miércoles, 29 de diciembre de 2010

Un año (más) de Consultoria

Segundo año en ruta. Difícil hacer una evaluación rigurosa del año, quizás la métrica que más me orienta es sentirme bien, seguir teniendo ganas de levantarme por las mañanas, acabar el día agotada pero contenta y disfrutar con casi todo lo que hago. Pero sobretodo, reconocer y admirar con suficiente frecuencia, talento a mi alrededor, tanto de mis compañeros como de los clientes con los que trabajamos.

Hablo en plural, porque la actividad que realizo es mayoritariamente en equipos de trabajo organizados en torno a proyectos de diversa envergadura y temática.
Ya cuando trabajaba por cuenta ajena solía acabar encargada de proyectos “raros”: aquellos que no coincidían con el “core business” que decíamos. Proyectos alejados de los focos del glamour estratégico, pero que permitían inventar, crear, innovar, improvisar, jugar y equivocarse sin demasiados dramas. Yo acababa siempre en los “Expediente X”. Y así sigo, sólo que ahora no me caen los “marrones”…me los busco yo.

Cuesta definir una temática común en lo que hago. Cuando alguien me pregunta, intento discernir el denominador común, pero nunca me quedo ni dejo satisfecha. Al final, aunque suene pretencioso, acabo pensando que “soluciono problemas” y hago siempre la gastada pero popular bromita del Sr. Lobo de Pulp Fiction: Dime que te pasa, dime que quieres, y montaremos la banda idónea para abordar tu proyecto.

Y hoy en día, la mayoría de cosas se solucionan (o se mejoran) con alguna combinación alquímica de tecnología (en el sentido más amplio del término), y una óptima organización de personas intercambiando conocimiento (ya sea en un seminario de pocas horas o poniendo patas arriba una gran organización).


Y lo más complejo y a la vez fascinante del tema es que esto ya no se puede hacer solo. Los freelance (me gusta más el término independiente –ya, no es lo mismo-) somos por naturaleza interdependientes y auguro que en breve empezaremos a ver como emergen nuevas formas organizativas para gestionar esta interdependencia no estructurada.
Las empresas, las grandes organizaciones proveedoras de servicios no desaparecerán, ser harán más pequeñas (dejando atrás el fervor de las fusiones y la vocación de gigantismo) y colaborarán con redes de su entorno, relaciones simbióticas, establecimiento de vasos comunicantes que nos permitan general valor a terceros.
Creo que vamos hacia ahí y que si no lo hacemos muy mal, podríamos encontrarnos con una de las muchas válvulas de escape de la presión económica que vivimos.

Alguno de los proyectos en los que he trabajado este año tienen más forma de la colaboración que describía arriba que de la tradicional cliente-proveedor.

En AGBAR sigo dando soporte al despliegue del plan estratégico de gestión del conocimiento que diseñamos hace un año y medio: Trabajo colaborativo, nuevos liderazgos, habilidades digitales, herramientas online para la gestión del conocimiento…
Este 2011 abordaremos, entre otras cosas, el reto de medir cualitativamente el programa y de establecer relaciones entre esas métricas y los indicadores de negocio de la compañía (otro “Expediente X”! :)
Con Francesca Cañas, hemos empezado a trabajar en un modelo metodológico que nos hará ricas cuando lo patentemos. Un lujo esta Consultora camuflada de becaria. Ya veréis!

Jordi Graells me hizo sudar tinta en la elaboración de un informe que posteriormente me ha ayudado mil veces (estas son contribuciones directas de la administración y sus líderes al entorno empresarial), sobre las variables a considerar en el diseño de un entorno colaborativo, tanto en su vertiente tecnológica (funciones) como en los procesos que la acompañan. Conté con la inestimable ayuda de Dolors Reig, que aportó su conocimiento sobre tendencias en estrategias y plataformas web. Tenéis el informe resumen publicado aquí

Con Ricard Espelt, Virgili Delgado, Jose Luis Oliva, Francesc Masana, Marta Padilla y Gemma Gallego, hemos trabajado varios meses en la construcción de una red de colaboración e intercambio de conocimiento que mejore la gestión de proyectos de dinamización económica en el ámbito rural de Cataluña. De lo mucho que Jose Luis Oliva nos enseñó sobre redes humanas, me quedo con un slogan que surgió en un encuentro de tres días con los futuros usuarios de la RED : “Primero la forma, luego la plataforma”. Él consigue dibujar esas formas. Hemos montado la Red para luego (en realidad en paralelo), dotarla de la plataforma tecnológica idónea para sus flujos de relación e intercambio de conocimiento.

En primavera me invitaron a un foro de expertos (mi padre siempre me decía de pequeña, “donde estés, tú la más tonta”…y le sigo haciendo caso), dónde directivos de distintas procedencias : empresa, sindicatos, abogados, intermediadores… debatimos durante semanas sobre políticas activas de empleo. El "enfrentamiento" argumental entre visiones tradicionales y propuestas más acordes con la nueva economía (que se abre paso a golpe de crisis laboral y espasmos financieros) en la sociedad Red, fue enriquecedor y espero que útil para todos lo que allí estábamos.
He de agradecer, y mucho, a Alex Ballarín el soporte tecnológico que nos dio al grupo para el trabajo Online. Aquí dejé mis dudas y mis frustraciones, pero no el justo agradecimiento al talento y la sensibilidad que hizo posible el montaje de un cambalache con el mínimo impacto sensorial en “usuarios especiales”.

Una de las grandes fuentes de satisfacción intelectual ha sido la relación con los e-moderadores del programa Compartim del Departament de Justicia de la Generalitat de Catalunya. Trabajé junto a Virgili Delgado en dar soporte específico a la Cop CIRSO Tarragona, pero la modelización del programa me dio la ocasión de realizar reuniones, talleres y debates con sus protagonistas, y pocas veces una puede observar tal concentración de profesionalidad, pasión y compromiso como el que allí se da. Mi sombrero!

Una de las citas más ricas con estos superhéroes fue la que compartí con mi colega Amalio Rey en un mano a mano sobre la participación y dinamización de Comunidades. Francesca nos regaló este relato del encuento

En este y todos los proyectos relacionados con Redes y organización de Comunidades he contado mucho más de lo que a veces podía, con Laura Lorenzo. Hay personas que tienen una capacidad conceptualizadora conmovedora y Laura es de esas pocas. Eso, junto con su obsesión por la excelencia hacen que los límites nunca estén claros. Reconozco en ella el sufrimiento propio por esa locura. Juntas hemos aprendido muchas cosas este año…cosas de las que te valen para siempre. Gracias Laura.

Con Marc Garriga… ja, Marc es como un amante con el que mantengo esporádicos, pequeños e intensos encuentros profesionales. Estamos siempre a una cierta distancia lo suficientemente cercana como para estirar el brazo y encontrarnos. Le eché un cable cuando conceptualizaba el proyecto de OpenDAta del Ayuntamiento de Barcelona y cambiamos cromos al organizar un workshop en la AOC para definir una estrategia de redes sociales y web 2.0 en la institución. Tenéis su crónica aquí

Este año he vuelto a Honda Finance. Estuve allí hace unos cuantos, cuando era consultora a sueldo de T-systems. Uno de esos proyectos raros: no era implantación tecnológica, no se sabía muy bien qué… gestión del cambio (con todo lo ambiguo que es eso) y me enviaron. En realidad estaban en aquel momento montando la financiera en España y había de definir todos los procesos. Una fiesta.
Hemos mantenido la amistad durante años y ahora un pequeño grupo con Jordi Farré y Marta Padilla, hacemos de oficina de proyectos y aseguramos los procesos de testing de software.

