viernes, 31 de octubre de 2008

Resilencia

"A veces se gana y a veces se aprende", leía el otro día en el blog de Sampietro. Y es que la vida es un juego dónde la única carta segura eres tú mismo, confiamos en la suerte, confiamos en los otros, pero en realidad, lo que nos salvará será la confianza en nosotros mismos, la capacidad de respetarnos, y la habilidad de recuperarnos y salir fortalecidos de cualquier caída.

La Resilencia. Esta palabra, relativamente nueva en mi vocabulario, la uso ahora a menudo y me recreo en cómo suena y en la estética de su forma y significado. No es pedantería intelectual, es que es nueva y me la pongo como quien abusa de unos zapatos nuevos. De hecho no sé cómo he podido sobrevivir tantos años sin una palabra que sintetiza tan bien lo que tanto trabajo cuesta vivir y contar.

Soy de las que reivindica el dolor, la tristeza, la melancolía…y todos esos sentimientos tan impopulares, no como forma de vida, no para instalarnos y justificarnos, no como excusa para no asumir nuestras responsabilidades, si no como una fuente de conocimiento personal, que quizás, no hay otra forma de adquirir. El dolor nos hace humanos, nos hace humildes, nos ayuda a comprender al otro, nos hace sabios. Hay que disfrutar de la alegría y del éxito, pero también hay que saber abrazar el dolor cuando llega, entender que forma parte de la vida, escuchar qué nos dice de nosotros, de los otros, qué enseñanza encierra.

A veces un fracaso, una derrota, una crisis, una pérdida, llevan escondido tras su abrupto envoltorio un regalo de la vida. Mi abuela dice que uno no se puede fiar nunca ni de la euforia ni de la desesperación, que son emociones del diablo que nos confunden sobre el verdadero valor de las cosas.

Y hoy, en el blog de Luis, me encuentro con esto:
Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas - la elección de la actitud personal que debe adoptar frente el destino - para decidir su propio camino.
qué más se puede añadir.

10 comentarios:

alycie dijo...

¿Deberíamos dejar la formación de los empleados a las empresas? o por el contrario ¿deberíamos de ser nosotros mismos quienes determinemos muestro bagaje, para enfrentarnos al futuro?

Odilas dijo...

Hola Alycie, me resulta más fácil contestarte a la segunda. EN mi opinión, un Sí rotundo.

Las empresas, en cualquier caso, deben favorecer el desarrollo profesional de su empleados (por pura lógica de negocio) y deben saber gestionar y capitalizar el talento de las personas. Ese sigue siendo el reto de muchas organizaciones y quizás con el tiempo, su única razón de existir cuando los profesionales entendamos que podemos organizarnos sin necesidad de ellas (pero eso es otra historia)

Las dos cosas son compatibles y necesarias. El conflicto surge cuando tu desarrollo como profesional (del que insisto, creo que somos responsables nosotros mismos) no está alineado con los objetivos de la empresa en la que estás y de sus políticas de formación(por centrarme en tus pregustas). Entonces, hay que tomar una decisión, y de nuevo, para bien o para mal, nos toca. De nuevo la responsabilidad y el autogobierno.

Por supuesto, es una opinión. Espero que te sirva.

Dampyr dijo...

Hola odilas,

Te dejo una dirección al post de un blog donde en su tiempo se habló también de "resiliencia"
En este caso era un consorcio de bienestar social. Es curioso porque ellos incoporaron la resiliencia como un competència profesional más e incluso describieron comportamientos para poder evaluarla.

http://competenciesdaltura.blogspot.com/2007/10/resilincia.html

alycie dijo...

Considero que la formación es la mejor resiliencia para cualquier grupo humano y en ésta sociedad nuestra tan cambiante.
Y que debemos fomentar la especialización entre los mas jóvenes (en la empresa) y la multidisciplinaridad entre los mas mayores (formación propia).
Al menos para no perder las nuevas disciplinas emergentes.

Odilas dijo...

Gracias Dampyr, interesante el post, pero lo de medir (y mira que yo soy de medir!)la REsilencia, no me convence.

Alycie, no se si nos movemos con los mismos significados. Entiendo de lo que dices, que cuanto mayor formados estamos, más capacidad de resistir y recuperarnos tenemos. El saber nos hace más libres (buf, habría tanto que discutir de sobre esto).

sobre tu distribución Jóvenes-Especialización-Empresa y Mayores-Multidisciplinariad-autoformación, de entrada reconozco cierto rechazo al planteamiento por lo que tiene de clasificador, pero por qué no lo desarrollas más? (en tu blog, no hace falta que sea aquí). Me interesa el tema y tal y como lo has planteado aquí, no te entiendo.

tic616 dijo...

Gracias por la cita. Conocía el palabro en su forma "resiliencia" (por cierto ninguna de las dos formas está en el DRAE) para ilustrar la capacidad de recuperarse frente a adversidades (creo que es un término técnico que viene de la ciencia de materiales, en inglés "resilience")

Comparto contigo que es necesario saber gestionar el dolor. Forma parte de la vida y hay que afrontarlo. Además es un buen momento de conocerse a sí mismo y a los que te rodean. En una visión optimista de la vida es el momento de aprender y mejorar.

Recomiendo la lectura de un artículo en el diario vasco (http://snurl.com/4wiqh) encontrado en el blog de Julen y donde se dicen perlas como:

"Podemos imaginarnos una vida perfecta para un chico. Está en un colegio perfecto. Nunca sufre dolores. Está siempre feliz. Las circunstancias de su vida están perfectamente ordenadas. Puede parecer muy bonito. Pero cuando el hijo sale de las manos de sus padres, le va a costar mucho salir adelante. Porque el mundo es imperfecto. Y es muy raro encontrar una situación donde todo esté bien y ordenado. Les estamos negando así la capacidad o el espacio para desarrollar una habilidad mucho más importante: saber sobrevivir o manejarse en una situación imperfecta"

Un saludo. Seguimos conversando.
Luis

Odilas dijo...

Gracias Luis, el artículo es muy interesante. Me gusta esto:

PREGUNTA: ¿Qué necesitamos de los colegios?

RESPUESTA: Una enseñanza menos rígida, capacidad de desarrollar su propio programa y dejar atrás la obsesión por las notas. Hay que abrir un espacio para que los chavales trabajen en equipo y sin competitividad. El mercado hoy está basado en el trabajo en equipo y la creatividad. Y ésta nace cuando los chicos tienen tiempo para explorar y desarrollar sus pasiones.

seguimos conversando

Anónimo dijo...

...el oculto potencial del ser humano...

No se puede añadir nada más!!

Gracias!


Abrazos.


Agente

Julen dijo...

Aunque suene un poco fuerte, quizá necesitemos ciertos golpes de la vida para curtir la resiliencia. Esto no obvia para entrenarla. Otra asignatura para la escuela. Pero, ¿deberían hacer prácticas? ¿Hay que sufrir para levantarse?
Disculpas, sigo vagando por la zona valle de mi ciclotimia.

Odilas dijo...

Disculpado Julen, tus valles son tan exhuberantes como tus picos. El precio, sólo lo sabes tú.

Abrazos Agente (secreta ;-)