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viernes, 19 de diciembre de 2008

Por arte de magia

Con el nuevo año estrenaré también una forma diferente de trabajar. Dejo autoritas y emprendo camino en solitario. Pero en cuanto escribo esto me doy cuenta de que lo del solitario es tan sólo una ilusión.
Se puede estar sólo en una gran fiesta y saberse íntimamente acompañado en pleno desierto. Eso lo sabe todo el mundo, después de haber vivido un rato.


Así que la soledad, la independencia y la autonomía serán tan sólo una cuestión formal, porque sola no soy nadie, ni me veo capaz de hacer nada, así que desde la vocación buscaré espacios donde emprender proyectos por los que valga la pena dejarse la piel, desde la individualidad buscaré equipos, redes, organizaciones y territorios a los que mi aportación resulte valiosa y desde la honestidad buscaré (y quizás será lo más difícil) dónde están mis luces y mis sombras y qué estoy dispuesta a hacer de(con) ellas.

No esconderé la incertidumbre, ni la batalla entre la confianza y las dudas, entre el entusiasmo y la prudencia, pero por encima de todo, gana la ilusión por el futuro y la determinación de formar parte de un momento de transformación social, cultural y económica que requiere lo mejor de cada uno de nosotros, independientemente de cómo decidamos organizarnos.

Quiero agradecer a mis compañeros de autoritas los momentos compartidos este año, lo mucho que me han enseñado y la entrega que han mostrado por un proyecto que me acompañará siempre como uno de los más intensamente vividos en mi trayectoria profesional.

Por mi parte, de momento, intentaré descansar unos días, aunque los que me conocen no se lo creen y ordenaré ideas (reduciéndolas para hacer buenas salsas, como aconseja Wagensberg).


Iré explicando, porque ya me he acostumbrado a compartir aquí estos relatos vitales, lanzados a un espacio cada vez más poblado de compañeros de viaje.

Felices fiestas a todos y que tengáis un 2009 lleno de magia.

martes, 2 de septiembre de 2008

Vuelta al trabajo : ON

Para los que trabajamos en casa (o everywhere como dice mi compañero Carlos), para aquellos que no tenemos un edificio corporativo al que acudir cuando se han terminado los días pactados de descanso, para aquellos que hemos dinamitado las fronteras entre lo personal y lo profesional, para nosotros (para mi, por lo menos), VOLVER AL TRABAJO es un estado mental.

Durante las vacaciones, a la típica pregunta de ¿Cuándo vuelves al trabajo? A mi, me costaba responder. La imagen que se configuraba en mi cabeza era la vuelta a casa, al espacio íntimo, diseñado a la medida de mis emociones, lleno de amigos en forma de libros, música, recuerdos de viajes, plantas que luchan por la supervivencia, regalos de amigos…

Este año es la primera vez que la vuelta al trabajo tenía ese aire impreciso, difuminado, casi preocupante (Cómo saber que he vuelto?)

Volví hace días de Incinillas, pero no tenía la sensación de “estar trabajando”, aunque los días tampoco se parecían a lo que solemos entender por vacaciones: organizaba documentos, leía ensayos, artículos, libros sobre temas relacionados con la profesión, navegaba por la red, reactivaba contactos, cotilleaba en redes sociales, actualizaba mis datos, estudiaba con atención noticias que afectarán a proyectos a la vista, organizaba la agenda de los próximos meses…en fin, una especie de limbo entre el sosiego y la disciplina.

Hoy, una comida-reunión de trabajo con parte del equipo de Autoritas, me ha puesto en modo ON. Un repaso exhaustivo y tan intenso como caótico de proyectos, prioridades, colaboraciones, reflexiones…me ha hecho pensar en todo esto y darme cuenta de que sí, ya he vuelto al “trabajo”.

Durante los próximos días no haré nada diferente a lo que venía haciendo los previos, ni me moveré del sitio en el que he estado estos días, pero el “estado mental” es diferente.

Dependemos tanto los humanos de rituales, para pasar de un "modo" a otro? para cambiar de estados mentales?

martes, 22 de julio de 2008

Día de entrega

Mañana es día de entrega. Finalizamos una consultoria que nos ha llevado a analizar una Administración para poder hacer posteriormente un plan director de convergencia con la Ley de Acceso Electrónico

Me gustan las ceremonias de entrega, son precedidas por días de caos y prisas, donde ya no caben divagaciones, ni ambigüedades, ni despistes con otras actividades paralelas (un proyecto es un proyecto cuando está sujeto a hitos y calendarios fijos). El equipo se concentra con la mirada puesta en una fecha inaplazable y los momentos de tensión se mezclan con la complicidad del objetivo común.

En este caso, desde Autoritas hemos dirigido el proyecto, coordinado las tareas y proporcionado la metodología, pero las actividades han sido realizadas por un equipo del propio cliente. A mi, personalmente, esta situación me parecía arriesgada, pero finalmente todos hemos sabido aprovechar las ventajas y controlar los inconvenientes.