A Malena y Claudio de Somosene, los conocí el año pasado a raíz de mi incursión en el mundo del vino, gracias a un proyecto de Comunidades para el Incavi. Ya supimos entonces que acabaríamos haciendo cosas juntos y estamos manos a la obra en un intercambio de soporte mutuo que promete fructífero. No os perdáis la presentación de su “Mapa de Vino Artesano”

Y finalmente, este ha sido el año en que me he atrevido a tener algo parecido a una [no] empleada. Alguien que está de forma permanente y constante dando soporte a todos los proyectos en los que me meto y en los que ella decide meterse. Un sistema algo barroco de retribución permite dar respuesta al equilibrio entre la libertad y la obligación, la flexibilidad/autonomía y dependencia mutua. Una relación profesional más cercana a una aprendiz que a una empleada, donde el objetivo no es la permanencia si no su desarrollo hacia la plena autonomía como nodo de esta red productiva a la que me siento conectada. Gracias Ikuska por jugar a inventar modelos y gracias por ser mi acelerador de partículas neuronales. ☺
… El próximo año, escribes tú esto!


Y gracias a todos los clientes que confían en mi y en el trabajo que vamos haciendo entre unos y otras. Por vuestros aplausos (en sus múltiples formas) se abre este telón todos los días.

Feliz año a tod@s
Seguimos!

viernes, 24 de diciembre de 2010

jueves, 9 de diciembre de 2010

Inteligentes, Sensibles y Nobles


Ayer cené con Eva Mor, hacía tiempo que no hablábamos, aunque desde que nos conocimos en un BCNGGD , hace algo más de un año y medio, nos seguimos de cerca y aprovechamos cualquier ocasión para intercambiar proyectos, personas y pasiones.


Cuando la conocí estaba a punto de dejar TV3, durante unos años había sido la guionista del ClubSuper3 y estaba a punto de publicar su primer libro “Paso de historias” , que luego dio lugar a un blog homónimo,

donde iba derrochando un ingenio especial para contar historias. Supongo que su formación de criminóloga , su experiencia como detective, y una inquietante fascinación por los Elefantes (“Inteligentes, sensibles, nobles”), entre otras curiosidades, hacen de ella, digamos…alguien no estándar.


Nada como un tomar un café con esta mujer (o darse una vuelta por el sur de Francia :), para sumergirte en mundos paralelos que no hacen otra cosa que ayudarte a comprender el supuestamente real.


La cita fue divertida, como siempre: A los dos minutos de caminar juntas, entramos hipnotizadas y sin previo pacto en una tienda de ropa, y nos quedamos allí, jugando a ser princesas, volviendo loco al vendedor y gastándonos lo que cuesta una cena sencilla. Así que al salir, en una acto de represión consumista decidimos no cenar. Una cerveza y buena conversación, eso fue todo.


Ella me preguntó cómo me iba, empecé, pero acorté, porque en su mirada vi la urgencia y el entusiasmo de alguien que quería compartir su alegría.


Ha sido un año raro para Eva, como lo es el inicio de cualquiera que renuncia a un puesto de trabajo estable y bien remunerado y se lanza a la selva en busca de algo que le aporte algo más que ganarse la vida. Lo dejas todo, te reinventas, te mides frente al mundo y sobre todo, frente a ti mismo. Es fácil caer en trampas y coger atajos. El entorno solo transmite mensajes de miedo, un miedo que hay que vencer cada día a base de construir (reconstruir) la confianza en uno mismo después de años de tutela corporativa.


Me contó sus planes, sus proyectos y yo la escuchaba concentrada. En algún momento dijo algo así como: “te pasas años conociendo a gente y pasando por experiencias y llega un momento que todo tiene sentido. Toda esa gente y todas esas experiencias ahora, forman parte de mi proyecto”. “Estoy montando Redes!. Dime qué necesitas?”, me preguntó convirtiéndome automáticamente en parte de su proyecto.


La necesitaré y mucho, el año que viene, mis previsiones de proyectos van en torno a la generación de contenidos, al desarrollo conceptos, a darle sentido a la información disponible.


Ella y su Red, se van a dedicar a contar historias haciendo uso de toda la tecnología disponible y de la que todavía no existe.

Su proyecto se llama Belephant (nada como rentabilizar tus pasiones)


Le he pedido que me escriba lo que ayer entendí a medias, así que aquí os lo dejo:


“Se abre el telón. Una marioneta, unas gafas 3D, un elefante. Ilusión. Futuro. Piensa en grande. Eso es Belephant. Sé inteligente, sensible, noble. Sé elefante.


Belephant es una empresa de eventos que se diferencia de las demás por su sistema exclusivo Avatarlive. Somos pioneros en la creación de personajes virtuales capaces de ver, hablar e interactuar en tiempo real.


¿Espectáculos en 3D en directo? Sí.


Las marionetas de antes, son nuestro AvatarLive de ahora.


Avatarlive es una novedosa herramienta de comunicación, que permite que el público participe de los eventos y de las presentaciones, como nunca hasta ahora se había logrado. Empleamos la tecnología más avanzada, para marcar la diferencia y dar un salto al futuro.


Nuestro personajes virtuales (animales, monstruos, robots, dibujos animados, personajes ficticios, PERSONAS REALES) permiten dar vida a un logotipo o a un objeto cualquiera, para mejorar una presentación, o permitir que un producto se presente a sí mismo y pueda interactuar con el público.

Las presentaciones de marcas, las conferencias, las fiestas, cualquier acto social se convetirá de repente en algo “nunca visto”.


Queremos tu idea, tu plan, tu locura. Nunca te diremos no. Ni sí, si no lo hemos hecho nunca. Te diremos: ¿Probamos? Y el resultado superará cualquier expectativa.

Se cierra el telón.

¿Qué has visto?

MAGIA”


Al final de la noche, sacó un papel arrugado del bolso. Lo abrió y yo reconocí mis garabatos en él. “Lo hice todo” me dice emocionada al recordar una conversación que tuvimos hace un año.

Brindamos por el futuro.


Se cierra el telón.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Ecos de México

…Y desde Cuernavaca hasta estos días ha sido una carrera de fondo sin apenas descansos. Allí, aún en Mexico los días se atropellaron entre capítulos y revisiones de un libro que espero que algún día vea la luz. Los del lugar nos despidieron entre lágrimas y bromas por la irracional forma, a su parecer, de trabajar tanto en un lugar tan lindo. Y una vez aquí la planificación se desbordó y apenas ha dejado tiempo ni para ordenar las fotos. Como anécdota personal (excesivamente?) tardé varias semanas en deshacer al maleta por completo, no sé si por añoranza, dejadez o estrés. En cualquier caso, los ciclos se alternan y estos días de cierto sosiego, me apetecía volver a escribir.

Aterrizar en Frankfut después de dos meses en Mexico, produce un impacto sensorial de lo más desconertante. Todo tan limpio, tan previsible, tan procedimentado, tan aséptico, tan plastificado. De alguna forma así somos todos ya en esta vieja Europa. Alejados de nuestros instintos en beneficio de la paz común; desinfectados de parásitos biológicos pero inmunes a sus nuevas formas (sociales, políticas, culturales); domesticados a golpe de “progreso”, bienestar y una falsa seguridad (estos días nos sobran evidencias) paralizante.

En México –el país de las máscaras-, en cambio, la fragilidad no se enmascara. Desde que llegas te sientes un bebé en una selva. Todo sube de volumen, el amor, el odio, la generosidad, la picaresca, los colores, la música, el sabor de la comida, la pobreza, el lujo, la violencia, la verdad, la mentira, la vida y la muerte.

