jueves, 17 de abril de 2008

Las redes tienen vida

Ayer asistí, como muchos, a la presentación que hizo Carlos Guadián sobre la aplicación de las herramientas 2.0 a la cultura y operativa de las administraciones públicas.

Algunos, ya han anunciado resúmenes de su exposición, así que, vista la coincidencia de criterios por los comentarios ya escritos, no voy a reiterarme en el resumen y con el ruido, esta vez me parece que innecesario, de mis palabras.

Las palabras que nunca están de más son las de agradecimiento y felicitación y aquí van las mías.

Lo que sí me gustaría compartir es la experiencia personal que tuve allí sobre la sensación de “las conexiones de la vida”. No hablo (sólo) de web 2.0, hablo de esos hilos invisibles que parece que veces conecten acontecimientos, experiencias, personas y sensaciones.

Tras la charla de Carlos, al auditorio le costó “arrancar” con las preguntas, pero poco a poco los primeros fueron animando al resto. En un momento dado, un desconocido, sentado varias filas por delante de la mia, coge el micro y se presenta como “el Senior Manager” A los históricos de la blogosfera ya os habrá pasado esto muchas veces, pero para mi era nuevo tener delante, físicamente, a un conocido que no había visto nunca. No recuerdo su pregunta (seguro que interesante Senior) porque mi cabeza voló a recorrer sus últimas entradas y comentarios (me interesó más quién era que lo que decía, a veces pasa).

Tras unos minutos, era yo la que micro en mano, me presentaba como Odilas (reconozco cierto infantilismo en el juego) y formulaba mi pregunta.

Ya terminada la sesión, Senior Manager y Odilas se encontraban físicamente e intercambiaban palabras, gestos y la promesa de verse en algún otro sarao.

Por el pasillo, Gines (otro conocido desconocido) me preguntaba con ternura y complicidad si estoy mejor “de mis silencios”.

Y finalmente, mientras comentaba con Mónica Parreño, las impresiones de la charla, alguien se nos acerca  y nos pregunta “Perdonad, vosotras estábais en el barco de Pullmantur que tuvo problemas en Semana Santa, verdad?!”. Mónica y yo, que vivimos con la sensación de no haber bajado aún de ese barco, nos miramos atónitas y divertidas, ante una funcionaria el Dep. de Justicia, que se había afiliado a la asociación de afectados pullmantur a través de una web abierta para tramitar las demandas judiciales contra la naviera, y que nos reconocía en una conferencia que daba nuestro compañero Carlos, sobre los beneficios y la fuerza de la web social, todo a miles de km de la aventura que nos recordaba.

Carlos, se reía al escuchar la anécdota en un café cercano, porque estuvo a punto de mencionar el caso, como ejemplo real de su mensaje.

En fin, el día siguió con más conexiones, pero todas programadas y provocadas, aunque no por ello, menos interesantes... Pero esa, es ya otra historia. 

3 comentarios:

Carlos Guadian dijo...

Odilas tal como dices la desvirtualización es una parte importante de todo esto.

Un abrazo,

Senior Manager: dijo...

Hola Odilas... Me ha encantado como has redactado la anécdota, pues casi la he revivido. De verdad que hubo cierto surrealismo en el hecho de habernos encontrado varios "bloggers" en un mismo lugar, sobretodo porque ya nos conocíamos pero no nos "conocíamos"... Es que es lo que tiene éste mundo virtual.
Otra cosa importante, es que ahora le he puesto un rostro a "Odilas" (aunque ya lo había visto en Autoritas) y eso en cierta forma me hace sentir mejor ahora que te escribo y que al mismo tiempo imagino tus facciones y gestos aunque sólo los haya visto por un breve espacio de tiempo... Confieso que cuando te identificaste me interesé mucho en ir a conocerte de cerca. A mí particularmente me pareció divertido el haber usado nuestros seudónimos pues siento que usarlos le da un toque de misterio/romántico a nuestra personalidad, que hace un poco más interesante lo que hacemos, al menos yo lo percibo así.
Yo también espero verte pronto en cualquier otro evento similar, en donde tal vez quedemos para antes o después y así conocernos mejor e incluso poder intercambiar perspectivas y proyectos.
Slts
SM

Món dijo...

Hagamos una apuesta por la desvirtualización para ayudarnos a no abandonar aquello que somos: personas que se comunican sobre todo a través de gestos, miradas y sensaciones. Ya lo dicen los expertos: la pantalla y la comunicación virtual es irreal y mala para la salud si se abusa de ella.

Como medio, lo hemos comprobado tan bien con la experiencia de Pullmantur, es un gran avance. Pero como fin de las acciones, de los proyectos, de las relaciones, se convierte en una tiranía.

Compañera! Buen fin de semana y vuelve llena de riquezas.