Una gran ventaja es que ellos conocen perfectamente su organización, más de lo que podríamos haberlo conseguido ningún consultor externo en los plazos que teníamos. Son el departamento de informática y su relación (muy buena curiosamente) con toda la organización les ha permitido bucear por los departamentos y realizar un exhaustivo análisis procedimental, organizativo y por supuesto tecnológico..y algo de terapia colectiva me contaban el otro día.

El proyecto goza de buen liderazgo político y eso nos ha permitido contrastar los trabajos con personas clave de la organización.

Con el curso de las semanas nos hemos convertido en un equipo, en el sentido más amplio de la palabra, pero no fue siempre así. El día del kickoff, uno de ellos me dijo que en realidad los consultores nos dedicamos a poner “en bonito” la información que ellos ya conocen. Me defendí amablemente recurriendo a una reflexión de uno de los mejores consultores que conozco “…No estamos aquí para escribir las respuestas, si no para saber qué preguntas hay que hacer”, para identificar, de todo el conocimiento que la organización tiene, cual es el relevante para los objetivos que nos marcamos en estos momentos.

En aquel momento pensé que era un mal comienzo, pero precisamente esa persona, ha sido clave en el estudio, una de las más implicadas y colaborativas. Se convirtió sin que estuviera previsto en el interlocutor del resto del equipo y es seguramente con quien más he hablado en todo este tiempo. Espero que haya cambiado de parecer respecto a los consultores. En cualquier caso, para mi ha sido un placer conocerle.

Hemos tenido que adaptarlos. Ellos a mi argot, que algunas veces veía que les hacía gracia o a los métodos. Unos y otros a distintos ritmos y horarios de trabajo, pero nada que haya impedido trabajar bien.

Uno de ellos me ha dado muchos consejos sobre el uso del MAC (al verme sufrir en las presentaciones) y yo le enviaba links de la blogosfera a cerca de la Administración Electrónica y Open Government, fuera de las restricciones y los horarios del proyecto.

Y hoy, revisando a distancia el documento final, las risas a un lado y otro del teléfono me hacían pensar en todo esto y en que ha estado bien.

Espero que mañana se cumplan las expectativas y que el análisis les sirva de verdad, más allá de lo “bonita” que ha quedado la ingente cantidad de información presentada.

Gracias Equipo.

jueves, 6 de marzo de 2008

Autoritas

Mi nuevo proyecto es Autoritas. Los que seguís a Javier Llinares, ya sabéis de qué se trata, yo no la describiría mejor, o la describiría diferente, hecho que enriquecería el discurso pero que asustaría a aquellos, aún muchos, que entienden la empresa como un entorno cohesionado bajo una misión común, una estrategia definida, unos procesos de operación descritos…etc.

Lo único común en Autoritas es la certeza de que “el mundo está cambiando”, y el compromiso de comprender esos cambios y convertirlos en oportunidades de negocio para nuestros clientes y en experiencias vitales enriquecedoras para las personas (de dentro, de fuera, de cerca, de lejos, del cliente, del equipo, de la red) que nos acompañen.

Perseguimos la excelencia (no tendría sentido ponerse por menos), pero en los nuevos “tiempos líquidos” en que vivimos, las fronteras se diluyen y las formas se difuminan.

Ya no hay fórmulas para el éxito (quizás nunca las hubo), resultados pasados no garantizan resultados futuros, las inercias se acortan, no hay planificación que resista el dinamismo de los mercados, no hay método que asegure el objetivo, "las formas que definen las organizaciones actuales se derriten antes de tener tiempo de consolidarse", las nuevas tecnologías están transformando nuestra forma de consumir, producir, aprender y relacionarnos…. y mi padre (aún en edad productiva) se escandaliza porque abandono un puesto de trabajo al que, según su esquema mental, debería aferrarme y esforzarme por mantener (un beso Tomás, ya sabes que siempre he estado un poco loca)

Para hacer frente a estos tiempos, hace falta algo más que evolucionar, hay que reinventarse. Hay que inventar nuevas formas y hay que traspasar fronteras. Hay que desaprender muchas cosas, soltar lastre. Hay que ir más allá de lo que conocemos, de lo que creemos que somos capaces de hacer y hay que tejer redes que nos permitan caminar juntos hacia nuevos modelos de generación de valor. Yo veo a Autoritas como uno de esos nodos. Conectada con clientes comprometidos con la innovación y la competitividad, Conectada con colaboradores especialistas. Conectada con otras organizaciones complementarias. Conectada con otras redes, otros nodos. Conectada con el futuro.

Esta semana alguien me dijo que los buenos retos son aquellos que te hacen sentir mucha ilusión y un poco de miedo. Sonreí al identificarme.

Seguimos conectados!!

Mariajesus.salido@Autoritas.es