En México, aún tienes la sensación de que todo es posible, lo mejor y lo peor claro. Es realidad en estado puro, sin matices, salvaje. Un devenir de acontencimientos que te obliga (y cuesta acostumbrarse) a cambiar tu aprendido control sobre el entorno. No hay nada que puedas hacer. Allí las cosas te pasan y tú puedes hacer bien poco por prevenirlas o controlarlas. Solo te queda dejarte llevar, olvidarte de lo que planificaste, disfrutar del nuevo rumbo del día y no bajar nunca la guardia.

Estoy en deuda desde que volví, con Jaione . Fue nuestra Cicerone en tierras mexicanas. Nos ayudó a organizar el viaje y la estancia, y una vez allí nos aconsejó sobre cómo movernos, qué evitar, a quien conocer y como disfrutar. Nos regaló hospitalidad, sabiduría y una red de contactos que ya quisieran muchos diplomáticos. El teléfono de esa mujer vale muchos pesos y sus jugadas magistrales dieron lugar a carambolas que aún resuenan. Es el alma de la plataforma VascosMexico y ejerce de embajadora oficiosa promoviendo proyectos y facilitando relaciones personales y profesionales, que buscan conexiones fructíferas a ambos lados del océano. Queda aquí mi humilde tributo a esta mujer tierra, creadora y emprendedora en la que se da lo mejor de las dos culturas que corren por sus venas.

El año se termina, y como en todas las vidas, hay momentos duros, aprendizajes y alegrías, pero seguramente este viaje ha sido una de las cosas más importantes que me han pasado, de esas experiencias que te colocan un poco más allá de dónde estabas, que te enseñan cosas sobre este mundo y sobre ti misma, que te sacuden el alma y que te hacen más humilde y (espero) mejor persona.

Por si os queréis dar un paseo aquí os dejo algunas migajas


San Miguel de Allende
Querétaro
Ciudad de México
Murales Diego Rivera
Teotihuacán
Cuernavaca
Oaxaca

sábado, 6 de noviembre de 2010

Las raíces triviales de lo fundamental


Hoy un amigo, ponía en mis manos el último libro de Wagensberg.
Sus dedos cómplices buscaban la página -entre el índice y el prólogo- dónde se leía:

"La humanidad se divide en dos clases de personas: las que van más bien a favor de los proyectos y las que van más bien a favor de sí mismos. Este libro está dedicado a la primera clase de habitantes del planeta..."

...esta nota de vuelta, también.



jueves, 12 de agosto de 2010

Un fin de semana en Cuernavaca

A Verónica la conocí en Berlín, muy lejos de aquí, su tierra natal y mi Mexico de acogida.
Nos encontramos en un proyecto rodeadas de gente incomprensible y desarrollamos en seguida una complicidad “técnica” que poco a poco se fue convirtiendo en una amistad de esas que resisten tiempo y distancia.

La última vez que la vi fue en 2006, ella dejaba Europa, dónde había vivido unos años y regresaba a Mexico. Nos fuimos juntas unos días por la Toscana a modo de despedida (geográfica y personal). Habíamos compartido proyectos y residencia. La última temporada de Berlín, me instalé en su casa, en el centro, lejos de los aburridos apartamentos en el aburrido barrio, donde estratégicamente nos habían alojado al grupo de consultores desplazado hasta allí.
Después de todo eso, nos separamos deseándonos suerte y alegría.

Cambió de empresa, de residencia y de país, y desde entonces no había vuelto a saber nada de ella.

Cuando planeaba mi viaje a Mexico pensé en ella, en pasar por Puebla y visitarla, pero los días se atropellaban y dejaban poco tiempo para preparativos (de hecho, hay fines de semana que he planificado con mas esmero que estos dos meses de Mexico).
Un día, poco antes de venir, recibí una invitación de amistad por Facebook. Era Verónica. Se casaba en agosto, y probó a buscarme aunque sólo fuera para darme la noticia. En su invitación ya estaban incluidas mis excusas por no recorrer medio mundo para verla en el altar. Pero a veces el destino es caprichoso y en unos días un autobús me llevará a Oaxaca, y acompañaré a Verónica y sus cuates durante su tradicional, anhelado y sorprendente casamiento.

La semana pasada, tuvo lugar la despedida de soltera. En Cuernavaca. Es curioso que aquí me parezca normal meterme 7 horas de autobús para tiempos de estancia que en España me parecerían ridículos para tanto esfuerzo. La verdad es que estuve a punto de no ir. Había estallado una crisis en un proyecto en Barcelona, y estuve con el teléfono y el portátil a cuestas todo el rato, pero no me resigné a no ir…y me alegro de haberlo hecho.

No hay autobuses directos de San Miguel a Cuernavaca, así que pasé la noche antes en Querétaro, punto de conexión, para coger el primero de la mañana rumbo a Cuernavaca.
Al llegar a Querétaro volví sobre los pasos conocidos hacia el restaurante Ama Layú y allí, con la tranquilidad que da la buena compañía y la buena mesa, busqué un lugar dónde dormir. Terminé en el Mesón del Obispado, una pocilga con encanto.
Me dijeron por teléfono que tenían acceso a Internet (era mi único requerimiento), pero aquí la información hay que tomársela de forma muy relativa y el caso es que terminé sentada en un banco de la Plaza de la Corregidora, conectada a una wifi pública hasta bien entrada la madrudada. Camino a mi habitación, ya con el portátil sin gota de bateria bajo el brazo, como un guerrero después de una absurda batalla, pensé, sobre la relación entre la imprudencia, la temeridad y la inconsciencia.


Salí del autobús en la estación de Cuernavaca y el calor húmedo, el aire espeso, el olor a tacos y el bullicio, me despertaron de un guantazo. Había pasado todo el viaje dormida, recuperando horas de sueño por aguantar horario español los días previos.
Tenía las indicaciones para coger un taxi y llegar al hotel, pero decidí pasear un rato por aquella calle atiborrada de puestos de comida corrida, artesanía, y comercios que son auténticos mudos paralelos, dónde se vende, se vive, se platica, se come y se exponen productos sin aparente relación conceptual. Aquí en las farmacias puedes recargar un móvil o comprar tabaco (por poner un ejemplo de lo más común y sorprendente).

Llegué al hotel y por primera vez en muchas horas me sentí segura. Esa seguridad que te da el confort, el sentirte en destino, el servicio de lujo, la armonía estética, un entorno bajo control y diseñado para calmar la mente y alterar los sentidos.
Hosteria las Quintas , un paraíso por el que me adentraba, sucia, cansada, aturdida y con un sentimiento entre el entusiasmo y el escándalo por tal desmesura de belleza y contraste con el exterior.

Verónica y su grupo llegaron a los pocos minutos. Tras la euforia del re-encuentro y las presentaciones de rigor, pasamos la tarde poniéndonos al día. Me encantan esas conversaciones dónde se pierden las referencias temporales, has de sintetizar, buscar la esencia del relato vital y obviar lo superfluo (como si fuera fácil!). De vez en cuando sale un “ah, eso te lo perdiste!” y vuelve a abrirse otra elipse para explicar una historia que volverá al punto dónde se inició el paréntesis, para seguir el episodio original.
Pasamos la tarde en la piscina hasta que una espectacular, pero espectacular tormenta nos congregó en las dos habitaciones contiguas que teníamos reservadas. Seguimos la conversación en la terraza de uno de los dormitorios, bebiendo, fumando y estiradas por el suelo, como adolescentes en su primera escapada.


