martes, 5 de febrero de 2008

Gestión de Proyectos : La banda

Algunas ideas para una gestión de Proyectos basada en la colaboración, la gestión de las emociones y la compartición de información:








Equipos en forma de redes: Los equipos de trabajo deben organizarse siguiendo modelos de redes sociales, donde las antiguas jerarquías, roles, catalogación de perfiles y segmentaciones propias de las tradicionales carreras profesionales, son sustituidas por una organización basada en la aportación de valor.
Cada persona del equipo aporta todo lo sea capaz de traducirse en beneficio para el proyecto, independientemente del rol que ocupe y de lo que “le toque hacer” en la cadena de asignación de tareas. Hasta el personal de la limpieza que se pasea silencioso entre nuestro mobiliario, a última hora del día, puede estar identificando un riesgo que se está escapando a nuestros sesudos/estúpidos planes de contingencia.

El equipo del proyecto y los Amigos del proyecto: Trabajamos siempre con recursos limitados. Los proyectos se dimensionan rozando mínimos. Pero somos muchos, dentro de las compañías que nos acogen y fuera de ellas (antiguos compañeros, profesores, clientes que se convirtieron en cómplices, foros, contactos académicos….)
Gestionemos óptimamente el equipo del proyecto, pero administremos también la red de contactos que nos pueden ayudar, enseñar, y dar soporte puntual
MONTEMOS REDES alrededor del proyecto. Busquemos ALIADOS hasta en el INFIERNO

Conocimiento abierto y colaboración: Todo el equipo tiene acceso a toda la información del proyecto y todo se comparte y alimenta colectivamente. Un proyecto un wiki. Todos (todos!) los miembros del equipo aportando ideas y conocimiento al repositorio colectivo, sin restricciones de perfiles ni de roles. Cualquier información puede ser clave para el desempeño de la tarea más simple.

Confianza: Es el valor que predomina en el equipo en sustitución de mecanismos de control excesivos que ralentizan los procesos e inhiben el compromiso y la creatividad. No se puede confiar a medias: O confías en tu equipo o no confías. La confianza no puede ser condicionada. Confía y deja de controlar. Las consecuencias del exceso de confianza siempre son más económicas que los mecanismos neuróticos de control.

Celebrar cada Éxito: La satisfacción colectiva tiene una fuerza increíble. La energía que produce el trabajo bien hecho se contagia, cohesiona, se convierte en magia (alimento imprescindible de cualquier proyecto que se precie)

Celebrar también los Fracasos: Tom Peters es más salvaje de lo que yo me atrevo a ser: “Los INTENTOS rápidos Engendran FRACASOS rápidos, Que a su vez producen CORRECCIONES rápidas, Que por supuesto dan lugar a EXITOS rápidos

Objetivo común: El equipo comparte los mismos objetivos, estos son explicados, entendidos y asimilados por el grupo (en muchos casos son creados –redefinidos- por el equipo). Sólo así se genera compromiso y actitudes donde el beneficio común (el proyecto) se antepone al individual

Seguiremos.

5 comentarios:

Pere dijo...

En tu post del otro día (Gestión de -emociones- Proyectos), excelente, por cierto (y ya sabes que yo no soy dado al elogio fácil) echaba de menos un poco más de concreción, un esfuerzo más para convertir la incitante teoría en buena práctica.

Demasiado a menudo nos perdemos en la abstracción (necesaria por otra parte) y perdemos de vista que nuestro cliente, nuestro equipo, nuestra organización, nuestro entorno precisa negociar con realidades concretas y tangibles: tocar cosas con las manos.

Un discurso cargado de inteligencia puede caer fácilmente en la vacuidad si, en su concreción, acaba produciendo (¿"delivery" dirías vosotros?) solamente humo.

Creo que hoy nos has ofrecido una buena dosis de realidad plausible (difícil de llevar a cabo, pero posible y deseable, que es lo que cuenta)

Hoy ha sido el turno de los equipos. Pero -siguiendo con lo que comentabas en el primer post sobre este tema- quedan dos piezas por encajar: el cliente y el producto (entendiéndolos de la forma más genérica posible).

Quedo expectante ;-)

Iñaki dijo...

Me gusta este modelo de gestión de proyectos en red. Me parece integrador y motivador. Creo que este modelo puede facilitar que las personas aporten lo que llevan dentro, al más puro estilo hacker.

Pero tantas celebraciones ¿serán buenas para el colesterol?

Anónimo dijo...

Dos sugerencias a tu "metodologia" de gestión de proyectos:

- Que la red que monte integre a todos los participantes. Incluido el cliente, el usuario final, el departamento de formación, el area de explotación (todos estos músicos son frecuentemente olvidados en un proyecto, lo que hace aumentar considerablemente la posibilidad de fracaso).

- Sonrie y preparate para lo peor.

Fdo. Balta.

Javier Llinares dijo...

El cliente es nuestro objetivo y siempre debe estar presente. El cliente es el público para el que tocamos, porque si no hay público entonces se trata solo de un ensayo. Este tipo de organización naturalmente que tiene como objetivo el cliente, si no fuese así para que íbamos a reunirnos a tocar. Vale que nos lo pasemos bien, vale que disfrutemos cuando tocamos o cuando escuchemos un solo, pero desde luego que todo esto, incluso sin una organización como esta, no tiene sentido si no vienen a escucharnos y si no somos conscientes de que no estamos solos. Todo es para el cliente, sin clientes nada tendría sentido, ni siquiera crear una música como esta.
El cliente ya esta implícito. Es tan obvio que no es necesario ni nombrarlo.
'Tócala de nuevo' y si no hay clientes yo te traigo los que quieras
(No vas a dar abasto de tocar conciertos)

Odilas dijo...

La "tocaré de nuevo" y os espero a todos en el próximo concierto.Como dice Pere, este ha sido el turno de los equipos, pero habrá música para rato, con todos los invitados que propone Balta.
Iñaki, prepara tu hígado ;-)