sábado, 2 de febrero de 2008

Belleza e Inteligibilidad

“Hace bastantes años, cuando en una entrevista me preguntaron qué era la belleza, creí que no acudiría a mí ninguna idea para definirla, hasta que se me ocurrió una respuesta: una pausa en el tiempo
…Además de la excelencia de su impacto estético, lo bello alcanza tal estado cuando posee un misterio, desde la rotunda perfección de unas formas, hasta la transparencia de una mirada”.

La belleza es la cualidad de conmover, de levantar pasiones, de provocar una necesidad irracional de detener el tiempo (como dice Joana Bonet, en la cita previa) de habitar en ella, de no movernos de allí, de lo que contemplamos y admiramos.

La belleza reside en el corazón de quien la observa” dijo Albert Einstein

La belleza es un privilegio de la mirada” me escribieron una vez en una dedicatoria de otro libro regalado.

Stendhal decía que “la belleza es promesa de felicidad”.

Y de e nuevo un paseo por Wagensberg para recuperar:

[63] La belleza es orden entre las partes de un todo
[64] La inteligibilidad es orden entre diferentes todos
[65] La belleza es repetición por dentro, la inteligibilidad lo es por fuera
[72] La inteligibilidad y la belleza comparten como mínimo una cosa: ambas tienen que ver con una ración de orden dentro del desorden.
[74] La belleza no tiene por qué ser inteligible, pero predispone a la inteligibilidad


Hay belleza en un paisaje, en una obra musical, una poesía, un rasgo físico, una actitud, una historia, una ejecución eficaz, una mirada, un gesto, una idea, un esquema conceptual…y creo, inspirada por los amigos citados y otros ausentes pero fundamentales, que lo que todo eso tiene en común, es algo parecido a la coherencia, la armonía, el ritmo, la simetría, la proporción.
No es tan diferente lo que sentimos ante un magistral discurso científico, que ante el gesto leal de un amigo, que sentados en el teatro ante una orquesta sinfónica. Si responden a las proporciones de la belleza, la emoción nos provocará en todos los casos “una pausa en el tiempo”.

La belleza nos predispone a la comprensión, la inteligibilidad, al conocimiento. En los negocios, en los proyectos, en la vida, ante cualquier reto intelectual, artístico o personal, buscar la coherencia y la armonía, nos coloca en el camino del éxito, nos promete, por un instante que desearíamos retener infinitamente, la felicidad.