es un lastre frente a políticas cortoplacistas.
La experiencia pierde valor institucional frente a hornadas de jóvenes profesionales más inexpertos pero más dóciles.
Las empresas no forman, no reciclan (sale más barato contratar a los nuevos) no fomentan la pasión por el trabajo bien hecho, las reglas del juego son otras, más relacionadas con las habilidades para manejarse en el complejo sistema de luchas de poder y politiqueos internos.

El salario tampoco parece compensar esa desafección por la calidad. Cada vez es más grande la brecha entre los salarios de los directivos y de “la tropa”. Si en 1974 la proporción entre ambos era de 38 veces, en la actualidad esta relación ronda las 350 veces (apuntaba Sennett).
Los renovados discursos llamando a la colaboración, al aprendizaje colectivo y a la calidad, es pura charlatanería, inconsistente con un modelo que no cambia en sus estructuras más básicas.
Trabajar bien, hoy en día en las empresas, supone una opción personal idealista y parece que poco incentivada.

El sistema capitalista en el que se enmarcan estas empresas tampoco estimula a las prácticas artesanas: Hoy entre hacer algo bien o simplemente hacerlo, se premia a lo segundo. Rápido y rentable. “Hacer un buen trabajo significa tener curiosidad, investigar y aprender de la incertidumbre”. Eso, a corto plazo, acostumbra a ser poco rentable.

“En la mente del artesano, la solución y el descubrimiento de [nuevos] problemas están íntimamente relacionados”. En contraposición a sistemas de conocimiento cerrados dónde el objetivo único de toda acción es cerrar el círculo entre problema y solución.
En las burocracias corporativas, sabes cómo hacer las cosas antes de hacerlas. Hay poco margen para la retroalimentación que se da cuando hay un flujo continuo y abierto entre resolución y descubrimiento de problemas. Este proceso, expande las habilidades de una forma que ningún procedimiento puede aportarnos y que un mal uso de la máquina (tecnología) puede inhibir.

Con ese potencial mal uso de “la máquina” Sennett abre la tercera parte de su ponencia y concluye el encuentro.

Durante la revolución industrial el miedo residía en la posible sustitución del hombre por la máquina. En la actualidad, el peligro es otro : El peligro es hacer un uso capitalista de la máquina, buscando sólo la rapidez frente a otras aportaciones. Un uso que nos hará cada vez menos implicados y más estúpidos.
De nuevo un sistema de conocimiento cerrado dónde sólo se busca una solución y a ser posible rápida.

Recurro al libro para cerrar este punto y la crónica:

“La manera inteligente de usar una máquina es juzgar sus capacidades y amoldar el uso que se hace de ellas teniendo más en cuenta nuestros propios límites que sus potencialidades. No debemos competir con la máquina. Una máquina, como cualquier modelo, debe proponer, no imponer; y la humanidad, por cierto, debe huir de toda imposición de imitar la perfección. Contra la exigencia de la perfección podemos reivindicar nuestra propia individualidad, que da carácter distintivo al trabajo que hacemos. Para lograr este tipo de carácter en la artesanía, son necesarias la modestia y la conciencia de nuestras propias insuficiencias”.

Algunas referencias interesantes vía @schuschny y Pere:

Richard Sennett: "El capitalismo se ha hecho hostil a la vida"


"La desglobalización ha empezado, no volveremos al viejo régimen"

"2010, del revés"