La noche fue tremenda. Una buena cena en un lugar fantástico. Me dejé guiar con la comida, para deleite de mi paladar y tormento de mi estómago. Conversación inteligente, íntima, divertida. Risas, profundas reflexiones, confidencias sentimentales, consejos de brujas buenas. Ana, Silvia, Carmen, Verónica, un grupo de buenas amigas que me hicieron sentir como si lleváramos juntas desde el parvulario.
La noche se puso al rojo cuando me di cuenta de que me habían robado. Sencillamente mi monedero había desaparecido (efectivo, tarjetas de crédito, identificación…en fin, lo normal en estos casos).
Yo, una vez superado el shock, me resigné ante la falta de evidencia de un robo, ellas se movilizaron convencidas de que no se había perdido. Se dispersaron, hablaron con todo el personal, pasada una hora se dirigían a ellos ya por su nombre, resolutivas, incisivas, aseguraban recompensas si aparecían los papeles, y volvían una y otra vez a intercambiar teléfonos con todo el servicio y a revisar de nuevo todos los rincones. Yo agradecida, paralizada, absorta, inútil, sorprendida. Ya nos íbamos y al cruzar con el coche por la puerta del recinto, Ana abrió la ventanilla y repitió de nuevo la retaila al conserge de la puerta!!.
Ya en ruta, rompí el silencio para preguntar “hacía falta todo ese show”?!! y estallamos en risas…Miré la oscuridad a través de la ventanilla, pensando de qué carajo me reía yo, pero lo cierto es que el resto de la noche fue de un surrealismo hilarante digno de una peli de Tarantino. En fin, una de las juergas más caras de mi vida.


La mañana fue tranquila, un sobervio buffet mientras sonreíamos cómplices y unos baños en la piscina, tranquila hasta que alguien preguntó que hora era y salí del agua como un resorte: faltaba media hora para que saliera mi autobús de vuelta. Volvimos a movilizarnos, Verónica me acompañó. En el taxi, confeccionábamos el plan B por si no llegábamos a tiempo, sonaba tan bien que casi deseé que el taxista dejara de derrapar por las calles como respuesta a nuestra histeria.
Llegué unos minutos tarde, pero con el tiempo y el aliento justos para subir al autobús y volver a tener esa sensación de paz como la que había sentido el día anterior all llegar al hotel.

Aún nos dio tiempo de darnos un abrazo, agradecernos la compañía y despedirnos hasta pronto.

Antes de dormirme en el autobús, recordé la historia de amor que Verónica me había ido contando durante las horas compartidas. Miré por la ventanilla y vi reflejada una sonrisa, recliné el asiento y me relajé pensando que esta vida a veces, tiene sentido.

viernes, 23 de julio de 2010

La Colaboración en "el mundo de Einstein"

"Las cartas también experesan un extraño y envidiable don para la amistad y la franqueza. Haber, Einstein, Laue y Willstätter confiaban los unos en los otros, se confesaban los descubrimientos y los desánimos, las percepciones y los temores….Hasta que Hitler hizo pedazos todo esto, la suya era una comunidad de científicos, orgullosos de sus logros y agradecidos por su vida académica


Este texto extraído del libro "El mundo alemán de Einstein de Fritz Stern", refleja cómo un nutrido grupo de científicos e intelectuales de la Alemania de entre guerras, constituyeron durante el primer cuarto del siglo XX, una de las muchas Comunidades de conocimiento que han nutrido al mundo, de avances inimaginables desde la producción y reflexión individual.

El pedazo de historia que nos cuenta Stern, examina la compleja amistad que mantuvieron Albert Einstein y el premio Nobel de Química Fritz Haber, comparando sus reacciones ante la vida alemana de la época y su herencia judía. El libro nos muestra también las carreras, tan turbulentas como relacionadas entre sí, del físico Max Planck, una figura austera y poderosa, uno de los más grandes científicos del siglo XX, que contribuyó a hacer de Berlín un lugar apasionado y productivo para otros científicos legendarios; de Paul Ehrlich, descubridor de la quimioterapia; de Walther Rathenau, industrial y estadista germano-judío asesinado trágicamente en 1922; y de Chaim Weizmann, químico, sionista y primer presidente de Israel.

Estos hombres, en Comunidad, fueron capaces de conversar, discutir, apoyarse, aprender, competir y desarrollar un conocimiento que transformó para siempre la historia de la ciencia y por tanto del saber de la humanidad.

Si como dice Jorge Wagensberg "...la humanidad sólo se salvará cuando pongamos el conocimiento por delante de todo.", parece que vale la pena insistir una y otra vez en las escurridizas reflexiones, estudios y propuestas, sobre cómo los hombres y las mujeres nos organizamos para comprender nuestro entorno y mejorarlo gracias a la generación e intercambio de conocimiento.

Hoy disponemos de más herramientas, de tecnología, de más conocimiento (metaconocimiento, me refiero a aquel que es a la vez materia prima para la generación de conocimiento), más experiencia acumulada, más conciencia colectiva (o estupidez generalizada, pero démonos un respiro), más de todo...

...pero también tenemos más complejidad y la colaboración entre grupos de personas, hoy en día debe atender a nuevos contextos y motivaciones. Gracias a
Andres Schuschny y a su post resumen, llego a la "Guidelines for Group Collaboration and Emergence" de Venessa Miemis, dónde menciona entre otras joyas, algunos indicadores de esa complejidad y como usarlos para mejorar la colaboración. Estos son:

1. Tasa de flujos de información
2. Grado de diversidad
3. Riqueza de la conectividad
4. Nivel de ansiedad contenida
5. Grado de diferencias de poder

Os animo a visitar el blog de
Emergent by Design o el de Schuschny para leer los artículos completos.

Pero creo, que además de mayor complejidad que en los tiempos de Einstein, tenemos un riesgo añadido, y es todo lo que tiene que ver con el exceso, la abundancia, las modas, el consumismo (también de relaciones, de interconexiones), la inmediatez, la superficialidad ("surfear por la superficie" que dice Baricco), la banalidad en la que podemos caer y perdernos aquello que hacían Einstein y sus colegas con cartas manuscritas y encuentros en los cafés de Berlín.

Busco a Bauman para que me ayude a explicar mejor lo que quiero decir y me encuentro con este post de Genís Roca , así que os lo dejo aquí para que os encontréis con ellos.

Interesante también un video reciente de Enric Senabre que se adentra en las diferencias entre Redes sociales y Redes de Conocimiento y en la necesidad de crear espacios y condiciones dónde estas últimas se desarrollen para aportar valor real.



Disculpas por el cocktail quizás caótico y la falta de conclusiones. Quería compartir tan sólo añoranzas de grandes periodos de escasez técnica y exuberancia creativa y esperanzas en que todo el arsenal técnico actual nos ayude a acercarnos a la idea de salvación que propone Wagensberg.


martes, 20 de julio de 2010

Querétaro

Llegamos a Querétaro por la mañana, más tarde de lo previsto, pero en este país la ecuación espacio-tiempo es siempre una incógnita, te mueves y a menos que sea en taxi (y tampoco), el tiempo lo marcan las circunstancias y tu suerte.

La estación de autobuses de Querétaro queda a las afueras de la cuidad (como si fuera un aeropuerto). Preguntando llegamos a la explanada de dónde salian los “micros” para la ciudad. Nos habían dicho que el R 36 llevaba al centro, pero al meter la cabeza en el primer autobús parado (como meter la cabeza en un artilugio para viajar en el tiempo). Me dice el conductor que sí , que va al centro, a pesar de que un gran número 19 luce en una chapa que cuelga del lateral.
Nos arriesgamos.

El centro de Querétaro es una maravilla, casonas bajas de estilo colonial, plazas circundadas de galerias arcadas y amplias fuentes en el centro, jardines y calles bien dispuestas, limpias, cuidadas. El ambiente es alegre, gente que vive intensamente su ciudad. A pesar de ser esta también patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO,
Santigo de Querétaro es de los que la habitan (no tanto de los que la visitan, como ocurre con otros lugares de interés turístico).

Paseamos buscando el restaurante "Ama Layu" dónde habíamos quedado para comer con la mujer que nos ha ayudado a instalarnos en San Miguel. Contacto de Ikuska, su generosidad, ingenio y disposición han sido clave y providenciales para este viaje.
Ama Layu es “una galeria restaurante con la mejor fusion de cocina Vasca y de Oaxaca, ademas de buena musica y arte” regentada por Mikel, un cielo de Bilbaino que nos alimentó en todos los sentidos y nos cuidó con tacto y exquisitez durante horas.

Llegamos algo pronto, tiempo suficiente para que Mikel nos explicara la historia del local, la suya propia ligada al proyecto, y las delicias de su cocina. En ese momento decidí que después de comer me tomaría un “café blanco” servido con gajos de naranja y sal de gusano.

Nuestra anfitriona, vamos a llamarla Lila, en honor a la grande Downs cuya Paloma Negra sonó en los postres y cantamos (suavecito) y las dos Lilas y yo aquello de “quisiera arrancarme ya los clavos de mi pena, pero mis ojos se mueren sin mirar tus ojos, y mi cariño, con la aurora, te vuelve a esperar”.

Decia que Lila, nos contó mil historias de su bagaje vasco-mejicano, nos advirtió de algunos derroteros peligrosos que íbamos a tomar y nos regaló toda la "buena honda" que su mestizaje y su intensa vida han forjado en ella.
El Mezcal servido en tacita (elaborado de forma artesanal y traído al restaurante desde un lugar que no recuerdo) acompañaba el relato.

Le hablamos del libro que escribimos sobre comunidades de práctica y trabajo colaborativo, escuchaba atenta, nadie mejor que ella sabe lo que significa el poder de las redes. La conversación siguió recorriendo proyectos e inquietudes, hablándo de artesanos, de redes de colaboración, de equipos distribuídos, de [no] empresas…
Tienes que conocer a Jose Luis”!!, decidió en un momento, agarró su teléfono y al cabo de media hora Jose Luís y Monica (su mujer) se sentaban a nuestra mesa sin saber muy bien por qué, pero confiando todos en esa habilidad innata que tienen las personas como Lila de identificar "conexiones cósmicas".

Eran ya las 5 de la tarde pero una segunda sobremesa estaba a punto de empezar. Jose Luis y yo
nos reconocimos enseguida, sacamos casi simultáneamente papel y boli de nuestras bolsas y como si el resto de la mesa (y del mundo) no existiera, empezamos a dibujar quien éramos y qué hacíamos: tecnología, redes, conocimiento, matemáticas, sociología, intercambio de herramientas (libros, referencias, ideas, proyectos, contactos…) y una emoción que iba en aumento ante la complacencia del resto de comensales, que entraban y salían de la conversación y que observaban divertidos como dos locos que viven a 10.000 km se entendían como si llevaran una vida trabajando juntos.

Jose Luis es Director de REDLICH (“Honestidad” en Alemán, su socio lo es ) consultora dedicada al diseño de redes de conocimiento. Fundador y Presidente de la Asociacion Mexicana de Multimedia y Nuevas Tecnologías y un investigador y emprendedor incombustible.
Una conversación mágica (estoy abusando de esta palabra últimamente) con alguien que había desechado por el camino las mismas ideas, tenía dudas comparables y conocimientos complementarios.


El caso es que la sobremesa de la sobremesa duró hasta la noche y tuvimos que improvisar alojamiento en un hostal cercano que por cierto también os recomiendo si no os asustáis por pasar la noche en un lugar extraño y funesto, divertido si te llevas bien con brujas y duendes ☺

Encontraréis en el blog de Jose Luis muchas de las cosas de las que hablamos (él las explica mejor), y nosotros nos veremos antes de irme para seguir estirando de algunos hilos.


Si vais por Querétaro, además de callejear por sus plazas, de comer en Ama Layú y de esquivar duendes, no dejéis de visitar el Acueducto. Dicen que Juan Antonio de Urrutia noble de Querétaro allá por los años 20 de 1700, se enamoró de una monja clarisa, sobrina de su mujer. Ante la desdicha de su destino le preguntó a su amada qué desaba y esta le contestó “Agua para el convento”!

Al dia siguiente, ya de vuelta a la estación preguntamos en un quiosco que autobús nos acercaba hasta allí, R 36 nos dijeron. Me sentí aliviada (una indicación coherente!!) la misma numeración que para venir!!. Nos dirijimos a una [no]parada de autobuses, metí la cabeza en el primero que encontré abierto y pregunté si iba a la estación. Hizo un gesto con el brazo para que entráramos. En la placa lucía un flamante 43.

miércoles, 14 de julio de 2010

Comunidades de San Miguel

Es tarde aquí, lo suficiente como para imaginar como al otro lado del charco, mi gente, mi mundo, se despereza y se dispone a empezar un nuevo día.
Me gusta este momento en el que empiezan a aparecer señales digitales de vida “al otro lado”, señales imaginarias también sobre rutinas conocidas, en este breve momento de coincidencia entre los extremos de días distintos.


Silencio en la casa, tan sólo se oye la fricción con el aire, de un ventilador de aspas de madera que cuelga del techo y al que miro de vez en cuando, con vocación ingeniera, intentando asegurarme de que está bien fijado.


Llevamos casi dos semanas en San Miguel, y por ahora, es aún un lugar por “conquistar” , por comprender, por descubrir. Un lugar extraño, mágico dicen los de aquí, pero creo que el lugar es en realidad (como todos supongo) lo que son las almas que lo pueblan. Y este es algo así como el teatro dónde gente con una visión mágica de la vida, ha venido a representar el drama (quizás el ultimo) de su existencia.

La visión es sesgada porque de momento, hemos interactuado mayoritariamente con americanos (norteamericanos) que vinieron hace tiempo aquí en busca de una vida “auténtica”, o sencillamente a terminar con dignidad la que les tocó vivir.

El caso es que hacía tiempo que no disfrutaba tanto en una tertulia como en la que hace unos días nos introdujo Ruth, la dueña de la casa. Había preparado una cena ligera al aire libre y nos invitó a unirnos a su panda. Gente extraña y "mágica", como San Miguel mismo.
Personas que habían atesorado prestigio, poder, dinero. También tragedias personales, y búsquedas extenuantes de quien eran en realidad. Esclavos de sus “éxitos”, rebeldes de sus destinos, reflexivos y conscientes, de vuelta ya de todo, pero con una energía y una capacidad de sorpresa y emoción, que hace a una cuestionarse si realmente guardan algún venerado secreto.


Al verles desaparecer por el patio bajo los arcos de piedra, ágiles, divertidos, sabios, traviesos, me recordaron la película de Cocoon, aquella de la comunidad de mayores inmortalizados por extraterrestres.


Pasaron por aquí días después (la casa es un lugar de intensa actividad social parece ser) un grupo de mujeres para celebrar el encuentro mensual de Brain Exchange. Una reunión de localización distribuida y que se celebra desde hace años en diverso lugares del mundo, donde las asistentes exponen un problema a resolver y gracias a una rigurosa (cronometrada y taquigrafiada) técnica de Brainstorming, las demás aportan soluciones.

Curioso de ver y vivir, mas que por la técnica y el concepto, por cierto aire de misticismo en aquella escena, en aquella galería interior dónde la luz de media tarde inundaba una exquisita decoración colonial, un grupo de mujeres la mayoria desconocidas entre sí se explicaban sus inquietudes, y esa energia que flota en el aire, y que Ruth nos cuenta que está ahí para nosotros, que no la usamos pero basta con verbalizar algo y darle forma para que “el universo empiece a trabajar para nosotros”.

Sé como suena, me abstengo de valorar, soy lo bastante mayor como para no juzgar y lo suficientemente joven como para renunciar a creer.

De momento, nosotras encontramos nuestra energía en el trabajo diario que nos ha traído aquí (o eso intentamos), y quien sabe si cualquier día, al girar una esquina, descubrimos un manantial de aguas bautismales.

Buenos días!

martes, 6 de julio de 2010

San Miguel de Allende

Hace unos días llegué a la Villa de San Miguel de Allende en el estado de Guanajuato, México.
Me trae aquí, el hecho de pensar, hace unos meses, que necesitaría distancia y aislamiento para concentrarme en un trabajo que me encargaron.

A veces, hay que hacer eso tan difícil (para mi lo es) de dedicarse a una única cosa. Y me pareció el momento de convertir la necesidad en aventura. Y retirarme a escribir.

Siempre he sentido fascinación por México (me cuesta explicar por qué sin caer en los tópicos), así que pensé que me dejaría caer por cualquier lugar del país, evitando en lo posible las dos (antagónicas) de las muchas caras de este país de contrastes: el frenesí turístico de las zonas costeras y la locura de violencia (cada vez más deslocalizada).

Ikuska, con quien comparto proyecto y viaje, movilizó sus redes hasta encontrar una casa tranquila en el centro de esta ciudad colonial, cuna del independentismo mexicano, del que este año precisamente, se cumple el bicentenario. Así que estamos, sin pretenderlo, en el ojo de un huracán (este cultural) de celebraciones y festejos populares, que junto con la ya de por sí intensa oferta de entretenimiento de la ciudad, nos pone difícil lo del retiro disciplinario. Pero nosotras, a lo nuestro ☺

San Miguel se ha convertido en un refugio (y un retiro) para gentes de todas partes el mundo (especialmente norteamericanos y canadienses) que buscan en sus calles empedradas, sus jardines interiores, sus acogedoras casas bajas pintadas de mil tonalidades de ocre, sus cafés, sus bibliotecas, sus numerosas fuentes y su infinidad de iglesias y santuarios; una forma más natural de vivir la vida, lejos de ese “primer” mundo consumista y “consumidor” de almas.
Plaza de escritores, artistas, diseñadores, intelectuales…por San Miguel se respira una mezcla curiosa entre lo local y lo cosmopolita, entre la tradición y la globalidad, entre lo propio y lo importado.

El primer paseo fue de la mano de Ruth, nada más llegar, aturdidas aún de un viaje largo y pesado.
Ruth es la dueña de la casa dónde nos alojamos. Llegó aquí hace algo más de cuatro años, después de viajar durante más de treinta por todo el mundo (ella calcula que ha estado en 51 países distintos). Decidió con cuarenta años que su vida no era la suya y se puso a caminar. Hoy, esta atractiva septuagenaria, regenta el pequeño oasis en el que nos alojamos y es también, a juzgar por la actividad de la casa y la suya propia, la reina indiscutible de la vida social de la comunidad norteamericana de San Miguel.

A modo de balance, de momento lo mejor: la luz, lo peor: los mosquitos. Contra estos últimos he desarrollado una placentera obsesión por aplastarlos a palmadas. (las marcas de mis piernas, explican por qué). Ayer fui capaz de matar a varios mientras hacía yoga, sin perder el equilibrio ni la postura…aaahh el poder de la meditación ☺

Intento fotografiar la luz, pero no consigo captar el impacto que causa a la mirada propia. Los amaneceres son rosas y el día se despide con tonos violetas y azulados. Un espectáculo diario que me encantaría llevarme atrapado, en un soporte menos efímero que la caprichosa memoria.

Seguiré intentándolo.

...Y Seguiré contando.

Y un trago en honor a Frida Kahlo que nació un día como hoy, no muy lejos de aquí.

jueves, 24 de junio de 2010

Proyectos, Personas, Scrum

Un grupo de personas nos pusimos hace unas semanas a conceptualizar un servicio sobre dirección de proyectos y oficinas técnicas. Apasionante! ☺

Nos inspiró una cliente que necesitaba una mejor capacitación de sus director@s de proyectos, pero los fuegos del día a día impedían parar máquinas para reciclarse, formarse y renovarse.


Además, toda la artillería disponible parecía obsoleta de golpe: las metodologías tradicionales de dirección de proyectos, parecen cosas de otra glaciación, las planificaciones exhaustivas y rigurosas de antaño se han convertido en papel mojado frente a la velocidad de los acontecimientos en cualquier proyecto, en cualquier organización.
La flexibilidad, los modelos de organización en red, la creatividad, el prototipado, la gestión del cambio…se han instalado también en la gestión de proyectos(sean del tipo que sean), y es difícil imaginarse ya fotografías estáticas de una realidad que duraba meses, como aquellas que pintábamos en nuestros siempre cuestionados cronogramas.


No hay que renunciar a nada, todo el conocimiento acumulado son herramientas que nos pueden servir para gestionar la complejidad de los proyectos, pero necesitamos enfoques más ágiles, dinámicos, “humanos”, para cabalgar una realidad (a veces ?) imprevisible y cambiante.


En la propuesta, hemos mezclado las metodologías tradicionales con las basadas en enfoques “Agile” (SCRUM), y con el uso de herramientas web 2.0.

El aterrizaje será en dos líneas paralelas de actuación: Por un lado ayudar a solventar los problemas del día a día en los proyectos, y que esa proximidad a los problemas cotidianos de los jefes de proyecto, nos aporte los contenidos de un programa de formación radicalmente personalizado y práctico, dónde casi se confundan el soporte a la problemática diaria, con las acciones de formación que se formulen. Tenemos todas las piezas, pero la dinámica de actuación se va construyendo sobre la marcha. Nos parece al forma más eficaz de aproximarnos a la realidad.


Marta Padilla nos ha hablado mucho de SCRUM estos días, una metodología basada en ciclos cortos de planificación y en la construcción de productos por aproximaciones sucesivas y prototipados. SCRUM es especialmente adecuado para resolver situaciones en las que el cliente está insatisfecho con los resultados, cuando se producen incrementos inaceptables de coste o tiempo, se produce software de mala calidad o hay problemas con la motivación de los equipos y rotaciones asociadas. Diseñado para entornos complejos dónde hay que producir sofware de gran calidad en el menor tiempo posible.


El cocktail podría llamarse algo así como: PMP+Scrum+Web 2.0 al servicio de la dirección de proyectos como palanca de cambio en las organizaciones. Veremos a qué sabe
.

Aquí os dejo el material de la propuesta:

viernes, 11 de junio de 2010

Lenguaje Común

Para colaborar hay que entenderse. Y para entenderse necesitamos un lenguaje común. Unos códigos que representen la base de una estructura conceptual compartida. Si esto no se da, aunque hablemos la misma lengua, nos falta, a mi parecer, la herramienta principal, el lenguaje.

Y esta carencia se puede dar a pequeña y a gran escala: La podemos observar desde el microcosmos de una pareja , en pequeños grupos alrededor de prácticas y conocimiento o en organizaciones empresariales de distinto tamaño.

Mi experiencia con estas últimas, es que cuando pretendemos introducir dinámicas de trabajo colaborativo, hay mucho más que hacer que implantar herramientas, formar para usarlas y definir procesos.
Hay un reto que supone la esencia de esa transformación. Y es la necesidad de desarrollar un lenguaje común .



Alinear el proceso operativo con el estratégico. La dirección ha de ser capaz de transmitir a la organización el proyecto colectivo que los cohesiona y de compartir cualquier cosa que tenga forma de plan estratégico. Personalmente cada vez tengo más dudas sobre la utilidad de los mismos, pero de alguna manera, los grupos de trabajo necesitan entender hacia dónde va el buque en el que viajan.
A menudo nos encontramos con que estos grupos funcionan de forma eficiente, incluso son capaces de medir este rendimiento, pero están desconectados de la estrategia global y desconocen como sus resultados contribuyen a los objetivos comunes. Esto no sólo es desmotivador para los participantes de las distintas iniciativas, si no que también tiene un efecto negativo sobre el soporte y la complicidad de la estructura directiva, que en el mejor de los casos, se inhibe y “deja hacer” con una actitud más cercana a la condescendencia que a la implicación necesaria.

En realidad, esa dirección siempre carente de tiempo, de proximidad a la realidad , y a menudo de ideas, podría aprovechar el entusiasmo y canalizar la energía de los grupos de trabajo colaborativo que de forma espontánea o dirigida emergen, pero no pueden, entre otras cosas, porque no les entienden.


Medir con criterios cuantitativos y cualitativos

..y no les entienden porque estos grupos no emiten señales en un lenguaje comprensible desde un punto de vista gerencial. Las métricas y los indicadores que definamos para evaluar los resultados de estos grupos han de servir no sólo a ellos mismos, si no (obviamente) a hacer comprensible su trabajo a aquellos que tienen el poder de neutralizarlo o impulsarlo.
Es pura estrategia de alianzas, si queréis.


Tecnología aplicada a procesos reales y necesidades específicas
Luego está la tecnología, y ocurre que no todos los grupos de trabajo colaborativo necesitan lo mismo. La colaboración responde a diversas necesidades y desemboca en procesos distintos. LA tecnología, la funcionalidad de las plataformas online, deben estar al servicio de los procesos concretos de aquella comunidad en la que se implanta.

Coherencia y visión estratégica en la política de adopción de tecnología
en las organizaciones, dónde por herencia histórica se siguen aplicando criterios basados exclusivamente en la automatización de las transacciones (operaciones, finanzas, gestión) y en enfoques originales de épocas donde la tecnología era más una cuestión de procesos que de personas .
La actual socialización de las herramientas tecnológicas dentro (y fuera) de las organizaciones, está provocando una relación distinta entre la tecnología y sus gestores.


Así que todos estos agentes deben entenderse y coordinarse para avanzar en sintonía. A la dirección le corresponde liderar procesos de cambio para crear entonos culturales y operativos donde las dinámicas de trabajo colaborativo puedan emerger.
Liderar es inspirar y estimular, no hacer hacer. Eso lo harán las personas, solas mejor que dirigidas, y lo harán mejor en la medida en que dispongan de la información adecuada para evaluar su entorno y acertar con sus acciones.
La tecnología les asistirá a todos, pero mal aplicada puede ser hasta contraproducente.
Las políticas sobre su gestión no pueden recaer sólo sobre los responsables de IT de las organizaciones. Estos necesitan conversar y aliarse con nuevos agentes hasta ahora meros consumidores (usuarios).
Toda una sinfonía que hace necesario desarrollar esos códigos comunes que permitan desenfundar los instrumentos, sentarse, mirarse, ponerse a tocar y “entenderse”.

jueves, 20 de mayo de 2010

Hay alguien ahí?

Parece curioso, desconcertante, casi irritante, que con los índices de desempleo que tenemos en este país, sea tan difícil encontrar y contratar a alguien. A alguien idóneo para un determinado puesto/trabajo/proyecto, claro.

Podríamos aventurar dos motivos. Uno: no hay profesionales de los perfiles que se necesitan; Dos: los hay, pero no tenemos los medios para encontrarlos (fácilmente).

Es posible que estén pasando las dos cosas, pero así como la primera requiere de años de ajuste entre el sistema educativo/formativo y el mercado laboral, lo segundo requiere “sólo” organizarse mejor.
Y a mí personalmente, cada día me irrita más que no lo hagamos.


Se trata de [no]intermediación, se trata de [no]relaciones, se trata de [no]conexiones. Se trata de profesionales frustrados; de proyectos sin personas; se trata de fracaso de las políticas, procesos y espacios dónde se encuentra la oferta y la demanda. La que haya, la poca o la mucha que haya. Pero que se encuentren!. Que pillemos! (que dice Eneko Knörr)

Me encuentro a diario, y a diario es demasiado frecuentemente, con “contratistas” que no encuentran personal, clientes que no saben dónde buscar profesionales, colegas con proyectos parados en empresas porque los procesos de búsqueda, selección y contratación, están obstruidos por burocracias absurdas y duendecillos que existen para no llegar a cotas de eficiencia peligrosas.
Con frecuencia nos preguntamos unos a otros si conocemos a alguien que…que pueda ayudar en tareas domésticas o que pruebe un sistema de software financiero…da igual, todos hacemos de conectores de la producción de nuestro entorno, pero yo hecho de menos algo más integral, más general, menos artesano (con perdón de mis hermanos :), menos casual y más eficaz, menos circunstancial, más dinámico...


Y no hablo sólo de empresas buscando empleados y viceversa.
Creo que el reto va más allá: Es crear espacios de actividad productiva (aunque sea temporal -en realidad todo es temporal-), es poner en contacto energía creativa (buff, que espiritual): Personas que tienen ideas con otras que las lleven a la práctica; quien tenga red de clientes, con técnicos con capacidad productiva; quien tenga capacidad de inversión, con proyectos que arrancan; gestores con creativos; nodos complementarios para la creación de trabajo, de riqueza, de valor. Eso puede ocurrir en cualquier lugar, en foros, en redes, en escuelas, en bares, en parques, en vagones de tren, en Internet!, dónde sea que se concentren personas que buscan a sus otros para producir algo.


“El INEM cierra por las tardes, a pesar de los 4,6 millones de parados” dice Santiago Rodríguez. Hacen su función por la mañana, pero obviamente, es otra.

Hay iniciativas, portales de empleo, y plataformas como “No Te pares”. No me he movido por RedTrabaja así que si alguien tiene experiencias, se agradecerá la información. En las redes sociales a menudo intercambiamos información sobre propuestas de trabajo...etc, pero creo que los tiempos requieren ir más allá, apuestas imaginativas y eficaces a pequeña y a gran escala.

No existen? O yo no las encuentro?

domingo, 9 de mayo de 2010

Poetas en Red

Hace unos días me invitaron a una reunión para compartir con un grupo de personas el nacimiento de algo parecido a un club de “los poetas muertos”.
Una organización paralela, complementaria, “personalizada”, que les permitiera superar las barreras de un contexto estructurado, opaco y burocrático, poco propicio para la creación de redes de intercambio y colaboración.


Mi papel era dar una charla inicial para proponer algunas ideas y compartir algunas experiencias propias y ajenas. El material lo podéis ver aquí:

(Nada nuevo bajo el sol, tan sólo una compilación de conceptos ya conocidos en una estructura propia).


Si como dice Punset “Vivimos con los cambios tecnológicos del siglo XXI y con instituciones sociales (familia, estado, …) del siglo XIX” quizás la única forma, o la más eficaz, de transformar las organizaciones en ecosistemas más “humanos”, sea crear pequeños oasis dónde encontrarse, reconocerse y ayudarse.


No esperemos el permiso de nadie. Nadie cambiará un procedimiento para que estas dinámicas ocurran. Nadie las incorporará en nuestra valoración competencial. No aparecerán nunca dibujadas en un organigrama. Son flujos subterráneos, son organizaciones paralelas, son redes invisibles, son palancas de transformación y son muchas veces, las responsables de canalizar la energía para que la organización formal no colapse.

En la conversación posterior, alguien preguntaba cuales eran los ingredientes del éxito a la hora de organizarse en una red, una comunidad, un club o como queramos llamarlo. Serán obviedades, pero lo que me ha permitido ver mi experiencia, es que las cosas cuajan cuando son de verdad: Cuando responden a necesidades reales, a problemas reales, y cuando las personas que deciden organizarse para compartirlos o resolverlos lo hacen más concentradas en lo común que en lo particular. Y sobretodo, cuando estar juntos es sencillamente, …divertido.

Carpe Diem!

viernes, 7 de mayo de 2010

Crónica desde San Francisco

Ikuska y yo llegamos a San Francisco con los ojos bien abiertos, los ojos de quien no quiere perderse ni un detalle de lo que sucede a su alrededor – el ambiente, los participantes, las ponencias, la atmósfera. Quizás por eso, por las altas expectativas que llevábamos en la maleta, el primer día de la convención acabó con gusto agridulce. Fue un día extraño. 


Mientras que la organización del evento nos pareció magnífica, tanto por el lugar (el centro Moscone es una amalgama de espacios iluminados con luz natural en el que todo es grande: las salas, las pantallas, los techos...) como por la logística, las ponencias exhibían contenidos un poco manidos, nada novedosos.


La presentación de “How to make Cloud Computing into Smart Computing” resultó ser una simple explicación del término Cloud Computing , sin realmente "atacar" los problemas que el Cloud Computing presenta en la realidad, o los miedos de las empresas; la presentación de "Sharing is the new Lead Gen", de la que tanto esperábamos , se convirtió en una sarta de obviedades recitadas que no daba ningún dato real (pese a que varios asistentes se interesaron por esos datos, en repetidas ocasiones).


Ikuska y  yo hablábamos: La mayoría de lo expuesto está ya en Internet, fácilmente localizable. La mejor parte de la convención era ver cómo lo presentaban, mezclarse con los asistentes, ver y ser vistos, hablar y aprender de los demás.


Todos los ponentes mostraban una clara maestría en el arte de crear presentaciones.  Slides con conceptos, no con discursos. Imágenes y las frases necesarias para transmitir una idea. Y todos los ponentes (salvo alguna extraña excepción),  también sobresalían en el arte de presentar en sí. Sus movimientos en el escenario, su lenguaje corporal y sus toques de humor para mantener a la audiencia atenta eran la nota predominante. Algunas sesiones rizaban el rizo en esta conferencia de Web 2.0, con preguntas y comentarios en directo via twitter, que el ponente respondía al final.


La población de iPads, laptops, iPhones y blackberrys respecto a los asistentes debía de ser de 3:1. Todo el mundo estaba conectado todo el tiempo. En las sesiones, en el lobby, mientras se come, mientras se camina.


Y a medida que nos sumergíamos en el ritmo de la conferencia, actualizando nuestro twitter con algún comentario, o tecleando (¡esta crónica!) en mi laptop en el lobby mientras Ikuska tecleaba en el suyo (siguiendo la tradición del lugar: ignorando a los dos asiáticos que se sentaban en la misma mesa, imbuidas en el contenido de nuestro ordenador), el destino se alió con nosotras y el contenido de las presentaciones mejoró. Y mejoró bastante.


Finalmente, sentimos que estábamos aprendiendo. Una chica rematadamente norteamericana, Rebecca Thorman, experta en Social Marketing, explicó con el detalle y el entusiasmo que nos había faltado en otras presentaciones cómo implementar una estrategia de promoción de un negocio a través de los hilos de los social media.  


Jenny Lam, diseñadora gráfica, nos alegró la vista y el espíritu con la forma de vender la necesaria alianza entre developers y diseñadores gráficos. 


Rajen Sheth, de Google, nos presentó  una serie de convincentes argumentos sobre porqué Cloud Computing va a cambiar la forma de organizar los IT assets de una compañía. (¡Por fin, el discurso que buscaba!, sonreí  a Ikuska en plena presentación).


Hoy, último día, Charlene Li, autora del libro “Open Leadership” ha acabado su presentación con una frase que, a mi parecer, define bien lo que aquí nos hemos encontrado. “In the future, social networks will be like the air. Everywhere, transparent”. 


Nosotras lo hemos vivido aquí. Mientras Charlene hablaba,  a nuestro lado un chico accedía a facebook deslizando sus dedos suavemente por la pantalla de su iPad. Actualizaba su estado.


Marta Padilla & Ikuska Sanz

lunes, 3 de mayo de 2010

San Francisco Dreaming

Todo empezó con un reenvío de correo: Mira!.
Vamos!?? . Buff: SanFrancisco, mayo, proyectos, compromisos, pasta…complicado.
Vamos!!! Insistió.


Y allí estamos!, en la Web 2.0 Expo de San Francisco.
No estamos todas, pero hemos encontrado una forma de convertirlo en una experiencia colectiva, viable y útil.

“Todas” somos un grupo de 4 cuatro personas organizadas en torno a un pequeño proyecto de expedición a la conferencia: Ikuska Sanz, Marta Padilla, Virgili Delgado (que me disculpa el femenino utilizado hasta ahora), y yo misma.
Unos hemos puesto “la pasta”; otros el tiempo, el esfuerzo y la posibilidad de viajar; y todos, el criterio para analizar los temas de las exposiciones, priorizar intereses, hacer y recibir encargos, y cruzar temas con proyectos presentes y futuros, para rentabilizar (no sólo económicamente, pero también) la aventura.

Y allí están ya, Ikuska y Marta, a estas horas, supongo que gestionando las inscripciones y tanteando el terreno. La maratón empieza mañana.

La consigna: aprender, conectar y divertirse.
Y volver con algo más que contenidos (la información es accesible, no hace falta irse a San Francisco a buscarla): volver con una propuesta eficaz, estimulante e innovadora de transferencia de conocimiento, algo que nos permita a los de “aquí “ casi casi tener una experiencia vital, no sólo educativa, del viaje de nuestras colegas.

No sé, a ver qué sale.
Si sale, organizaremos alguna Jam-session para público variopinto. Ya avisaremos.

De momento dejo aquí los temas que más nos han interesado y que atenderemos con más atención:


1. Blurring the Lines: From Human Centered Design to Customer Driven Development
Alon Salant
(Carbon Five), Jef Cunningham (IDEO), Rob Spiro (Aardvark), Maria Giudice (Hot Studio, Inc. ), Moira Gunn (TechNation and BioTechNation)

2. By the Book: Examining the Art of Building Great User Experiences in Softwar
John McRee (EffectiveUI)

3. Designing Social Interfaces
Erin Malone (Tangible UX), Christian Crumlish (Yahoo!)

4. Designing Reputation Systems

F. Randall Farmer
(MSB Associates), Bryce Glass (Manta Media, Inc.)

5. Hit It (Hard) with the Pretty Stick

Jenny Lam
(Jackson Fish Market)

6. The UX-Driven Startup: Crafting an Effective Experience Vision

Alexa Andrzejewski (Adaptive Path)


7. Web Fonts: The Time Has Come

Jeff Veen
(Typekit)

8. Creating a Culture of Sharing
Josh Crandall (Netpop Research, LLC), Jack Herrick (wikiHow), Mike Linksvayer (Creative Commons), Emily Richards

(ArtisTech Media) Moderated by: Josh Crandal


9.Top 10 Pitfalls to Avoid in RIA Development

Anthony Franco (EffectiveUI)


10.Designing Social Applications for the Next Phase of Web2.0: Data

Jamie Taylor (Metaweb)


11.RIA Problems You Never Knew Existed

Kevin Hoyt (Adobe Systems, Inc.)


12.Content Strategy for the Real World

Kristina Halvorson (Brain Traffic


13. Starting from Zero: Building Trust & Enthusiasm for an Unknown Brand

Rebecca Thorman (Alice.com)


14.Better Bottom Lines Through Open APIs)

Sam Ramji (Sonoa Systems)


15.Open Leadership: How Social Technology Can Transform The Way You Lean


16.
Social Media: A Cautionary Tale
Mike Gotta (Burton Group), Alice Wang (Burton Group)


Good dreaming ladies!